lunes, 30 de abril de 2018

“Buenas, malas y…falsas”


Hildegard Rondón de Sansó
La divulgación de noticias falsas por internet, es la consecuencia de la democratización del sistema y de la libertad de expresión en el mismo que, debería ser autolimitativa, pero no siempre lo es.
 En diciembre del 2017, publiqué un artículo denominado “Fake news”, es decir, que versaba sobre aspectos del mismo tema que voy a tratar mediante la presente, el de las llamadas “noticias falsas”.
La inclusión en Internet de noticias falsas ha constituido un hecho sorpresivo. En efecto, los periódicos, las revistas y la radio, que fueron nuestros medios tradicionales de información, algunas veces nos presentaban hechos no comprobables o falsos. En Internet, por el contrario, todas sus informaciones se tenían como verdaderas; pero, de pronto, nos encontramos con que varias organizaciones denuncian la falta de seguridad y confianza en Internet.
Las causas del cambio operado en internet se atribuyen a la democratización de las redes sociales, donde cualquiera puede acceder a la información o producirla, sin necesidad de un “gatekeeper” (guardián). Por otra parte, la dinámica de la lectura por Internet, que exige mayor rapidez significa que se preste poca atención a la autenticidad de la información, lo cual va en beneficio de quienes divulgan falsedades. 
 
En los momentos actuales algunos países han comenzado a aprobar leyes para impedir la divulgación de noticias falsas y es así como el Primer Ministro Malasio presentó un proyecto de ley en la cual se castiga hasta con cárcel a quienes las difundan.
 Las noticias falsas han sido clasificadas en tres diferentes grupos: 1.- La llamada “misinformation”, constituida por la propaganda, que no es otra cosa que difundir verdades a medias con fines específicos. Es el caso de la crema milagrosa que la modelo que la anuncia indica, señalando que le borra las arrugas y la flacidez del rostro en cuestión de segundos. Es también el caso muy usual del gordito que, al consumir el producto que tiene en sus manos, llega a perder 30 kilos en una semana.
 2.- Al lado de la figura anterior se encuentra la “disinformation”, que es la mentira inventada para obtener determinados efectos. El ejemplo es el anuncio de medidas políticas esperadas que, pueden cambiar la situación de un país o de una región. Algunas veces la noticia es denigratoria, es decir, destinada, a destruir el prestigio que se tenga de una persona o de un producto. Es muy común en el campo de las actividades muy competitivas, como lo son las que tienen por objeto productos farmacéuticos, con respecto a los cuales se insinúan los daños que producen a la salud.
3.- Finalmente, existe la “malinformation”, que es el discurso del odio, del hostigamiento a través del cual se quiere envenenar la conciencia de un grupo, de un pueblo, de una sociedad, en contra de determinados sujetos o ideologías. 
Hay quienes niegan el efecto de la noticia política falsa, pero algunos resultados obtenidos a través de su uso revelaron que los votantes cambiaron su opinión electoral. Es decir: ¡Si funciona!
Actualmente las noticias falsas son utilizadas en el campo de la Ciencia cuando se intenta destruir una teoría científica fundamental o bien, construir una completamente absurda y sin base de ninguna naturaleza. Se dice que en esta categoría están las noticias ciberespaciales. El problema está en que, es esta una materia que avanza con tanta rapidez que muchas veces se adelanta muchos pasos al sensacionalismo de la noticia falsa. Es decir, cuando lo que se quería vender como falso se ha convertido en una realidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario