Dos copas durante 84 años: la Jules Rimet y la Copa FIFA / La primera y original, elaborada en 1930, se la llevó Brasil en propiedad 40 años después, cuando obtuvo su tricampeonato, aunque actualmente sea una réplica
Caracas, 19 de junio de 2014.- El primer trofeo creado para un Campeonato del Mundo de Fútbol en la historia, se llamó Copa Jules Rimet en honor al hombre que presidía la FIFA y al que se considera padre de los mundiales.
En efecto, el principal impulsor de la Copa del Mundo fue el francés Jules Rimet, presidente de la FIFA desde el año 1921, quien junto a su compatriota Henry Delaunay, se encargó de convertir el proyecto en realidad. Jules Rimet además realizó las gestiones oportunas (desde buscar los jugadores hasta convencer a los jefes de los gobiernos) para que, al menos, su país y otras tres naciones europeas acudieran al primer Campeonato del Mundo en 1930. Sin Rimet posiblemente ningún país europeo hubiera estado presente en Uruguay y, por tanto, el Mundial hubiera sido un nuevo fracaso. Rimet murió en París en 1956, a la edad de 83 años, pero su legado generó anécdotas interesantes.
1.800 GRAMOS DE ORO.- La Copa Jules Rimet es una estatuilla de oro macizo que realizó el orfebre francés Abel Lefleur en el mismo año de 1930 y cuyo coste ascendió a 50 millones de francos franceses. La estatuilla tenía 35 centímetros de altura y representaba una victoria alada que sostiene a su vez una copa. Son 1.800 gramos de oro que reposan sobre un soporte de mármol y piedras semipreciosas, siendo su peso total 4 kilogramos. Tenía una placa de oro en cada uno de los cuatro lados de la base, en las que se grabó el nombre del trofeo y el de sus nueve vencedores entre 1930 y 1970. Se acordó que sería custodiada cada cuatro años por el equipo campeón hasta que algún país ganara el campeonato tres veces (honor que logró Brasil en 1970).
6.175 GRAMOS DE ORO.- El actual e irrepetible Trofeo de la Copa Mundial de la FIFA tiene 36.8 centímetros de altura, 6,175 gramos de peso, y está elaborado en oro de 18 quilates. La base contiene dos anillos de malaquita, una piedra semipreciosa, y en la cara inferior aparecen grabados los años y los nombres de todos los campeones de la Copa Mundial de la FIFA desde la edición de 1974.
El actual Trofeo FIFA es, de hecho, la segunda generación del ansiado premio. A principios de la década de 1970, la Federación Internacional encargó un nuevo trofeo para la X Copa Mundial de la FIFA, que se celebraría en 1974. Artistas de siete países presentaron 53 diseños diferentes y, de todos ellos, la autoridad futbolística eligió la obra de un artista italiano: Silvio Gazzaniga.
Gazzaniga describe así su creación: "Las líneas surgen de la base y se elevan en espirales hasta encontrarse con el mundo. De estas excepcionales tensiones dinámicas que se producen en el cuerpo compacto de la escultura brotan las figuras de dos atletas en el momento culminante de la victoria".
A partir de entonces se disputa la Copa FIFA, que nadie puede quedarse en propiedad. Ya no es posible conquistar el derecho a conservar en perpetuidad este Trofeo, pues el nuevo reglamento establece que éste deberá ser para siempre posesión exclusiva de la FIFA. No obstante, los ganadores de la Copa Mundial de la FIFA reciben una réplica para que la conserven como perpetuo recuerdo de su excelso triunfo. Estas réplicas chapadas en oro se conocen como los Trofeos de los Ganadores de la Copa Mundial de la FIFA.

Escondite y robo:
La historia de la Copa Jules Rimet es realmente apasionante. Para empezar, pasó toda la II Guerra Mundial escondida en una caja de zapatos debajo de una cama.
En aquella época, la nación que ganara tres Copas Mundiales de la FIFA podía convertirse en dueña permanente del trofeo. Brasil lo consiguió y se llevó la Copa a casa en 1970. Entonces, sobrevino la tragedia. En 1983, el trofeo desapareció de nuevo, esta vez en Río de Janeiro, y nunca se encontró. Se cree que los ladrones fundieron la Copa Jules Rimet.
El Rimet que hoy posee Brasil no es el original. Hubo de fabricarse una nueva réplica en Alemania, cuyo coste ascendió a unos 32.000 dolares. Para la devolución de la Copa a la Federación Brasileña se organizó una solemne ceremonia en la que participaron los capitanes de las tres selecciones brasileñas que habían conseguido los tres títulos mundiales y a la que asistieron los principales personajes del deporte y la política del país sudamericano.
Antes de su desaparición definitiva, el trofeo original ya había sido sustraído otra vez. Estaba en poder de los brasileños cuando éstos la llevaron a Inglaterra donde se iba a disputar el Mundial de 1966. Antes de que empezara el torneo fue robada, pero pocos días después un perrito llamado Pickler la encontró entre unos arbustos en el jardín de un ciudadano de Norwood, David Corbett. Nunca se supo cómo desapareció la copa, ni quienes las sustrajeron.
No hay comentarios:
Publicar un comentario