En un balance sobre el año que culmina el primer mandatario venezolano señaló que el 2013 fue el año de la lealtad a Chávez, que demostró que el chavismo está vivo, que es una fuerza política mayoritaria que será determinante en el resto del siglo XXI para Venezuela y para América Latina y el Caribe
Por Verónica Díaz Hung/ La Red
Foto Marcelo García (Prensa Presidencial)
Foto Marcelo García (Prensa Presidencial)
El presidente Nicolás Maduro recordó que el año 2013 se inició lleno de dolor e incertidumbre por la enfermedad y posterior muerte del Comandante Hugo Chávez, y destacó que ese suceso fue el hecho humano y político que marcó el año que concluye e inicio de una nueva etapa para Venezuela y para la revolución bolivariana.
“Nosotros, los que amábamos a Chávez, entramos en este año con dolor e incertidumbre y quienes no lo amaban creyeron que le pondrían las manos a Venezuela. Todos pensábamos que entrábamos en un territorio de incertidumbre. Nosotros jamás creímos la posibilidad de que Chávez se fuera. Y los que amamos a Chávez jamás nos preparamos para estar sin él”, señaló el primer mandatario durante una rueda de prensa que se realizó en el Palacio de Miraflores, con representantes de medios nacionales, internacionales, comunitarios y alternativos, durante la cual realizó un balance del 2013.
Maduro recordó con dolor el momento en que le tocó dar al país la noticia de que había fallecido el Comandante Supremo: “Ese día había una leve lluvia, un silencio total”, y contó lo que dijo antes de salir al aire ese día, a los medios de comunicación presentes ese 5 de marzo a las 4 de la tarde: “Yo voy a dar la noticia más trágica que se puede dar. Todo el mundo con nervios de acero aquí”.
Reconoció que en un primer momento tras anunciar la noticia de la muerte física del Comandante Chávez esperaba lo peor, ya que por esos días se trató de inocular el odio y la venganza en la población. “Eran operaciones psicológicas bien pensadas y calculaban, sabiendo la gravedad del Comandante, que llegado el momento se desatarían las fuerzas del pueblo”.
“Yo sabía lo que significaba la noticia que iba a dar aquella tarde del 5 de marzo. Y en medio de un silencio total se escuchó un alarido de dolor. Yo sentí que nos sobrepasaba, que la situación se nos iba de las manos, pese a que habíamos hecho un gran esfuerzo por superar las intrigas”.
Recordó que la guerra mediática contra el presidente Chávez no respetó ni su enfermedad, ni a su familia y todavía no lo respetan.
“No le dieron ni un día de tregua”, reprochó.
Ese día pensó que la gente saldría con ira, pero el pueblo venezolano dio un ejemplo de paz.
“Valió la pena todo lo que Chávez sembró en su pueblo”, comentó, ya que considera que con Chávez el pueblo no sólo progresó materialmente, sino que evolucionó espiritualmente.
Y tras haber ganado unas elecciones presidenciales, las últimas del Comandante, con un 55% de los votos y luego de ganar 22 gobernaciones de 23 Estados, en aquel diciembre marcado por la enfermedad de Chávez, el pueblo venezolano, todavía de luto, tuvo que elegir a otro presidente que no fuese aquel militar insurrecto que había conquistado el corazón del pueblo de Bolívar.
“Hicimos una campaña de nueve días y fuimos a levantar al pueblo de sus lágrimas, logrando aquella victoria heroica que ganamos con sólo 1,5% de diferencia, porque el luto abatió a muchos militantes”.
En medio de ese dolor se pretendió desconocer las elecciones con un saldo de 11 venezolanos muertos por la violencia desatada por los llamados del candidato de la oposición. Se quiso incendiar a Venezuela, que se desatara un espiral de violencia que justificase la intervención de la comunidad internacional.
“Pero no ocurrió ni lo uno ni lo otro”
La Comunidad Internacional reconoció al gobierno de Nicolás Maduro, tampoco la sangre y la violencia no se apoderaron de la Venezuela.
“Asumimos un año de trabajo para defender al pueblo”.
Explicó que la derecha definió una estrategia para tomar el poder. Y convirtieron lo que debió ser una elecciones municipales en una suerte de plebiscito.
El presidente venezolano, aunque considera que la ofensiva económica ayudó, no fue el factor determinante en la derrota electoral de la oposición en las pasadas elecciones del 8 de diciembre, sino que fue producto de la conciencia del pueblo, porque esa guerra psicológica, económica, eléctrica se les devolvió.
“Al final el resultado fue plebiscitario. El pueblo refrendó su confianza en la revolución venezolana”.
Durante las pasadas elecciones el chavismo conquistó el 80% de las Alcaldías del país, y logró una ventaja importante en el total de los votos nacionales, pasando del estrecho margen de diferencia de 1,5% de las elecciones del 14 de abril a un 11,5% de ventaja.
“No es poca cosa para un gobierno acosado”, analizó el primer mandatario, por lo que definió el 2013 como el año de la lealtad al presidente presidente Chávez.
Y reflexionó que en esta ocasión el pueblo, ni sus compañeros, le fallaron al presidente Chávez, pese a que nuestros primeros líderes fueron traicionados, como le ocurrió a Bolívar, a Ezequiel Zamora, o a Cipriano Castro con Juan Vicente Gómez, lo que le costó a Venezuela una larga dictadura y la entrega de sus riquezas petroleras. También recordó la traición del 23 de Enero de 1958, con el llamado Pacto de Punto Fijo, cuando se entregó al país a los intereses transnacionales.
“Por eso el 2013 fue el año de la lealtad que demostró que el chavismo está vivo, que es una fuerza política mayoritaria que será determinante en el resto del siglo XXI para Venezuela y para América Latina y el Caribe”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario