lunes, 9 de marzo de 2020

RESUMEN DE OPINIÓN – 09.03.2020






Fuente: Análisis del Entorno


 OPINIÓN – 09.03.2020 
TEMAS ABORDADOS
TEMA: IMPERIALISMO / OPOSICIÓN VENEZOLANA
MATRICES: Fracaso de las intenciones imperialista en la región / Coronavirus herramienta de las potencias para desestabilizar al mundo / Oposición violenta / golpe de Estado desde el parlamento / desestabilización de las FANB.

BALANCE GENERAL

ALFREDO CARQUEZ SAAVEDRA “…El subpresidente de la vecina República de Colombia, Iván Duque, en un extraño, único, inusual y fugaz destello de honestidad, decidió sancionarse a sí mismo y, por extensión democrática de lo malo, al pueblo neogranadino. (…) Este empleado de Álvaro Uribe, Intentó llamar a su jefe a la Casa Blanca, arrepentido de tantos actos de maldad extrema. Quería expiar sus culpas, rogando para que le quitaran la tan bien amada visa, le congelaran sus cuentas y expropiaran sus bienes y, de paso, bloquearan financieramente su país para que sus malagradecidos compatriotas que ahora lo cacerolean sepan lo que es bueno. (…) Duque, escaso de popularidad y bastante más pobre de patriotismo, venía con mucho peso en el ala después de todos los fracasos de autoproclamarse (tal y cual su protegido Juan Guaidó) como líder regional de la santa alianza de la derecha suramericana al servicio de Donald Trump. Pero la gota que derramó el vaso ocurrió a mediados de la semana pasada cuando su ministra del Interior, Alicia Arango Olmos, cometió el error de ser sincera”.

EARLE HERRERA “…Mientras las grandes potencias se acusan y recusan de la hipotética fabricación del coronavirus en algún laboratorio de la guerra biológica, el letal flagelo ya activó los laboratorios de la guerra sucia. (…) Moscú rechazó la sospechosa y adelantada paranoia gringa. ¿Guerra sucia? ¿Guerra mediática? ¿Guerra biológica? ¿Guerra económica? ¿Se descubrirá primero la verdad que la vacuna? ¿A cuál potencia o corona beneficia el virus?”

WALTER ORTIZ “…Lucha democrática”; “lucha pacífica”; “lucha no violenta”; “lucha constitucional”. Básicamente están han sido las bases argumentales de vía insurreccional y violenta que la oposición se planteó a partir de 2013. (…) Todavía a estas alturas uno puede observar cómo algunos pretenden transparentar este sendero violento con una narrativa épica. (…) La oposición realizó al menos tres acciones violentas directas entre 2013 y 2019 para hacerse del poder en Venezuela, generando muerte y destrucción en estos eventos que no pueden ser ahora soslayados como si nada pasara. No solo quedó ahí la cosa. La conversión de la Asamblea Nacional (AN) en epicentro de un golpe de Estado que no fraguó el 30 de abril de 2019 y del intento de asesinato del jefe de Estado Nicolás Maduro en agosto de 2018 son asuntos de suma gravedad. (…) A esto se añade cómo, de manera sostenida, a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) se le pretendió colocar en la posición de violar la Constitución Nacional para entregar en indigna hora este país a una potencia extranjera.

ARTÍCULOS DE OPINIÓN

ALFREDO CARQUEZ SAAVEDRA (CORREO DEL ORINOCO, DE CUANDO DUQUESOÑÓ SU AUTOSANCIÓN)
El subpresidente de la vecina República de Colombia, Iván Duque, en un extraño, único, inusual y fugaz destello de honestidad, decidió sancionarse a sí mismo y, por extensión democrática de lo malo, al pueblo neogranadino.
Este empleado de Álvaro Uribe, al cansarse de buscar y buscar excusas, de hacerse el loco, o en su caso, el paisa, quiso poner en práctica eso que el expresidente venezolano Carlos Andrés Pérez denominaba un autosuicidio. Intentó llamar a su jefe a la Casa Blanca, arrepentido de tantos actos de maldad extrema. Quería expiar sus culpas, rogando para que le quitaran la tan bien amada visa, le congelaran sus cuentas y expropiaran sus bienes y, de paso, bloquearan financieramente su país para que sus malagradecidos compatriotas que ahora lo cacerolean sepan lo que es bueno.
El incremento de asesinatos de líderes sociales, indígenas, campesinos, exguerrilleros pacificados; el aumento de desplazados, víctimas de paramilitares y terratenientes; la imposibilidad de ocultar los excesos de su policía y las aberraciones de su alto mando militar; la cadena de descubrimiento de fosas comunes, el crecimiento imparable de la producción de drogas ilícitas y la reactivación de la atroz estrategia de los falsos positivos, sin duda hicieron mella en su psiquis y en su capacidad de evadir el bulto.
Duque, escaso de popularidad y bastante más pobre de patriotismo, venía con mucho peso en el ala después de todos los fracasos de autoproclamarse (tal y cual su protegido Juan Guaidó) como líder regional de la santa alianza de la derecha suramericana al servicio de Donald Trump. Pero la gota que derramó el vaso ocurrió a mediados de la semana pasada cuando su ministra del Interior, Alicia Arango Olmos, cometió el error de ser sincera.
Esta señora, por cierto, exsecretaria privada de Uribe, dejó totalmente desnudo a su jefe al declarar que en Colombia “… mueren más personas por robo de celulares que por ser defensores de los Derechos Humanos”.
La intención de Arango Olmos de minimizar los asesinatos con intención política, tragedia que desde hace años desangra a la nación vecina --que solamente en enero suma más de 30 casos y que desde 2016 supera con creces las 300 muertes-- se convirtió en un hecho aún más escandaloso puesto que ocurrió pocos días después de que la Organización de las Naciones Unidas raspara al subgobierno de Duque en materia de defensa y protección de la vida de dirigentes sociales.
Pero debo aclararle al lector que todo fue un sueño en el arranque de moralidad de Duque reseñada al inicio de este texto fue sumamente breve. Tanto así que, antes de que le atendieran la llamada en el Salón Oval, recuperó la sin razón y colgó el teléfono. Habrá que esperar que surja otro momento de cordura en el Palacio de Nariño.

