domingo, 23 de julio de 2017

PSICÓLOGA: “JUGAR ES LA ÚNICA OCUPACIÓN SERIA DE LA INFANCIA”


10:00 AM / 22/07/2017-Mariana Tello
Agencias
Jugando Pitoquito y sus amigos aprendieron colores, formas, figuras, números además de horas de diversión. Y decidieron emprender una investigación de cómo algo tan divertido podía enseñarles tantas cosas positivas. 

Para tal investigación, tus amigos visitaron a la psicóloga Vanessa Muñoz, quien preparó un maravilloso artículo para que tus horas de juego no paren, sin olvidar la importancia de hacer tus deberes. Disfruta de esta importante explicación.

 
 
Florencio Escardo en 1950 afirma que: “Jugar es la única ocupación seria de la infancia” y por muchos años el juego fue relegado al plano del ocio, pasando a ser: “lo que los niños hacían cuando no estaban aprendiendo” y no hay mas nada lejos de eso.  ¡Un niño juega porque lo necesita!

El juego tiene la función primordial de generar un aprendizaje significativo. A través de él, el niño aprende a conocer su entorno, a conocerse a sí mismo, asimila, interpreta y responde a los estímulos sensoriales provenientes de su ambiente, conoce y aplica normas o códigos sociales, manipula, construye y procesa sus emociones a través de la experiencia.

 
 
Los beneficios cognitivos son inmensos; mientras juega, el niño organiza sus estructuras neuronales, construye y madura su aparato psíquico y ejercita su inteligencia poniendo en práctica la resolución de problemas y por tanto se favorece la autonomía, la independencia y la autoestima. Se convierte en una fuente de expresión del mundo interno del niño, en donde “actúa” sus temores, sus logros, sus alegrías, contextualizándolas y creando maneras de interactuar con su realidad inmediata.

El juego sinónimo de diversión, por lo cual los pequeños de la casa se sienten libres para dejar fluir su creatividad e imaginación, alentando el pensamiento flexible, innovador y único. Así mismo tiene un gran componente social, a través de los juegos pueden aprender a compartir, a tolerar y a respetar a los demás, les enseña cómo interactuar con sus pares y se asientan las primeras amistades.

 
 
Los juegos pueden utilizarse para promover mejoras en la motricidad. El tiempo en el parque les permite mejorar su tonicidad muscular, el equilibrio, la coordinación, además de ayudarlos con la orientación en tiempo y espacio, conceptos básicos en el aprendizaje. Los juegos tranquilos favorecen la atención, concentración y las destrezas motoras finas, habilidades que se encuentran dentro del grupo necesario para un buen rendimiento académico. 

Podría extenderme en muchísimos otros beneficios que nos trae el jugar, sin embargo el mensaje está claro: ¡Dejemos a nuestros niños jugar! Y más importante aún, acompañemos y participemos con ellos en el juego, construyamos experiencias juntos y fortalezcamos los lazos familiares de una manera divertida y gratificante para todos.

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