Caracas, 08 de junio de 2018.- Venezolanos celebrarán Día de Fiesta Nacional el 27 de abril de 2019, tras derrotar las pretensiones promovidas por fuerzas injerencitas, así lo ratificó el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro.
La invitación la hizo el Jefe de Estado el jueves 07 de junio en el Palacio de Miraflores, Caracas, donde anunció que decretará como día festivo nacional dicha fecha: “Ese día vamos a hacer una fiesta nacional, cuando Venezuela salga de la OEA vamos a hacer una fiesta de pueblo, vamos a declarar día festivo para todo el país”.
Este viernes el mandatario nacional publicó en su cuenta Twitter@NicolasMaduro:
La declaración del Jefe de Estado venezolano se producen tras el intento de Estados Unidos y países afines de promover ataques injerencistas en el seno de la Organización de Estados Americanos (OEA) a propósito de haberse realizado el miércoles seis de junio el 48º período de sesiones de la Asamblea General de este organismo internacional.
El presidente Maduro resaltó la participación del canciller venezolano, Jorge Arreaza, quien acudió a ese bloque para responder todos los agravios de EE.UU. y algunos países, para defender la dignidad del pueblo venezolano.

Es la última Asamblea General en la que participa un canciller venezolano, “porque nosotros denunciamos a la OEA y nos vamos de la OEA, del ministerio de colonias, agregó tras reafirmar que su Gobierno inició en abril del año pasado los trámites para abandonar esta organización”.
“Nos vamos de la OEA, ratificado, ya van 13 meses de los 24 que tenemos que esperar para que se haga efectivo”, subrayó.
Asimismo, acusó a Washington de haber desarrollado durante los preparativos del 48º período de sesiones de la Asamblea General una “campaña criminal, macabra, de chantaje y amenaza a todos los gobiernos de América y el Caribe” para promover la suspensión de Venezuela de la OEA.
Amenazaron a algunos países con quitarle las ayudas económicas, las posibilidades financieras; flujos de turismo y comerciales y deportar a los migrantes.
Entretanto, el canciller Jorge Arreaza consideró que “la petición de los 14 Estados miembro del Grupo de Lima, junto a EE.UU., de suspender a su país de la organización fue un acto de desesperación y una ridiculez, ya que el Gobierno Bolivariano está casi fuera del organismo por voluntad propia”.

Venezuela y su respuesta al injerencismo

Hace trece meses, una sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) abrió el camino para un nuevo panorama dentro de la instancia: Venezuela decide retirarse tras ser blanco de ataques contra su soberanía auspiciados por Estados Unidos (EEUU), reseña una publicación de la Agencia Venezolana de Noticias.
En ese escenario, el país suramericano había sido víctima en tres oportunidades del intento de aplicación, sin su aval, de la Carta Democrática Interamericana: el 23 de junio de 2016, en función de un informe presentado por Luis Almagro, secretario general de la organización, sustentado en notas de prensa; el 14 de marzo de 2017, con otro dossier y un documento suscrito por 20 países, y el 1 de abril, con un escrito consignado por el dirigente opositor Julio Borges.
La participación del también diputado ante la Asamblea Nacional (AN), instancia en desacato por órdenes judiciales, refleja un patrón de actuación de la autollamada Mesa de la Unidad (MUD): cada intento por aplicar la carta estuvo antecedida por encuentros entre Almagro y parlamentarios de ese bloque político.
Finalmente, el Estado venezolano anuncia su retiro de la organización el mismo 26 de abril, al considerar que se pretendía tutelar al país y se violaban los principios constitutivos de la instancia creada en 1948 para fomentar el diálogo multilateral, defender la democracia, promover la solución pacífica de controversias e impulsar el desarrollo integral de continente.
Sobre estas tareas se ha impuesto la promoción de una agenda injerencista, en esta oportunidad auspiciada por Luis Almagro, para apoyar golpes de Estados en naciones soberanas e invasiones militares, advirtió en Caracas la entonces canciller de la República, Delcy Rodríguez, al momento de anunciar la decisión de Venezuela.
“El retiro de esta organización tiene que ver con la dignidad de nuestro pueblo, de la doctrina bolivariana, que defiende al multilateralismo”, enfatizó Rodríguez.
Al día siguiente, el 27 de abril, el presidente Maduro envió a Almagro la carta en la que informa el retiro definitivo de Venezuela de la OEA, a pesar de las iniciativas de ese país para que el órgano multilateral retomara sus principios constitutivos.
“La OEA se gestó y consolidó como instrumento infame al servicio de intereses hegemónicos imperiales muy claramente definidos, privándole de la misión posible y correspondiente al de una organización internacional que haga respetar, y respete, los principios de Derecho Internacional, principalmente de igualdad soberana, independencia y autodeterminación”, añadió el Jefe de Estado en la carta.
La determinación de Venezuela ha sido reiterada ante las maniobras que aún se gestan desde la OEA, como la pretensión de expulsar al país de ese organismo, propuesta de EE.UU que alcanzó 19 de los 24 votos necesarios en el seno del 48º periodo de sesiones de la Asamblea General de la organización, celebrada esta semana. /CP