
22/12/13.-“Y allí estaba mi lago, con una aparente tranquilidad cubriendo 44 millones de litros de gasolina. Yo solo necesitaba unos pocos para mantener mi carrito pero para eso tenía que hacer una cola de dos días en una estación de servicio. Todo por el capricho de un exgrupito de Pdvsa que paralizando el buque Pilín León cambió la historia del país.
El lago era una bomba de tiempo. Venezuela entera sufría por no tener combustible en sus carros mientras unos antisociales hacían un golpe de Estado. Mi intención no era involucrarme en la política pero cuando ves a todo un país sufrir por el caprichito de un grupo terminas recordando este día como la fecha cuando Venezuela abría sus ojos”.
Así lo recuerda Edgar Barroso Morales, un marabino más que vivió el 5 de diciembre como el inicio de la “pesadilla más larga de la Navidad venezolana” y que culminó el 21 de ese mes de 2002 con la recuperación del buque y el fin del sabotaje.
Ese día los tripulantes del buque tanquero Pilín León, hoy dignificado con el nombre de Negra Matea, impidieron que el combustible llegara a los puertos venezolanos por solidaridad con el entonces presidente de Fedecámaras Carlos Fernández y el presidente de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), Carlos Ortega.
La estrategia política sería la noticia de todos los medios internacionales: el quinto país productor de petróleo del mundo, para ese momento, no tenía combustible.
“Fue difícil lograr un camino para embarcar. La famosa vuelta que dio el barco fue una vuelta que hubo que hacer de emergencia, porque ellos se metieron con los controles de la máquina principal, unas válvulas que siempre han debido estar abiertas y estaban cerradas. Ellos sabían que el barco estaba a 20 minutos del puente, y este hay que pasarlo con media velocidad, a unos 8 nudos. Con menos de 8 no es recomendable por las corrientes de la zona y hay que pasar más o menos rápido para que el barco no tenga riesgo de quedarse e impactar sobre el puente”, explicó el capitán Carlos López Peña, el héroe del buque, quien luego de esta peligrosa travesía logró llegar a la Planta de Bajo Grande, en la costa oriental del lago, y fue recibido por el propio Hugo Chávez.
Fue con el rescate del Pilín León que el Gobierno Nacional realiza la primera acción de quiebre del sabotaje petrolero. Oficiales de la Fuerza Armada, en compañía de jueces y notarios, recuperan el barco, y Carlos López Peña asume la capitanía del buque. El 22 de diciembre comenzó a descargar combustible en Zulia.
UN DAÑO PROFUNDO A LA NACIÓN
Con el secuestro golpista del buque Pilín León, en los primeros días de diciembre de 2002, comenzó una jornada para desestabilizar al país, enfocado principalmente en paralizar Pdvsa, lo cual incluyó suspender el suministro de combustible en las plantas de Carenero, Guatire y Catia La Mar; paralización del funcionamiento de las refinerías El Palito, Puerto La Cruz y Paraguaná; mínimo despacho en las Plantas de Puerto Ordaz y Ciudad Bolívar; suspensión total de actividades de la planta El Vigía afectando a Mérida, Táchira y Apure.
Y allí permanecía fondeado el Pilín, todo un orgullo de saboteo para los golpistas de 2002, mientras el pueblo sufría empujando sus carros en busca de un poco de gasolina y en algunas partes los más humildes partían sillas de madera para cocinar y darle comida a sus hijos ante la falta de gas, cuya distribución fue afectada por la paralización de su procesamiento derivado de la refinación del crudo.
De acuerdo con estudios posteriores del Ministerio de Finanzas y el Banco Central de Venezuela, el monto de las pérdidas por ventas no realizadas llegó a 14 mil 430 millones de dólares aproximadamente, una disminución de casi 10 mil millones de dólares en la capacidad contributiva de Pdvsa y sus filiales al fisco nacional.
“En el Zulia era un secreto a voces que desde la Gobernación le llevaban diariamente alimentos a la tripulación del Pilín en pequeñas embarcaciones privadas. En las lanchitas les llevan manjares, el premio por seguir apoyando a la ‘Gente del Petróleo’, sarcásticamente a mi modo de ver, llamada también Coordinadora Democrática, y así la tripulación se mantuvo por unos 16 días aproximadamente fondeada en el lago, un espacio del que ellos se adueñaron prácticamente porque mirar esas aguas con un buque con tanto cargamento de combustible no resultaba nada grato”, destacó el historiador zuliano Edwin Meza el peligro que representaba el tamaño de cargamento en combustible frente a la ciudad.
Más allá del sabotaje, Meza señaló que el paro tenía un objetivo principal: querían la caída del presidente Chávez. “Querían salir del ‘dictador’, el dictador que todo le consultaba al pueblo y que promovió la mayor cantidad de jornadas electorales, el dictador que rescató a Pdvsa y la puso al servicio del pueblo y no de Norteamérica. Pues bien, una vez más pudo el hombre bueno, la conciencia de un pueblo, y aquellos que hinchaban su pecho porque le devolverían el petróleo a Estados Unidos tuvieron que huir. Los fracasados no pudieron con este pueblo enorme que no se dejó manipular”, manifestó Meza.
Chávez lo advertía: “¿Cuál es el plan de los golpistas y sus aliados? La privatización de Petróleos de Venezuela, y así quitarle el corazón a los venezolanos”.

__________
Arreaza recordó el rescate del tanquero petrolero
El vicepresidente de la República, Jorge Arreaza, recordó ayer durante el inicio de una nueva jornada de inspecciones como parte del plan de ofensiva económica que ejecuta el Gobierno Bolivariano, los hechos ocurridos el 5 de diciembre de 2002, cuando parte de los tripulantes del buque petrolero Pilín León hoy dignificado con el nombre de Negra Matea, detuvieron la embarcación en el canal de navegación del Lago de Maracaibo, como parte del “sabotaje petrolero”.
“Siempre recordamos el rol que cumplió nuestra Fuerza Armada Bolivariana desde 13 de abril de 2002 en adelante cuando se pusieron del lado del pueblo, cuando defendieron los intereses de la República y no de la burguesía como ocurrió durante toda la Cuarta República”, aseveró Arreaza.
El vicepresidente aseguró que “hoy seguimos en esa misma guerra, la misma guerra que arrancó el 10 de diciembre de 2001 con el primer paro patronal de Fedecámaras y que se extendió durante 2002.
Durante el paro petrolero del año 2002, fue secuestrado el antiguo buque Pilín León, encallado en el Lago de Maracaibo bajo amenaza de que esta embarcación llena de petróleo explotaría, reseñó AVN.
El objetivo era detener la comercialización de combustible de Petróleos de Venezuela y derribar el Gobierno del Comandante Eterno Hugo Chávez, intención que fue derribada por acciones populares y militares que propiciaron la continuidad de la Revolución Bolivariana.
AGENCIA VENEZOLANA DE NOTICIAS
No hay comentarios:
Publicar un comentario