Tres presuntos atacantes murieron en el asalto policial a una sala de conciertos de París donde el viernes por la noche se había producido una toma de rehenes, indicaron fuentes policiales.
Las fuentes señalaron que en otro atentado, en el Stade de France, al norte de la capital, murió un presunto kamikaze.
La toma de rehenes en una sala de conciertos de París este viernes por la noche concluyó con la muerte de unas cien personas, informaron fuentes policiales. Tras presuntos yihadistas fueron abatidos por las fuerzas de seguridad, que lanzaron el asalto contra la sala el Bataclan, situada en el centro de la capital francesa.
Primeramente, al menos 43 personas murieron en tiroteos y explosiones en diversas partes de París y había unos 100 rehenes en un teatro de la capital, informaron dos oficiales de policía y los bomberos, en los hechos de violencia más letales en Francia en décadas.
Los ataques se produjeron en siete lugares distintos, según una fuente de seguridad.
En este mapa de París se señalaron con puntos rojos los lugares atacados.
Uno de los oficiales dijo que 11 personas murieron en un restaurante de París en el10mo distrito, y que otras 15 fallecieron en el teatro Bataclan, donde además se tomaron rehenes.
Ambos oficiales hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a ser identificados, de conformidad con la política de la policía.
También la noche del viernes, se escucharon dos explosiones afuera del estadio Stade de France, en el norte de París, durante un partido amistoso de fútbol entre Francia y Alemania. No queda claro si las explosiones están relacionadas con los otros eventos.
El presidente francés Francois Hollande y su ministro del Interior dejaron el estadio donde se enfrentaban las selecciones de Francia y Alemania para atender la situación en desarrollo, dijo un funcionario.
Un oficial de policía confirmó una explosión en un bar cerca del estadio. No se sabe con certeza si había víctimas.
Un reportero de The Associated Press en el estadio escuchó dos explosiones lo suficientemente fuertes para opacar el ruido de los aficionados. Se escucharon sirenas inmediatamente después, y un helicóptero sobrevoló el lugar.
Los oficiales hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a ser identificados.
Francia ha elevado sus medidas de seguridad de cara a la conferencia sobre cambio climático que comienza en dos semanas, por temor a protestas violentas y a posibles ataques terroristas.
Emilioi Macchio, de Ravenna, Italia, estaba en el bar Carillon cerca del restaurante que fue atacado, tomando una cerveza en la acerca, cuando comenzó el tiroteo. Dijo que no vio a ningún agresor ni a víctimas, pero se escondió tras una esquina y después huyó.
"Sonaba como fuegos artificiales", dijo.
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