y
Desarmar las conciencias de José León Uzcátegui
Consecuencias desastrosas en el globo terráqueo de la modernidad enajenada o alienante en colonización, dominación, inconciencia, usura, militarismo y belicismo destruyen vidas humanas y la naturaleza; intoxican el ser, la conciencia y el medio ambiente. Comunico: Amigo y estimado Miguel J. Balza S. Tengo el gusto de leer y compartir su exposición de Reflexiones de la Verdad y la Vida. En esta exposición asume la conducta de expresar la verdad y rechazar la mentira, rompe con la opresión en la búsqueda de la emancipación del dominio, significa que eligió una conducta libertaria en contra de lo que representan las clases dominantes y se asocia a la libertad de las clases sociales dominadas por el bienestar de la humanidad. Esta idea y práctica o praxis de romper con el actual modelo de la modernidad significa que tiene estrategias y tácticas de superar el malestar social colectivo y personal de enfrentamientos, enfermedades y tristezas al tratar de producir conductas hacia modelos históricos que nos llenen de alegrías, salud y paz, concretar la idea, el proyecto, que hemos denominado postmodernidad, que está en oposición y es la salida de la modernidad, en la transición de la modernidad hacia un mundo mejor donde no haya tanta maldad, en la unidad dialéctica de oprimidos y opresores hasta que lleguemos a la sociedad verdaderamente humana si es posible sin clases sociales del paraíso cristiano. Por lo tanto muestro lo siguiente:
Contradicción entre libertad y alienación en las patrias enfermas.
La historia multilineal y dialéctica nos enseña la diversidad social y sus intereses en diferentes direcciones y expresiones, en ese proceso contradictorio, en la cual unos sectores sociales luchan por conservar privilegios clasistas, otros por producir otros privilegios de clase y encontramos los que luchan por una sociedad igualitaria para que todos los humanos concreten los derechos garantizados por la conciencia y la ley; en ese devenir surgen amigos, enemigos y los indiferentes en las relaciones sociales de las patrias enfermas. La amistad la consideran alienada en las sociedades clasistas de acuerdo a los niveles afectivos y de conciencia, no obstante une a las personas que la expresa en la realización del bienestar humano. Vemos los debates en relación a los diferentes puntos de vista de esa existencia, reconociendo que es normal haya contradicciones por las propias contradicciones de la vida concreta que reproducimos en nuestra convivencia abstracta. De ahí la búsqueda de libertad, democracia, tolerancia y respeto al otro diferente a nosotros en pensar, decir y ser en el proceso de desalienación. Este acto y proceso educativo rebelde e irreverente contra la sumisión y por la liberación de la alienación molesta al que lucha por ganarse un puesto privilegiado, aunque pierda su soberanía de pensar, escribir y actuar, presumo, sin darse cuenta de eso porque está enfermo ávido de poder, jerarquía, estatus, títulos, dinero y placer. Eso lo llaman persona exitosa que no es malo, es bueno, si el ser social no se enajena ni pierde la libertad y se llena de amor. La persona domada que se somete a intereses materiales mezquinos extraños, en oposición a los valores espirituales trascendentales al perder la praxis con libertad, trata como jefe o sirviente de destruir la reserva ética del ciudadano, no vencida por el colonizador en la modernización cotidiana, se hace esbirro, se convierte en enemigo de la dignidad de la patria local, nacional y planetaria. Siempre los lacayos y borregos, los sayones, trataran de hostilizar metiendo miedos y diciendo mentiras hasta eliminar, destruir, desaparecer, o matar, al libre pensador o convertirlo en lo mismo de lo que ellos son: ciudadanos alienados llamados posarcaicos. Esa es la gran contradicción entre ciudadanos y posarcaicos, o de hombres libres y los sometidos a intereses egoístas. Cada quien de acuerdo a las ideas, los intereses y los modo de vida, induce a producir en las demás personas conductas hacia la libertad y felicidad o conductas hacia la alienación y tristeza. Toda conducta humana tiene consecuencias como actor, productor y producto, de la causalidad histórica. Rafael A. Salazar P. Febrero, 10, 2015.
