(Ccs, 27/03/2015) “El teatro contiene en sus principios constitutivos el signo de lo testimonial, como producto histórico de la evolución del hombre y su pensamiento, refleja las realidades de ese hombre, las hace trascendente y las proyecta en el tiempo y espacio (…) Todo cuanto nos une al hombre del pasado y todo cuanto ha de unirnos al hombre del futuro, está dado en la esencia testimonial del Teatro”.
Estas afirmaciones las hizo Cesar Rengifo, hace 36 años (1978) en su ponencia titulada: La dramaturgia y la crítica como testimonio histórico y reflexión estética, durante la IV Sesión Mundial del Teatro de Naciones realizada en Caracas y hoy, cobra vigencia al celebrarse este 27 de marzo, el Día Mundial del Teatro.
Decretado en 1961 por el Instituto Internacional del Teatro (ITI) de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por su siglas en inglés), es un día para celebrar la pasión, el trabajo colectivo, reconocer a quienes han dedicado su vida a este oficio, y también para la reflexión.
Carlos Herrera, profesor de Teatro de la Universidad Nacional Experimental de las Artes, Unearte, señala que el artista, “como figura paradigmática que está siendo receptiva de todos los fenómenos, de todas las situaciones, de todos los conflictos” debe ir más allá del momento puntual y debe ser “un individuo capaz de visualizar elementos de conexión con un mundo que, a veces, parece perder el sentido hacia dónde va”.
Indica que en este momento “el hombre del teatro debe reflexionar, en una sociedad especialmente como Nuestra América, ¿Qué queremos cambiar? ¿Qué queremos transformar?, desde el asombro, la inquietud, desde la búsqueda de una nueva fórmula de creación”.
En este sentido, Herrera se refiere a la paz como un elemento no utópico que permita reflejar la tolerancia, aceptación del otro, respetar nuestras diferencias, la solidaridad.
“Cuando el teatro como hecho o manifestación creadora, artística, plural y multidimensional es capaz de llevar una bandera de transformación, es allí que se convierte en un instrumento para la toma de conciencia por la paz, no solamente del individuo sino de la sociedad donde está inserto”.
Manifiesta que a través de la transformación podemos alcanzar la utopía de un mundo mejor, “no los ideales. El ideal es el sueño, pero es la realidad del esfuerzo cotidiano, del estudio, del estar hombro con hombro” lo que nos permite convivir en sociedad y mirarnos como iguales.
Unearte felicita a todas y todos a quienes día a día, hacen de este oficio, el impulso por una mejor Venezuela y se suma a esta celebración con una programación que se realiza este viernes en el Centro de Estudios y Creación Artística (CECA) Plaza Morelos. FIN/CulturasUNEARTE Ronyluz Yánez.
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