Los Tambores de San Millán y las Voces Risueñas de Carayaca colmaron de música costera los
espacios aledaños a la Plaza Bolívar.
espacios aledaños a la Plaza Bolívar.
El Teatro Principal tomó el colorido de las costas venezolanas para aportar los sonidos tradicionales de las parrandas, aguinaldos, fulías, que hacen de las navidades venezolanas una de las de mayor tradición musical en toda Latinoamérica.
Los Tambores de San Millán y Las Voces Risueñas de Carayaca tomaron el escenario con sus ritmos tradicionales ante un público ansioso por sentir la simbiosis de los ritmos africanos con la musicalidad del mestizaje venezolano.
Desde horas tempranas de la tarde, fueron muchos los caraqueños y visitantes de la ciudad que se dieron cita en la entrada del teatro para obtener las entradas, que al módico precio de 200 bolívares, permitían ver un espectáculo de calidad, como todos los que están programados en el Festival Suena Caracas 2015.
Los Tambores de San Millán, fundados en 1976 en la población de la cual tomaron su nombre, mostraron que las tradiciones se han mantenido con los años en el sonido peculiar de unos tambores y de unos bailes que le han aportado a la región y a Venezuela toda una riqueza y una identidad que nos lleva a hermanarnos con estas tierras.
Por su parte, Las Voces Risueñas de Carayaca se pasearon por las parrandas navideñas que han formado parte de su repertorio desde hace más de 60 años, cuando, por iniciativa de varios músicos populares de esta población, recopilaron las versiones de fulías y cantos tradicionales navideños y las llevaron al público con sus ritmos originales.
IGOR GARCÍA
FOTOS BERNARDO PADILLA
FOTOS BERNARDO PADILLA
No hay comentarios:
Publicar un comentario