Aprendizaje en positivo
Sirva la imagen del lago Wanaka, en summer, Nueva Zelanda para graffitear este mensaje: “La vida es un constante aprendizaje. Úsalo para crecer en positivo”.
Cuando hablamos de aprendizaje (latín aprehendere, percibir, captar) nos referimos a proceso de cambio. Es un proceso mediante el cual la experiencia o la práctica producen un cambio relativamente permanente sobre la conducta. Implica la modificación y reorganización de la conducta de una persona como resultado de nuevas experiencias.
Actualmente percibimos a una sociedad corroída por una especie de oleaje o desazón de mediocridad educativa, sea formal o informal, en cuanto a impartir conocimientos y habilidades que contribuyan activamente en la formación de la persona para su desenvolvimiento más allá del mero conocimiento o cultivo del intelecto; me refiero a la formación para el desempeño del ser humano en experiencias concretas sobre hechos, ideas, valores humanos y ciudadanos, los cuales hacen la vida más vivible y construyen solidaridad humana. Educación y aprendizaje para la vida y no para la destrucción.
Podemos decir que la escuela, cualquiera que sea su nivel educacional, es solamente uno de los órdenes de la sociedad para proveer entrenamiento, educación y aprendizaje. La familia, los medios de información y comunicación, la comunidad, los diferentes liderazgos políticos, sociales, religiosos, empresariales, deportivos y culturales, juegan un papel capital en pro del encauzamiento en positivo de cada persona, indistintamente de su edad, pues nunca se deja de aprender, si se quiere. El relacionamiento entre convivientes siempre estará impactando en la reciprocidad de la vida de todos. Es mi deseo que siempre sea hacia lo mejor.
Que bonito y agradable suena cuando se escucha a alguien decir “esa persona es educada”, y que feo y desagradable es escuchar “esa persona si es mal educada, a pesar de tener el título tal”. Usado de esa manera, el término describe la forma de ser de una persona de acuerdo a un modelo imaginario del comportamiento (del actuar y pensar). La gente sabe discernir qué conductas están siendo construidas con formación ciudadana en positivo, y cuáles no.
Amigos, estamos a tiempo de reinventarnos desde lo esencial. Que nuestra auto motivación y autodisciplina nos lleven a querer Aprender en positivo, para construir una sociedad más civilizada y solidaria. Vivamos con el pensamiento, el sentimiento y la conducta.
El cambio para bien en la vida es necesario. Es prácticamente vivir. Es la Vida misma.
Sirva la imagen del lago Wanaka, en summer, Nueva Zelanda para graffitear este mensaje: “La vida es un constante aprendizaje. Úsalo para crecer en positivo”.
Cuando hablamos de aprendizaje (latín aprehendere, percibir, captar) nos referimos a proceso de cambio. Es un proceso mediante el cual la experiencia o la práctica producen un cambio relativamente permanente sobre la conducta. Implica la modificación y reorganización de la conducta de una persona como resultado de nuevas experiencias.
Actualmente percibimos a una sociedad corroída por una especie de oleaje o desazón de mediocridad educativa, sea formal o informal, en cuanto a impartir conocimientos y habilidades que contribuyan activamente en la formación de la persona para su desenvolvimiento más allá del mero conocimiento o cultivo del intelecto; me refiero a la formación para el desempeño del ser humano en experiencias concretas sobre hechos, ideas, valores humanos y ciudadanos, los cuales hacen la vida más vivible y construyen solidaridad humana. Educación y aprendizaje para la vida y no para la destrucción.
Podemos decir que la escuela, cualquiera que sea su nivel educacional, es solamente uno de los órdenes de la sociedad para proveer entrenamiento, educación y aprendizaje. La familia, los medios de información y comunicación, la comunidad, los diferentes liderazgos políticos, sociales, religiosos, empresariales, deportivos y culturales, juegan un papel capital en pro del encauzamiento en positivo de cada persona, indistintamente de su edad, pues nunca se deja de aprender, si se quiere. El relacionamiento entre convivientes siempre estará impactando en la reciprocidad de la vida de todos. Es mi deseo que siempre sea hacia lo mejor.
Que bonito y agradable suena cuando se escucha a alguien decir “esa persona es educada”, y que feo y desagradable es escuchar “esa persona si es mal educada, a pesar de tener el título tal”. Usado de esa manera, el término describe la forma de ser de una persona de acuerdo a un modelo imaginario del comportamiento (del actuar y pensar). La gente sabe discernir qué conductas están siendo construidas con formación ciudadana en positivo, y cuáles no.
Amigos, estamos a tiempo de reinventarnos desde lo esencial. Que nuestra auto motivación y autodisciplina nos lleven a querer Aprender en positivo, para construir una sociedad más civilizada y solidaria. Vivamos con el pensamiento, el sentimiento y la conducta.
El cambio para bien en la vida es necesario. Es prácticamente vivir. Es la Vida misma.

No hay comentarios:
Publicar un comentario