Delsy Fernández Velásquez

Cortesía
El dolor invade a una madre en Maracaibo. La muerte de su hijo la tiene devastada, pero el hacer justicia la mantiene de pie.
“Mi hijo ingresó en ese consultorio lleno de vida y feliz y salió muerto”. Esas fueron las sentidas palabras de Yoleida Cabrita, madre del niño Neiber Moisés Pérez Cabrita (6) quien murió el pasado 8 de mayo tras una presunta impericia médica por parte del pediatra que iba a operarlo.
“Yo exijo que pague por lo que hizo porque así como mató a mi hijo puede hacerlo con otros niños”, manifestó Cabrita a las afueras del Cicpc.
La mamá de Neiber narró que el día de la operación del corte del frenillo lingual de su hijo, Neiber se levantó con mucha alegría, incluso voló papagayo.
“Le encantaba hacer petacas y volarlas, ese día (lunes) le dije que después de la operación íbamos a ver la película de Los Vengadores, pero no dio tiempo, ese doctor me lo mató”.
Asimismo la dolida madre aseguró que el médico Argenis Centeno le cobró en moneda extranjera por la intervención.
Asimismo la dolida madre aseguró que el médico Argenis Centeno le cobró en moneda extranjera por la intervención.
“Mi hijo entró bien, él le inyectó una medicina en un brazo y enseguida se desmayó, lo operó pero comenzó a temblar y a hacer gestos raros, el color le cambió. Le pregunté qué pasaba y me dijo que algo había salido mal, comencé a pedir ayuda y a gritar. Me sacó del consultorio, le dio electroshock luego me mandó a pasar, mi hijo tenía puesto oxígeno y su ojito derecho estaba deforme , aseguró que se mejoraría, pero yo le exigí sacarlo a un hospital. Así lo tuvo 3 horas en la camilla, hasta que lo grité y lo llevamos hasta el Hospital General del Sur. Mi hijo nunca reaccionó, creo que estaba muerto desde el momento que lo inyectó, en el hospital me dijeron que no reaccionó a los medicamentos que le habían puesto”.
Neiber estudiaba primer grado en el colegio 15 de Octubre, en San Francisco. Su papá Neider Pérez se había ido hace 15 días a Chile buscando un mejor futuro para su familia. El viernes retornó a Maracaibo afligido. “Me mataron a mi hijo y ya no volveré a verlo nunca más, esto no se lo deseo a nadie”.
Centeno permanece preso en la sede del Cicpc Maracaibo. La policía científica informó el viernes que sería presentado por la tarde en los tribunales del centro, pero la audiencia se pospuso.

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