domingo, 23 de julio de 2017

Barricadas se han llevado la vida de 5 mil árboles en Maracaibo


Ruth Uzcátegui
Andrés Caridad
Un llamado a paro, o “trancazo”, se ha convertido en la actualidad en sinónimo de tala, de deforestación, de peligro ambiental. Los árboles han pasado a ser uno de los recursos más utilizados para la obstrucción de vías en la ciudad.
Una muestra de ello se ve reflejada en la avenida 63, aledaña al centro comercial Galerías Mall. Al menos 45 árboles fueron talados, el pasado miércoles en la noche, para ser utilizados como material de barricada en el paro-trancón convocado por la oposición.
“Eso no se hace. Eso daña el ambiente, el aire. Esto es una maldad. Lo considero negativo”, aseguró Alexander Urdaneta, quien labora como buhonero, en las afueras del centro comercial.
Un total de 5 mil árboles han sido talados en lo que va de año, lo que equivale a 714 mil árboles derribados por mes, estadísticas ofrecidas por el presidente de Amigos del Bosque, Elio Ríos.
“Fue lo peor que pudieron haber hecho. Nosotros trabajamos a diario aquí, nos beneficiabamos de esos árboles, ahora nos vemos afectados, aseguró Sorelis Méndez, buhonera.
 
Las sombras, la frescura, la preservación de la fauna, entre una de las muchas ventajas que trae la existencia de una ‘zona verde’, como lo llaman los especialistas,  han sido sustituida por pedazos de tronco,  que solo hacen las veces de muros y obstáculos en las calles marabinas.
Maracaibo es conocida por ser uno de los estados con las temperaturas más altas, por tanto es uno de los más calientes de Venezuela. De acuerdo con los especialistas, uno de los principales beneficios de contar con zonas ricas en árboles, es que estos contribuyen al descenso del calor. 
“El ecocidio que están generando esas protestas hace que la ciudad se caliente más”, explicó Ríos, quien a su vez condenó el uso de recursos naturales y la quema de basura en las manifestaciones, debido a que estas traen como consecuencias, “un alto desequilibrio natural”. 
No solo el aumento de calor resulta preocupante entre las consecuencias de la deforestación que sufre Maracaibo. Las enfermedades a nivel cardiaco, respiratorio, y hasta nerviosos, se suman a los padecimientos de no cosechar una vida verde.
“La tala de árboles repercute en todos los sentidos. Aumenta las agresiones, los trastornos de sueño. Muchas de las personas que sufren de hipertensión, de enfermedades del corazón, de circulación, tendrán más enfermedades agudas, es decir  van a exacerbarse los cuadros agudos de esas enfermedades”, detalló Ríos.
Igualmente, la quema de basura se ha convertido en el nuevo gas lacrimógeno, e incluso en uno hasta más peligroso que ese. “La quema de basura distorsiona y contamina la calidad del aire, tiene efectos devastadores en el equilibrio ambiental”, dijo Ríos. 
La migración de la fauna autóctona, la destrucción de los llamados ‘nichos’ (lugar que ocupan las especies animales y los recursos que utilizan de allí para sobrevivir)  también se une a los peligros del ecocidio.
De acuerdo con el presidente de la fundación ecológica Manatara, Marcelo Monott, “en Maracaibo se necesita sembrar alrededor de 400 mil árboles para contrarrestar el déficit que sufre el estado”.
Un árbol que se corta en menos de una hora quizá, tarda alrededor  12 y 15 años en crecer, si son especies frutales, “si son árboles de mayor altura se tardan de 20 a 25 años”, agregó Monott.
De acuerdo con ambos especialistas, las áreas rojas, desde el punto de vista ambiental en la ciudad son: Zona norte y Este, también apuntan que San Francisco repunta como uno de los municipios que posee mayor contaminación a nivel de aire.
“Estoy en contra de la tala de todos esos árboles que colocan en las barricadas. Todos tenemos derechos a las protestas, sin embargo, exhorto a todos los que están construyendo barricadas a que eviten la destrucción de árboles, la quema”, enfatizó Monott.
 

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