Desarmar las conciencias
Felicitaciones amigo, José León Uzcátegui, por el tema de "Desarmar las conciencias" el cual describe a mi parecer el esquema de poder y de producción del modelo histórico de la modernidad, en la cual los oligarcas y posarcaicos usan la guerra, la agresión, el engaño, la ideología, como instrumentos de dominación, para perpetuar la acumulación delictiva de capital, envueltos por la cultura delictiva; igualmente, la burguesía ambiciosa de riqueza y de poder someten a los pueblos y ciudadanos del mundo al despojo de la conciencia, lo económico, lo político, es decir, lo histórico, se convierte el hombre en cosa u objeto, por medios legales e ilegales. Pero aquel que se opone a esta cosificación lo descalifican los cipayos conectados en las direcciones políticas de derechas o de izquierdas, cuyos ideales son semejantes en diferentes organizaciones con iguales propósitos corruptos, por supuesto, con ausencia de valores ciudadanos, creen ellos, destruir, borrar, la conciencia crítica destruyendo la vanguardia avanzada de pensamiento, político y social, histórico; ese es el pago que nos exponemos los que dignamente luchamos por las libertades democráticas en contra de los tramposos, usureros, ladrones y asesinos o sicarios del posarcaísmo, en la modernidad / posarcaísmo / post modernidad, por tratar de transformar las relaciones sociales de la cultura posarcaica o corrupta y delictiva en nuevas relaciones culturales de valores ciudadanos. Estamos amenazados los que promovemos la praxis de convertir esta cultura necrofílica o de amor a la muerte en biofílica o de amor a la vida, en la modernidad, en construcción de la post modernidad, justificado este riesgo para construir el vivir bien en patrias no enfermas, sanas de equilibrio histórico, si vamos estableciendo relaciones de producción de cooperación y desarrollo ecológico. Tal que el sueño post moderno de ir transformando la modernidad que tiene y reproduce sus propios demonios, reeducarlos, formándolos a través de la educación liberadora de la sumisión, trabajando en el proceso de desenajenación se les pueden orientar a ser ángeles buenos, cambiándoles la conducta y visión inconciente de corruptos posarcaicos dañinos a concientes ciudadanos solidarios de valores humanos. Convertirse de cosa de valor uso en gente emancipada de la alienación. Esa es la idea de hacer concientemente humana y bien vivible la vida en el planeta tierra. Rafael A. Salazar P. Hijo de Rafael Salazar León. 09/03/2015.
José León Uzcátegui
No hay enemigo más peligroso que aquél que duerme a tu lado. En las guerras convencionales que hemos conocido en la historia el enemigo tiene rostro, identidad; en las que estamos observando ahora, las llamadas guerras de cuarta generación, en el nuevo acomodo de la dominación mundial, las características son otras. Los misiles, las balas, las bombas, son virtuales, nos llegan a través de nuestros inseparables, casi inevitables, compañeros cotidianos: el celular, las redes sociales , la televisión y demás medios transmisores de información. Así se va construyendo una falsa verdad, que luego cada quien defiende como su verdad. Guerra silenciosa que desarma las conciencias.
Gene Sharp, uno de los exponentes de esta estrategia, describe minuciosamente cómo poner en práctica este nuevo tipo de guerra: combinación de guerra económica, mediática, psicológica y tecnológica. En sus escritos expone los pasos a dar en este golpe suave : ablandamiento, deslegitimación, calentamiento de calles, diversificación de formas de lucha y, finalmente, fractura institucional. Combinación de guerra económica, agitación, propaganda, cuidadosa andanada de mensajes buscando neurotizar la población, provocar ansiedad, hasta la desesperación. Su objetivo es claro: desarmar las conciencias. El juego se torna perverso, se promueven protestas violentas que son reprimidas con saldos de heridos y muertos, y luego la reacción de la población es de incrementar el miedo: Yo soy y el abrazo que le quiero dar a mi chamo de nueve años sin que él se entere de que tengo miedo, de que no lo quiero soltar, de que no quiero que crezca y que salga a protestar. Te quiero siempre a mi lado, vivo a mi lado, no salgas, no te me vayas escribe alguien en un blog. Es toda una política dirigida a provocar descontento y frustración, pérdida de la esperanza. Se planifica el desabastecimiento programado: acaparamiento, contrabando, manipulación cambiaria. Si a esto se agregan las fallas, limitaciones, errores, debilidades de la gestión de un gobierno, la mesa está servida.
