
Dos
mujeres británicas fueron condenadas hoy a un total de 31 años de
cárcel por matar a la hija de 8 años de una de ellas con palizas y
torturas.
Polly
Chowdhury, madre de la niña, recibió una pena de 13 años, mientras que
su amante, Kiki Muddar, supuesta instigadora del acoso que acabó en
homicidio, fue castigada con 18 años de prisión en una vista celebrada
en el tribunal penal de Old Bailey.
Este mismo tribunal
londinense ya las declaró a ambas culpables el miércoles del cargo de
homicidio, aunque descartó el de asesinato.
La pequeña Ayesha
Ali fue hallada muerta en su casa de Chadwell Heath, en el este de
Londres, el 29 de agosto de 2013 tras sufrir más de 40 heridas
provocadas por palizas y mordeduras, según se explicó durante el
proceso.
De acuerdo con los testimonios, Muddar, de 43 años,
tenía gran influencia sobre Chowdhury, de 35, a la que manipulaba e
instigaba a maltratar a la niña, a quien calificaba de "bruja" y decía
que estaba poseída por espíritus.
El fiscal, Richard Whittam, dijo que Ayesha sufrió "abusos prolongados", cercanos a las "torturas".
EFE
Foto Referencial