Historia viva hay entre los bloques de La Vega, a los cuales muchos comparan con el 23 de Enero o El Silencio, parroquias emblemáticas de la ciudad capital. Junto a los bloques 1 y 2, donde antes crecía monte, ahora despierta un sueño: quienes a diario suben por la carretera Los Mangos han notado la construcción de la nueva estructura.
El terreno donde ahora se erige la edificación de un centro de Acopio para el mantenimiento de los módulos de Barrio Adentro y un Centro de Mecánica Automotriz forma parte de la comuna “Bicentenaria”, una de las siete de la parroquia según datos del Censo Comunal 2013. Ambos proyectos están siendo financiados por el Fondo de Desarrollo Microempresario (FONDEMI).
Allí está Mancho, quien espera a través de sus audífonos las noticias de ese viernes 10 de enero, comienzo de 2014. El primero de sus 40 años viviendo en La Vega lo pasó en una barraca de cartón, hasta que finalmente se mudó a uno de los bloques.
Sobre su historia en La Vega, elabora una breve conclusión. Asegura que los tiempos de antes no son los mismos de ahora, pero algo se mantiene: “Todos conviven igual y con el tiempo se convierten en familia”, dice.
Él, quien se hace llamar el “guachimán” de la zona (persona o agente contratado para vigilar y proteger viviendas o negocios, según los gringos), establece de entrada que nadie lo contrató para cuidar la edificación. Si lo necesitan para mezclar cemento o pegar bloques, también lo hace, consciente de lo que esto representa para la comunidad.
José Mendoza es el encargado de la obra. Habla lento, apoyando la vista en su libreta, la misma donde recopila semana tras semana los avances logrados.
“Lo primero que hicimos fue resguardar el terreno a través de la comuna, para que no fuera ocupado con fines distintos al beneficio de la comunidad, donde participan 8 consejos comunales. Fue en ese momento cuando creamos el proyecto que sería entregado a las instituciones”, cuenta él.
Explica que en octubre comenzaron con los movimientos de tierra y las excavaciones para luego montar las estructuras metálicas. En estos tres meses de trabajo, calculan entre un 48% y un 60% de avance en la obra.
El centro de acopio para el mantenimiento de módulos de Barrio Adentro contará con las herramientas necesarias para trabajos de electricidad, plomería, herrería y albañilería, además de brigadistas formados técnicamente para los trabajos en los módulos de Barrio Adentro del citado circuito 5.
Luis Blanco es uno de los 40 brigadistas comunales que fue postulado para recibir capacitación técnica que le permita realizar cualquier tipo de reparación de los CDI del circuito cinco de la Gran Caracas, conformado por La Vega, Macarao, Caricuao, Antímano y El Paraíso.
Cuenta Luis que hace un año sufrió un accidente, víctima de un conflicto entre dos grupos armados cuando se encontraba en la planta baja de su edificio. Aún así levanta a sus cinco hijos y a su esposa con su trabajo. A su juicio, la forma en que situaciones como estas no sigan ocurriendo es que los jóvenes entreguen las armas a las autoridades.
En la parcela nos recibe Javier Pestana. Está parado junto a la moto que lo traslada a las reuniones. Su disposición a informar lo que se está haciendo ha sido notada por la comunidad, que lo eligió como vocero del Órgano de Proyectos del consejo comunal “Francisco de Miranda”.
Explica en qué consiste el Centro de mecánica automotriz, en el cual ya se ejecutó la fase de nivelación del terreno, colocación de viga de riostra (permite unir estructuralmente las fundaciones) e infraestructura: este centro estará dividido en módulos para el mantenimiento de frenos, alineación y balanceo, mecánica ligera y cauchera socialista.
“Estos servicios a nivel privado son muy costosos. Además, sabemos que existen personas que están haciendo este tipo de trabajos en áreas comunes. Con este proyecto le estaríamos dando mejores precios tanto a los jeeps de la ruta comunal como a los carros particulares”, dice Javier.
Además, han venido adelantando las mesas de trabajo con diferentes rutas comunales de otras comunas “para que puedan realizar servicios de mantenimiento y mecánica en el centro automotriz”.
La ruta comunal que presta servicio en la parte alta de La Vega está conformada por 50 jeeps, y es un proyecto de “Éxito Comunitario”, otra de las comunas de la zona, que tiene 3 años aproximadamente prestando un servicio que antes era escaso.
Zaida Faure también fue criada en La Vega. Acostumbrada a trabajar desde muy joven, hoy hace vida en la parcela socioproductiva por el consejo comunal “4 Bloques”. Define su parroquia como “combativa”, pues “hombres y mujeres comprometidos con el proceso trabajan día a día para prestar el apoyo que requiera la comunidad”. Lo dice no sólo con la voz, sino con la mirada.
Relata que la gran dificultad al principio fue la falta de credibilidad hacia los consejos comunales. “Nos ha tocado trabajar duro para demostrarles con trabajo que sí lo vamos a lograr, cómo va a ser nuestro centro de acopio”.
Además del terreno donde se construye el centro de acopio, también lograron la recuperación de otro espacio que era un basurero. Hoy en día es un zoológico de contacto, donde vive un caballo que los niños llaman “Bicentenario” y un burro llamado “Bolivariano”, traídos de Carayaca, estado Vargas.
Sus calles inclinadas, sus bloques y callejones siguen siendo transitados por la gente combativa de La Vega. ¿Proyectos a futuro? “Muchos”, responde Zaida con una mirada fija en el horizonte que vuelve sólo cuando menciona a los niños de la comunidad y las madres solteras que no tienen quien cuide de los pequeños mientras ellas trabajan. Pronto vendrá un Simoncito y todos los proyectos que se plantean para la resolución de problemas que -ahora lo saben- son capaces de solucionar por sí mismos.
Texto: Abraham Torrealba – Prensa MinComunas.
Fotos: Milángela Galea- Audiovisuales MinComunas.
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