jueves, 13 de abril de 2017

Lo que dijo Gaby Espino en 2003 a FACETAS: “No soy puro talento, tengo lo mío”


09:00 AM / 13/04/2017-Archivo FACETAS
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Aunque comenzó en la actuación como figura juvenil, su carrera ha ido en ascenso.
FACETAS recuerda la entrevista que le hiciera su equipo en el año 2003, luego de interpretar a la doncella de un cuento de hadas, la actriz personifica a la bruja de la historia. Princesa Izaguirre es el nombre de su personaje en la telenovela “Rebeca”. La meta: hacer llorar a la protagonista.
La maldad le brilla en los ojos, pero la dulzura la delata al hablar. Gaby Espino cambia de papel dramático, pues de ser la protagonista buena, ahora se pone la piel de loba para interpretar a Princesa Izaguirre en la telenovela “Rebeca”, que transmite Venevisión todas las tardes a las 1:00. Ella, desde Miami, defiende este nuevo rol en la actuación y aclara su situación sentimental.
-Si considera hacer de villana un reto, ¿cuál es la meta siguiente?
-Cada oportunidad que me han dado en la televisión es un reto. La meta siguiente será el próximo proyecto que realice, pues amo la actuación y quiero seguir en esto.
-¿Estaba cansada de ser la niña buena de la historia?
-No sé si cansada, pero sí quería conocer otra parte de mí y saber hasta dónde soy capaz de llegar. Quiero ser una actriz versátil. A veces los actores tenemos que interpretar varios tipos de personajes porque la gente también se cansa de vernos en el mismo papel y ya yo tenía muchas novelas haciendo personajes similares.
-¿Usted es una villana fingida?
-No. Princesa es una villanita. Es sifrinita, insoportable, antipática y plástica. Yo no estoy haciendo el personaje fingido, es la personalidad de “Princesa”.
-¿Puede estar perdiendo credibilidad como actriz por no estar interpretando bien su personaje? 
-Yo, Gaby Espino, le estoy poniendo todo el corazón del mundo a mi trabajo. Estoy segura de que voy a interpretar muy bien a Princesa y el público, como siempre, me apoyará y brindará su cariño.
-¿Es usted la misma actriz encarnando a Princesa Izaguirre? ¿Se siente diferente?
-Soy la misma actriz y no me siento diferente. Estoy conociendo otro tipo de personaje. Todos los días lo analizo y estudio su psicología, pues estoy explorando una nueva faceta.
-¿Se ha sentido subestimada en la actuación?
-No, para nada, más bien me siento afortunada. Desde la primera vez que decidí actuar me dieron la oportunidad de un protagónico y todavía sigo aquí montada después de 8 años. Siento que he crecido y aún estoy aprendiendo muchas cosas.
-¿También asistió a un casting en Telemundo para una telenovela?
-No, yo estaba preseleccionada para una telenovela en Telemundo. No fui al casting. Hice un piloto para unas novelas cortas que están pensando hacer. Lo grabé con Miguel Varoni (Pedro El escamoso) pero luego se tomó la decisión de que me venía a Univisión y ya no se pudo concretar nada.
-En una entrevista dice que para sobrevivir al competitivo campo de las telenovelas usted se apoyó en su irreverencia y su espíritu independiente y no en la silicona y la lipoescultura. ¿Está consciente de que igual le debe mucho a su aspecto físico más que a su carácter?
-Pues obviamente la belleza ayuda pero no lo es todo. Aunque el físico es la primera impresión, si no te ayudas con un gran talento, no creo que puedas desarrollar carrera en este medio. Siendo sincera, siento que si sólo tuviera una cara o un cuerpo bonito no hubiese llegado donde estoy. No tengo nada en contra de la silicona. Nunca he dicho eso. Simplemente no he tenido la necesidad de ponérmelas y el día que las necesite voy rapidísimo a colocármelas y me hago todas las cirugías que quiera.
-¿Con su carácter sólo ha ganado enemigos?
-Tengo muchísimos amigos y hasta donde sé no considero que tenga enemigos. No los conozco. Tengo mucha gente que me quiere, me admira, valora y respeta como persona y como profesional.
-¿De verdad es usted una cuaima?
-No sé a que te refieres con cuaima. Celosa soy. Además, ni novio tengo para estar “cuaimiando” ni nada de eso.