La historia reciente confirma la aplicación de esta estrategia: Serbia (2000), Georgia (2003), Ucrania (2004), Líbano (2005), Egipto (2011) y Libia (2011).
Lo grave es el desenlace. Se propone un cambio sin rumbo y con un pueblo confundido, atemorizado, presa de la anomia, donde ni los gobernantes ni la oposición son capaces de dirigir el país, hundido en el caos y la desesperanza. El país que están construyendo dos sectores radicalizados, visceralmente enfrentados, no construye paz, ni democracia, ni encuentros para la sociedad que todos necesitamos. Los hijos y nietos que se están levantando están siendo inoculados de rabia, miedo, ansiedad. Las consecuencias son de mediano y largo plazo. Se impone el rescate de la esperanza. Construir una nueva manera de vivir debería ser la tarea de todos. Una nueva manera de relacionarse, consigo mismo, con el otro, con los otros, con la naturaleza. Construir el Buen Vivir. Una nueva manera de producir, de organizarse, de criar los hijos, de jugar, de alimentarse, de amar.
Gene Sharp, uno de los exponentes de esta estrategia, describe minuciosamente cómo poner en práctica este nuevo tipo de guerra: combinación de guerra económica, mediática, psicológica y tecnológica. En sus escritos expone los pasos a dar en este golpe suave : ablandamiento, deslegitimación, calentamiento de calles, diversificación de formas de lucha y, finalmente, fractura institucional. Combinación de guerra económica, agitación, propaganda, cuidadosa andanada de mensajes buscando neurotizar la población, provocar ansiedad, hasta la desesperación. Su objetivo es claro: desarmar las conciencias. El juego se torna perverso, se promueven protestas violentas que son reprimidas con saldos de heridos y muertos, y luego la reacción de la población es de incrementar el miedo: Yo soy y el abrazo que le quiero dar a mi chamo de nueve años sin que él se entere de que tengo miedo, de que no lo quiero soltar, de que no quiero que crezca y que salga a protestar. Te quiero siempre a mi lado, vivo a mi lado, no salgas, no te me vayas escribe alguien en un blog. Es toda una política dirigida a provocar descontento y frustración, pérdida de la esperanza. Se planifica el desabastecimiento programado: acaparamiento, contrabando, manipulación cambiaria. Si a esto se agregan las fallas, limitaciones, errores, debilidades de la gestión de un gobierno, la mesa está servida.
La historia reciente confirma la aplicación de esta estrategia: Serbia (2000), Georgia (2003), Ucrania (2004), Líbano (2005), Egipto (2011) y Libia (2011).
Lo grave es el desenlace. Se propone un cambio sin rumbo y con un pueblo confundido, atemorizado, presa de la anomia, donde ni los gobernantes ni la oposición son capaces de dirigir el país, hundido en el caos y la desesperanza. El país que están construyendo dos sectores radicalizados, visceralmente enfrentados, no construye paz, ni democracia, ni encuentros para la sociedad que todos necesitamos. Los hijos y nietos que se están levantando están siendo inoculados de rabia, miedo, ansiedad. Las consecuencias son de mediano y largo plazo. Se impone el rescate de la esperanza. Construir una nueva manera de vivir debería ser la tarea de todos. Una nueva manera de relacionarse, consigo mismo, con el otro, con los otros, con la naturaleza. Construir el Buen Vivir. Una nueva manera de producir, de organizarse, de criar los hijos, de jugar, de alimentarse, de amar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario