
Son, la más ‘sabrosa’ consecuencia de la explotación petrolera. Son producto de esa riada de gente que llegó al Zulia atraídos por el mene que brotaba del suelo y del Lago. Son, cinco hermanos. Son negros, pero se apellidan Blanco. Comenzaron a hacer música, aún jovencitos, en los campos petroleros de la Costa Oriental. Y, 55 años después, no han parado.
En 1960 fue su debut, aunque la fecha oficial de fundación es 1964. Eran los tiempos de las grandes orquestas, Los Melódicos, Billo’s (que volvía al ruedo), Chucho Sanoja. Ellos, decidieron alejarse de ese formato de big band y conformar un sexteto. Se bautizaron con su apellido, Los Blanco (en singular) y se hicieron leyenda.
Cuando florezcan las amapolas:
Merengue a lo Blanco:
Qué muchacho, con Oscar D’ León:
Cecilio en la conga, Leopoldo en el timbal, Ricardo en la trompeta y Ramy en el bajo estaban dirigidos por Bernardo en el saxo. De esos cinco cerebros salieron los arreglos que se han hecho parte innegable de la musicalidad zuliana en las voces del mismo Leopoldo, de Cecilio y del sexto integrante, el vocalista trujillano Cheo Matos.
“A esos negros hay que cuidarlos, hay que respetarlos, porque es admirable la inmensa cantidad de tiempo que llevan en el ambiente, con un sonido inalterable”, dice Oscar D’ León, quien grabó con los hermanos Blanco un inolvidable disco en 1991.
“Se murió mi mula / mi mula me daba/ no es tanto lo que me daba / si no lo que caminaba/ tun tun, mi mula baya/ tun tun, mi mula baya”, soneaba Cheo Matos al calor de la percusión salsera, con salero local, distinto.
“Nos fuimos amoldando a tocar la cumbia, la guarachita, pero al estilo de nosotros, el golpe de la cumbia era muy suave y yo le metía un poquito más de ritmo”, recordó Cecilio.
“Nos fuimos amoldando a tocar la cumbia, la guarachita, pero al estilo de nosotros, el golpe de la cumbia era muy suave y yo le metía un poquito más de ritmo”, recordó Cecilio.
El “Merecumbé a lo Blanco”, “Tango Pachanga”, “La avispa”, “La verdugo” (Verdugo de corazón/ mataste todo mi amor), y “Volando” son indispensables en la cartografía de los aportes que ha hecho el Zulia a la música caribeña.
“Volando, volando/ así se va mi corazón cuando te ve a ti/ sufriendo, sufriendo/ así sufre mi corazón cuando te ve a ti”, es un verso de esta pieza que ha versionado Argenis Carruyo.
“Esa una agrupación fuera de serie”, señaló Oscar D’León, “El Sonero del Mundo”.
“En 1972 la Dimensión Latina vino a Maracaibo, Oscar cantaba con ellos. Nadie los conocía y el local en el que tocaban todas las noches estaba casi vacío. El responsable de la contratación recurre a Los Blanco que atraen gran cantidad de gente. Le tienden la mano a Oscar y de allí nació una gran amistad”, escribió en la contraportada del lp “Oscar D’León con Los Blanco”, el recordado locutor Tomás Aquino Font.
Un disco que fue grabado en Venezuela pero distribuido en todo el Caribe, con inmejorables arreglos de los ya clásicos temas Cuando florezcan las amapolas, Qué muchacho, Maquino Landera y Perfume de rosas.
En 2014 se produjo la muerte de Bernardo, el saxofonista, en medio de las celebraciones del 50 aniversario. No obstante la pérdida, Los Blanco siguen en activo, acumulando éxitos y sumando la preferencia del público bailador de Maracaibo y de todo el Caribe.
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