domingo, 23 de febrero de 2014

Crónica de un movimiento que marcha


DSC00228El fascismo, los tiempos que impone, tienen una capacidad ineludible de convocar las fuerzas contrarias, y esa fuerza contraria suele caracterizarse por esforzarse en expresar de las maneras más creativas y auténticas un planteamiento distinto al que rechaza.
El movimiento popular venezolano, por demás diverso, se ha caracterizado por dar demostraciones de fuerza en el territorio que considera por derecho histórico suyo: la calle. Pero esa demostración no sólo consiste en la asistencia masiva a una convocatoria, esa demostración se hace especial cuando cada uno de sus asistentes defiende ideas que los hermanan a los otros presentes, desde la singularidad de su trinchera.
Es por eso que las marchas del movimiento popular venezolano, si las viéramos desde el aire, serían una inmensa serpiente de colores que se junta y se ríe, que en su centro guarda una tormenta capaz de arrasar consigo cualquier amenaza que ponga en riesgo la tierra donde se desplaza, la vivacidad de su risa.
DSC00242Así, con esa marca esperanzadora, el movimiento popular de Caracas se auto convocó el jueves 20 de febrero, a una marcha que empezó en el territorio oeste de la ciudad, específicamente en la plaza Catia, en horas de la mañana, pasando por el centro, hasta llegar a Plaza Venezuela. El motivo concreto: el rechazo a los actos violentos y desestabilizadores que la derecha ha desplegado en las principales ciudades del país desde el 12 de febrero pasado.
Antecedentes
La glosa de las declaraciones contenidas en un comunicado repartido entre los presentes lo expresa de manera contundente: “Las nefastas pretensiones de esta oposición apátrida, antinacional y neofascista de secuestrar estas fechas de Victoria Popular (se refiere al 12 de febrero, Batalla de la Victoria), que nos pertenecen a los hombres y mujeres de a pie, sin rostro, de pueblo llano, que vivimos de nuestro trabajo; trajo como consecuencia, que el pasado 12 de febrero una movilización de la oposición con características insurreccionales y conspirativas dejó como saldo 3 muertos, 27 heridos, 60 detenidos y varios destrozos en algunas instituciones públicas, marcó el inicio de un plan desestabilizador contra la Revolución Bolivariana, que está dirigido y financiado por el Departamento de Estado Norteamericano y tiene como objetivo central, quebrar la unidad del Pueblo Bolivariano, deformar la Propuesta Socialista y generar desasosiego en los más de 7 millones de simpatizantes y militantes revolucionarios…”
El cultor y miembro del Movimiento de Artistas Revolucionarios Antimperialistas (MARA), Jesús Mijares, a la altura de la Andrés Bello, bajo un sol inclemente, agrega de viva voz que: “Las calles son del pueblo, no de estos fascistas que quieren destruir todo, estamos mostrando que los colectivos no somos asesinos, somos creadores de cultural, de educación, de amor por la patria, y sobre de todo de revolución, por eso estoy aquí, en esta hermosa marcha, armada con el pensamiento, con el amor a la revolución y con lo que somos los revolucionarios”.
Esto es lo que convocó este jueves a más de 30 organizaciones del Poder Popular, ligadas a luchas históricas del pueblo venezolano, y las nuevas exigencias y visiones nacidas en los últimos 15 años de proceso bolivariano.
DSC00288Por eso acá marcharon juntos movimientos relacionados con territorialidades que incorporan la cultura como elemento para la construcción de una sociedad más justa, con movimientos estudiantiles, de trabajadores y trabajadoras, colectivos de mujeres de base, comunidad LGBTI, comunicadores populares.
Es la diversidad y la tolerancia, el reconocimiento de la otredad lo que simboliza la unión en fuerza de los movimientos políticos caraqueños y nacionales contra su enemigo histórico. En palabras de Jessica Torres, vocera del Movimiento Nacional por el Control Obrero y los Consejos de Trabajadores: “…para dar una muestra de que el pueblo que baja de los barrios todos los días, el que chambea, es el que está defendiendo la revolución. Esto es una demostración de los logros que desde hace 15 años hemos venido cosechando, el llamado es mantenernos en la calle con alegría, dando manifestaciones de amor profundo, y no caer en las emociones fascistas de la derecha venezolana”.
Fechas que convocan
La historia de las luchas emancipadoras de Venezuela anda en la memoria de las generaciones de hoy, que forjan colectivamente un destino propio, así lo recordó Toro, de la Organización política revolucionaria Corredor Nor-Oeste: “hoy se cumplen 155 años de la Guerra Federal y como en los tiempos de Zamora los hijos de Bolívar vamos a la carga. Son estos hombres y mujeres los del 13 de abril, son estos hombres y mujeres los del 89, los que cuidaron la tierra cuando Guaicaipuro, que se insurreccionaron con José Leonardo (Chirinos), con el Negro Miguel y Andresote, son estos hombres y mujeres que se convirtieron en ejercito con el General Bolívar, son estos hombres y mujeres que un día como hoy pegaron el grito de Tierra y Hombres Libres, de Horror a la oligarquía, está planteada una lucha de clases, está planteado que el enemigo quiera romper la República, conservaremos entonces la consigna y la conquista que tuvimos con el presidente Chávez”.
Las otras consignas
La postura crítica de los movimientos políticos no es un secreto a voces, es en este campo que es posible y necesario el reconocimiento de esta fuerza aliada al Gobierno Nacional. La comunicadora y militante por la causa del pueblo Palestino, Hindú Anderi, antes de empezar a marchar por la Avenida Sucre, consideró que “éste es el momento fundamental para que se genere un canal de comunicación con estos grupos (movimientos populares más allá del Polo Patriótico y los partidos políticos), porque nosotros tenemos una visión, revolucionaria también, de lo que está ocurriendo en el país, hemos tenido que ser los que hemos salido a la calle a demandar justicia por parte del Ministerio Público, los que hemos salido a la calla a demandar eficiencia en el combate contra la especulación, es decir, la lucha en la calle es nuestra, no es de la derecha, la derecha no tiene por qué reclamar los problemas populares porque esos son nuestros , y eso también es una autocrítica para nosotros mismos, en el sentido en que hemos dejado que los espacios de la calle se nos hayan quitado porque nos creímos gobierno, y una cosa es gobernar y otra cosa es el poder, y el poder tiene que estar en las manos del pueblo, eso significa que a Nicolás Maduro tenemos que seguir apoyándolo, pero tenemos que exigir que nos escuche, porque nosotros somos parte de este proceso, somos parte del pueblo, porque somos Chávez”.
Una consigna que sonaba lúcida, entre otras muchas, vos en cuello de los presentes: “No a la concertación, no a la conciliación, la paz es justicia sin impunidad”.
Texto y fotos: Aquarela Padilla – Prensa MinComunas

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