EARLE HERRERA (CORREO DEL ORINOCO, CORONA Y VIRUS)
Mientras las grandes potencias se acusan y recusan de la hipotética fabricación del coronavirus en algún laboratorio de la guerra biológica, el letal flagelo ya activó los laboratorios de la guerra sucia. China rechazó la fake new de que el origen estaría en uno de sus centros de estudios, de donde escapó por accidente. EEUU denunció una supuesta campaña que montaría Rusia para acusarlo de fabricar el coronavirus, como primer paso de una guerra económica de Washington contra Beijing. Moscú rechazó la sospechosa y adelantada paranoia gringa. ¿Guerra sucia? ¿Guerra mediática? ¿Guerra biológica? ¿Guerra económica? ¿Se descubrirá primero la verdad que la vacuna? ¿A cuál potencia o corona beneficia el virus?

WALTER ORTIZ (CORREO DEL ORINOCO, EL ENCUBRIMIENTO)
Lucha democrática”; “lucha pacífica”; “lucha no violenta”; “lucha constitucional”. Básicamente están han sido las bases argumentales de vía insurreccional y violenta que la oposición se planteó a partir de 2013. Todavía a estas alturas uno puede observar cómo algunos pretenden transparentar este sendero violento con una narrativa épica.
Tal cosa incluye el encubrimiento de acciones que, hasta hoy, no solo afectan a toda una nación desde el punto de vista de su derecho a la paz y estabilidad en todos los órdenes, de su integridad territorial y su patrimonio; sino además cuenta con un silencio cómplice y un respaldo sinuoso de gente que se hace llamar dirigencia opositora, violando así las bases elementales de cualquier sistema político.
La oposición realizó al menos tres acciones violentas directas entre 2013 y 2019 para hacerse del poder en Venezuela, generando muerte y destrucción en estos eventos que no pueden ser ahora soslayados como si nada pasara. Pretender en un charco de sangre hacerte del poder es una irresponsabilidad cuyo costo afecta al país, no solo al Gobierno o a la Revolución Bolivariana.
No solo quedó ahí la cosa. La conversión de la Asamblea Nacional (AN) en epicentro de un golpe de Estado que no fraguó el 30 de abril de 2019 y del intento de asesinato del jefe de Estado Nicolás Maduro en agosto de 2018 son asuntos de suma gravedad. A esto se añade cómo, de manera sostenida, a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) se le pretendió colocar en la posición de violar la Constitución Nacional para entregar en indigna hora este país a una potencia extranjera.
Parte de este escalamiento adiciona el ataque sistemático a la capacidad del Estado para resolver temas sensibles como alimentación y medicina, o incluso poder comercializar petróleo en el mercado mundial, generando una acción de bloqueo sin fuero jurídico de ninguna especie.
Pues ahora resulta que muchos actores pretenden pasar agachados ante nuevas amenazas a la paz de la República Bolivariana de Venezuela, aupando y amparando agresiones desde el extranjero que incluyen un bloqueo naval tendente a hacer un cerco para matar por hambre a millones de venezolanas y venezolanos, por la “osadía” de querer construir con paso propio su camino de manera libre y soberana.
Ante estas amenazas, cuya claridad esta en buscar que aquí no haya elecciones parlamentarias, si alguien en la oposición pretende ser catalogado de “democrático”, pues tendrá que pronunciarse rechazando esta vía y asumiendo reales compromisos con la República.
Quien no lo haga simplemente se autoexcluye de la vía pacífica y, por tanto, del sistema político dispuesto en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Y así debe mantenerse hasta tanto desistan de atajos violentos. No se puede bambolear entre la violencia y la ruta electoral.
Es inaceptable y peligroso para cualquier sistema político aceptar que alguien conspire con violencia en la mañana y en la tarde-noche se ponga careta democrática para buscar votos. Venezuela no es la excepción.
Llegó la hora de definiciones claras si es que queremos retornar a la política en la República Bolivariana de Venezuela.


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