domingo, 6 de diciembre de 2015

Despedida a Irma Guillén, de su comunidad, de sus camaradas y amigos

La vida de una hermosa persona, servidora comunitaria, militante y artista, arrebatada por el hampA

Nota de Aporrea: El autor de esta semblanza de Irma Guillén, recoge los testimonios y el sentir de compañeros y compañeras de lucha de tan querida persona, integrantes de las organizaciones comunales y del partido de Chávez en el casco central de Catia (Urb. Nva. Caracas). Le tocó ser propulsor del batallón que incorporó a Irma y en el cual fue escogida como Comisionada, en la etapa fundacional del PSUV en 2007, y militó a su lado por varios años.
Irma Guillén junto a un nacimiento navideño en Catia, extiende su mano creadora de belleza

IRMA GUILLÉN JUNTO A UN NACIMIENTO NAVIDEÑO EN CATIA, EXTIENDE SU MANO CREADORA DE BELLEZA

Credito: SF

Irma Guillén en el "Punto Rojo" del PSUV, sostiene una propaganda del partido

IRMA GUILLÉN EN EL "PUNTO ROJO" DEL PSUV, SOSTIENE UNA PROPAGANDA DEL PARTIDO

Credito: SF

Momento de homenaje a Irma Guillén en la Sala Plenaria de Parque Central por parte de la militancia psuvista, en el transcurso de un acto de organización pre-electoral

MOMENTO DE HOMENAJE A IRMA GUILLÉN EN LA SALA PLENARIA DE PARQUE CENTRAL POR PARTE DE LA MILITANCIA PSUVISTA, EN EL TRANSCURSO DE UN ACTO DE ORGANIZACIÓN PRE-ELECTORAL

Credito: SF

Irma Guillén Bigott, murió asesinada por delincuentes la noche del 3 de diciembre de 2015.- Había ido a casa de su vecina y compañera de años de lucha en la comunidad y en el proceso revolucionario bolivariano. Como muchas otras veces, estaban preparando un mercado comunal y el trabajo electoral del 6 de diciembre, para las elecciones parlamentarias en la zona de la urbanización Nueva Caracas, parroquia Sucre, la popular Catia. Unos delincuentes asaltaban a una pareja de vecinos para robarles el carro y al verlos, Irma y otras personas dieron gritos de alerta desde la ventana de la casa. La respuesta fue un disparo que le ocasionó la muerte. Es un drama bastante común en nuestra sociedad, acribillada por los males de la cultura capitalista que no hemos podido superar. Depredadores andan a la caza de otros seres humanos y son capaces de quitarles la vida por unos billetes, por una prenda, por un vehículo, sin importarles a quién se están llevando de este mundo.
Una bala asesina entró por la ventana
Cualquier titular de la crónica de sucesos podría decir simplemente: “sexagenaria recibió un tiro en la cabeza en Catia”. De hecho, al lugar de este drama llegaron los medios, a explotar el sensacionalismo y  aprovechar, para la manipulación política, en víspera de las elecciones. Pero, por encima de todo eso…  ¿Quién era Irma Guillén Bigott?
Ante todo, una persona muy valiosa y querida en su comunidad, impulsora de la Asociación de Vecinos de Nueva Caracas en los 80-90 (ASOVENUCA) y posteriormente fundadora del Consejo Comunal Nueva Catia, impulsora y fundadora de Barrio Adentro en su zona, que recibió a los primeros médicos cubanos que llegaron a su comunidad; también fue promotora y fundadora del Centro de Diagnóstico Integral de Los Flores (CDI) y organizadora de los Comités de Salud, siempre pendiente del CDI y del funcionamiento del PEPO (el hospital Periférico de Catia).
Fervorosa seguidora del Comandante Chávez, fue parte del núcleo propulsor de los primeros batallones del Partido Socialista Unido de Venezuela  en el casco central de Catia, electa Comisionada de Logística y miembro de la Circunscripción de batallones en el período fundacional del PSUV. Siempre presta a colaborar, a cualquier hora, con entusiasmo, sin una queja. Pero, a la vez crítica y estricta en la observación de los principios y la ética militante.
Cofre con dibujo del Comandante Chávez, elaborado por Irma Guillén

Asumía con pasión cualquier trabajo de apoyo. Desde el aromático y sabroso cafecito, hasta el engrudo para los afiches o la pintura para los murales.
Por todo ello, era muy querida por la comunidad, sin distingos políticos, y muy especialmente por la militancia de su sector.
Estaba pendiente de todos los problemas comunitarios, del funcionamiento del Mercado de Catia, del funcionamiento del servicio de basura, del agua, de las personas afectadas por problemas de vivienda, de la situación de las escuelas, de los viejitos, de los animalitos de la calle que a menudo recogía o atendía. Un alma bondadosa entregada a su gente.
Pero no eran éstas sus únicas cualidades; Irma era una verdadera artista plástica, manualista y delicada pintora de bellos cuadros y creadora de obras de arte. Sus cuadros no se quedaban en su casa, sino que vestían y pueden verse en las paredes de los hogares de sus vecinas; sus manteles decorados en las mesas familiares; su mano y su ingenio en cualquier detalle, en el cofre para las pulseras y zarcillos…
Algunos cuadros pintados por Irma

Solía hacer hermosos dibujos mientras participaba en las reuniones y luego los regalaba
Irma, con su alegría y dinamismo, animaba siempre a la comunidad y a las filas revolucionarias. Y aunque primaba su carácter alegre y cordial, también estaba dispuesta para la movilización y la protesta, como en la defensa del terreno y local que había conseguido en “La Matica” para la actividad comunitaria, al enfrentar a intereses corruptos que se lo querían arrebatar al pueblo
www.aporrea.org/actualidad/n123879.html Así son nuestras mujeres chavistas.
Animosa, optimista, dinámica, luchadora, emprendedora, creativa, colaboradora y solidaria, ejemplo y guía moral en el vecindario. Repleta de valores humanos.
Practicante de la democracia participativa y protagónica, ejercitante de la corresponsabilidad social, sin la búsqueda de honores y sin el afán de ser popular, fue algo difícil  conseguir una fotografía de primer plano en el desarrollo de sus actividades: casi siempre se escabullía y evitaba las poses. A pesar de su rol primordial se quedaba envuelta por el grupo o sumergida en el tumulto, no buscaba las fotos.
La vida es a la vez maravillosa y frágil: bastó el apretón de un dedo en el gatillo y la violencia desalmada y ciega de un joven descarriado, para ponerle fin a su presencia física entre nosotros. Sólo por ser solidaria, compasiva y valiente, por socorrer con sus gritos a otros vecinos en riesgo. Eso le valió la pena de muerte y nos privó a todos y a todas de su brillo. Privaron a un esposo de su compañera, a sus amigos de una gran amiga, a la comunidad de una gran organizadora, a la revolución de una abnegada luchadora, a la cultura de su magia de colores y formas… Todo eso, por la miseria humana de unos delincuentes sin freno, de unos inconscientes atrapados por las más bajas pasiones y apetitos materiales. ¡Cuán necesaria sigue siendo una verdadera revolución! ¡Cuán necesaria la sensibilidad, la reflexión, la organización y la acción comunitaria para afrontar este flagelo  de la inseguridad! ¡Cuán necesaria la formación, orientación y acompañamiento a nuestros niños y jóvenes! ¡Cuán necesaria la justicia y el fin de la impunidad!
La respuesta, indudablemente, no puede ser otra que seguir multiplicando todo lo bueno que hacía Irma Guillén.
Abrazos y besos de todos y todas, Irma. Te recordaremos y llevaremos tu ejemplo y nuestra gratitud en nuestros corazones. Que tu imagen alegre nos alivie el dolor y borre el llanto con una sonrisa.

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