domingo, 27 de septiembre de 2015

Conoce todo sobre el eclipse total y la súper luna de este domingo


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Conoce todo sobre el eclipse total y la súper luna de este domingo
Foto: Archivo
Este domingo 27 de septiembre, los venezolanos al igual que el resto de los habitantes del continente americano, ¡tendremos una oportunidad de lujo!  Ese día el fenómeno de súper Luna y un eclipse total de Luna coincidirán, algo que no ocurría desde el 9 de enero de 1982 y que no volverá a verse en el mundo hasta el 2033. 
A simple vista y siempre y cuando las condiciones climáticas lo permitan, el eclipse lunar podrá disfrutarse  en todos los rincones de Venezuela, detalla Audio Leal, presidente del Grupo Astronómico del Zulia (G.A.Z), y quien hizo extensiva la invitación a nombre de María Alejandra García, directora del Planetario Simón Bolívar, a acudir a esas instalaciones para participar en una noche de observación, completamente gratis, a partir de las 7:30.
El punto máximo del eclipse podrá apreciarse entre las 9:41 de la noche hasta las 10:17. A las 12:52 de la madrugada finalizará el fenómeno natural.
La NASA indica que desde 1900 sólo se han dado cinco coincidencias de súper Luna y eclipse. Este fenómeno será visible en toda América, el Pacífico Oriental, África, Asia Occidental y  Europa. 
La Súper Luna es un fenómeno que se refiere a que la Luna será 14 por ciento más grande de lo normal y un 30 por ciento más luminosa.  La Luna estará a 356 mil 876 kilómetros de la Tierra, la distancia más corta de todo el año.
La Luna se tornará de aspecto rojizo y 12 minutos más tarde quedará completamente eclipsada con un color café oscuro.
“A diferencia de los eclipses solares, los eclipses de Luna no ofrecen ningún riesgo para la vista pudiendo ser observados a ojo desnudo durante todo el fenómeno. Otro eclipse total de Luna no será visible a plenitud desde el continente americano hasta el 21 de enero de 2019. Siempre y cuando el clima lo permita, les aconsejamos no dudar en disfrutar a plenitud de este maravilloso fenómeno celeste. Prueba precisa de la dinámica de nuestro sistema solar y un verdadero regalo de la naturaleza”, reitera el presidente del Grupo Astronómico del Zulia.
Los eclipses totales de Luna, continúa, son una muestra más de la magistral dinámica de la mecánica orbital que gobierna a los cuerpos celestes de nuestro sistema solar, y se producen cuando en algunas ocasiones la Luna en su órbita en torno a la Tierra, atraviesa el cono de sombra proyectado por nuestro planeta perdiendo por ello su luminosidad y por ende desvaneciendo su superficie poco a poco, hasta llegar a obtener una tonalidad rojiza una vez que nuestro satélite natural queda inmerso por completo en la sombra de la Tierra. La luminosidad de nuestra Luna -vale recordar- es producto de reflejar la luz que recibe de nuestro Sol.
La Tierra proyecta su sombra al ser iluminada por el Sol. La sombra de nuestro planeta presenta dos regiones: La Penumbra y la Sombra propiamente o Umbra. Cuando la Luna ingresa en la penumbra es cuando literalmente comienza el eclipse. Sin embargo, en esa región la Luna no pierde de manera considerable su luminosidad, por lo que visualmente poco o nada de ello puede apreciar un observador. 
Es por lo anterior que desde el punto de vista visual, el eclipse comienza cuando la Luna deja la zona de penumbra y comienza a ingresar en la umbra. A medida que nuestro satélite natural avanza en su recorrido por la umbra, su disco va perdiendo iluminación y por ende brinda la apariencia de estar desvaneciéndose poco a poco ante los ojos de sus observadores. Una vez que la Luna está inmersa por completo en la sombra o umbra de la Tierra, adquiere una tonalidad rojiza.
Lo anterior se debe al hecho de que aún cubierta por completo por la sombra de nuestro planeta,  la Luna aún recibe una iluminación indirecta producto de la luz solar que pasa por nuestra atmósfera. Esta luz sufre un proceso de refracción generado por la capa atmosférica, dejando pasar únicamente el color rojo de su espectro constituyente bañando con ello a la Luna. 
Si un observador se situara en la superficie lunar en el momento del eclipse, vería cómo la Tierra va ocultando el disco solar. Una vez oculto por completo nuestro Sol, observaría como a nuestro planeta lo rodearía un anillo de tonalidad rojiza, ese anillo es nuestra atmósfera refractando la luz proveniente del Sol. Sería el equivalente a observar todos los amaneceres y atardeceres del mundo en ese momento.
El llamado es para regalarnos la oportunidad de disfrutar de un fenómeno  único, o esperar hasta dentro de 18 años para tener una nueva invitación de la madre naturaleza. En Venezuela podrá disfrutarse a plenitud en cada una de sus fases ¡Siempre y cuando la noche esté llena de estrellas y no de cielos nublados!

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