
En Venezuela el trabajo infantil está de cierta forma avalado por un marco legal. Desde 2007 no se conocen estadísticas ni oficiales ni privadas sobre el tema, y la Unicef lo ha señalado en un informe. En ese período se registraron más de 80 mil niños que no estudiaban porque debían trabajar
Como todos los años, el 12 de junio se conmemora el Día Internacional de la Prevención contra el Trabajo Infantil, y para la Organización Internacional de Trabajo (OIT) el tema de este año 2015 es la educación, bajo el lema "No al trabajo infantil, sí a una educación de calidad".
Según las estimaciones mundiales más recientes, unos 120 millones de niños entre 5 y 14 años se encuentran en situación de trabajo infantil; en este grupo de edad, los niños de ambos sexos son afectados casi por igual.
La persistencia del trabajo infantil tiene sus raíces en la pobreza, la falta de trabajo decente para los adultos, la falta de protección social y la incapacidad para asegurar la asistencia de los niños a la escuela hasta la edad mínima legal de admisión al empleo.
En Venezuela, la dificultad para acceder a cifras que dibujen un panorama real sobre esta situación, remite a datos relativamente antiguos. Las últimas estadísticas disponibles datan del año 2007 y existe poco material informativo sobre este problema.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) lo ha señalado en un informe denominado: “No más trabajo infantil: una meta posible de alcanzar. Estudio sobre educación y trabajo infantil en la República Bolivariana de Venezuela”.
De acuerdo a la información disponible, la República Bolivariana de Venezuela es el país de América Latina, que a escala internacional, tiene el menor número absoluto de niñas, niños y adolescentes menores de 15 años que trabaja.
No obstante, consideran de inaceptable la existencia de trabajo infantil, de hecho, de cierta forma está avalado por las instituciones hasta cierto punto. En Aragua por ejemplo, el Cmdnna otorga permisos para aquellos padres que se apoyan en sus hijos para llevar sustento a los hogares y hay disposiciones que reflejan la máxima cantidad de horas que pueden trabajar por jornada.
Además, contemplan como “permisible” que los jóvenes mayores de 16 años puedan trabajar, debido a la situación económica que atraviesa el país, pero no ofrecen cifras sobre las permisologías emitidas.
Sin embargo, la Unicef lo dice claramente en su reporte, invitan al Estado y a la sociedad a hacer uso de un análisis independiente que nutra de información relevante para el debate nacional sobre los temas en los que se ha logrado avanzar. Señalan allí que la existencia del trabajo infantil, debe convertirse en un factor que genere indignación y motive e inspire la corresponsabilidad de todos los factores de la sociedad que puedan ayudar a mejorar las estadísticas porque lo que se conoce son solo aproximaciones atemporales.
En Venezuela, el artículo 96 de la Ley Orgánica para la Protección del Niño, Niña y Adolescente, indica la edad mínima que se establece para ejercer funciones laborales remuneradas. Dicho artículo argumenta que no se trata de trabajo infantil, sino para adolescentes, pues la edad mínima establecida por el legislador es de catorce (14) años, así que hay marco legal que permite la actividad, independientemente de sus observaciones, garantías o salvedades.
TRISTE REALIDAD
Muchos niños trabajadores no asisten a la escuela. Otros, combinan la escuela con el trabajo pero a menudo en detrimento de su educación.
De acuerdo a datos de la Encuesta de Hogares por Muestreo del año 2007, la población objeto del estudio, o sea, la población entre 10 y 19 años fue de 5 millones 793 mil 707 niños, niñas y adolescentes, de los cuales 3 millones 590 mil 480 se encontraban en el rango entre los 10 y 15 años.
El informe revela que las cifras aparentan que el fenómeno del trabajo infantil es relativamente reducido, pero también apuntan que existen disparidades y tendencias que merecen una atención más detallada y profunda, especialmente desde una perspectiva de derechos humanos y desde las políticas públicas de protección integral para la niñez y la adolescencia.
En el año 2007 se registró una cifra de aproximadamente 80 mil 774 niños y niñas entre 10 y 15 años incorporados a la fuerza laboral, ya sea en calidad de ocupados, o bien, buscando trabajo, sin asistir a la escuela en ninguno de los dos casos.
Finalmente, la Unicef señala que la información es consistente con las tendencias que se registran a escala mundial, así como con los indicadores de asistencia escolar durante las primeras etapas del ciclo escolar, 84% de los que trabajan o buscan empleo son niños y 16% restante corresponde a niñas.
Julio Alberto Gil
jgil@elperiodiquito.com
Fotos Archivo
No hay comentarios:
Publicar un comentario