-Algunos expertos en fenómenos comunicacionales atribuyen su éxito como actriz a la imagen bien trabajada de pobretona progresista que tanto ha explotado en las últimas novelas. ¿Es usted Thalía con patente venezolana?
-Gracias por la comparación con Thalía, la admiro realmente. Lo más importante de haber tenido la oportunidad de interpretar pobretonas progresistas es que todas las telenovelas han sido exitosas. Las novelas pegan mucho porque la protagonista va desarrollándose a medida que la historia avanza y, al final, no tiene ninguna herencia. Todo lo ha conseguido por medio de su trabajo. Con estos personajes me he dado a conocer desde los estratos sociales más altos hasta los más bajos, dejando bien claro un ejemplo de superación y de lucha.
-¿Sabe que las vallas más sensibles a robo son aquellas en las que aparece su imagen? ¿Lo de usted es puro talento?
-Me lo han dicho y me da mucha risa y al mismo tiempo mucho orgullo. ¡Qué bueno es poder estar en todos los hogares venezolanos! Y no soy puro talento, yo tengo lo mío (Ríe).
-¿Ciertamente vive pensando que está gorda y vieja?
-Para nada. Estoy en mi mejor momento. Estoy hermosísima y vieja no puedo estar porque estoy en plena juventud.
-¿Qué tan en serio se toma su nombre Gaby Espino?
-Como cualquier persona que se llame Carlos Pérez, Marcos García, como cualquiera de nosotros.
-Dice no temerle a los desnudos, ni al matrimonio. ¿A qué le tiene miedo?
-A las cucarachas.
-¿Lo de casarse de velo y corona quedó en el pasado o usted es aún muy conservadora?
-Yo sí me quiero casar de velo y corona. Continúo con esa ilusión de casarme por la iglesia, llena de flores, con la corona y el novio allí esperándome en el altar. Es mi sueño. Quiero casarme, tener muchos hijos y un lindo hogar.
-¿Es de las que se da el lujo de plantar a cuánto galán se le atraviese?
-No, para nada, simplemente no ha llegado la persona indicada para yo dar ese paso.
-Recientemente le dio un parado a Jorge Reyes porque él quería reconquistarla. ¿Tan decepcionada ha quedado de los últimos romances que ahora quiere estar sola?
-No, no le he dado ningún parado a Jorge Reyes, ni tampoco ha querido reconquistarme, nosotros somos muy amigos y yo a él lo adoro, lo quiero muchísimo. Jorge es una persona que ha sido muy importante en mi vida y a quien le debo muchísimo en todos los sentidos, tanto profesional como personalmente. Decepcionada no estoy, sólo quiero estar sola porque así lo deseo. Necesito un tiempo para dedicármelo a mí. Me siento muy contenta conmigo misma, estoy feliz y mi mejor amiga soy yo.
-Sin embargo, el cantante mexicano Pablo Montero la corteja. ¿Se trata de una estrategia publicitaria o es cierto que el actor está enamorado de usted?
-No creo que a estas alturas de mi carrera yo necesite una estrategia publicitaria para crearme un nombre, si no lo hice cuando comencé, ahora menos que nunca. Si Pablo Montero está enamorado de mí o no, pregúntaselo a él.
-Lo cierto es que usted ha ocupado más centimetraje en la prensa por el romance que por la novela. ¿Es lo más positivo del asunto?
-Yo siempre he estado presente en la prensa. Ahora que estén siguiendo mis pasos por si estoy o no de novia de alguien no tengo problemas con eso. Yo me debo al público y sé que a ellos les gusta saber de nuestras vidas y ustedes se encargan de averiguarla. No sé si es lo más positivo o lo menos negativo, pues a parte de hacer una telenovela, tengo una vida de lo más normal.
-¿Usted nació enmantillada?
-Creo que sí, pero ojalá que sea cierto. No me puedo quejar de nada, tengo salud y es lo que más valoro. Eso se lo agradezco a Dios.
-Con el dinero que ha ganado haciendo telenovelas y con su manía de ahorrar se rumora que usted es millonaria. ¿Qué es lo más caro que se ha comprado?
-(Risas) Ojalá fuera millonaria y sí, soy maniática del ahorro. Lo más caro que me he comprado es mi casa en Venezuela y si no fuera por esa manía de ahorrar no tuviera ni apartamento, ni futuro, ni nada.
-¿Usted es símbolo de qué?
-Soy símbolo de las mujeres luchadoras, responsables, trabajadoras, con buenos sentimientos que aman a su familia.





Revista FACETAS. Derechos Reservados. Entrevista publicada en julio del año 2003.

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