lunes, 4 de agosto de 2014

Entre 7 mil y 14 mil bolívares cuesta tener a un abuelo en el hogar de cuidados


Encontrar medicinas para los abuelitos también se torna cuesta arriba
Sábado, 02 agosto a las 18:37:40
   
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Entrega Especial
Sin sumar los gastos médicos, los familiares de los adultos mayores deben contar con efectivo en el bolsillo y bastante suerte para mantener los gastos que genera una persona en condición de retiro.

Extraoficialmente se conoció que Sundde no ha fiscalizado las tarifas de los albergues en la entidad en lo que va de año, por lo que las tarifas son oscilantes según lo consultado

Un sondeo realizado por el equipo de El Periodiquito en algunas casas hogar de la entidad develó que las familias interesadas en albergar a sus seres queridos en establecimientos geriátricos deben disponer de una suma que oscile entre los 7 mil 500 y los 14 mil bolívares mensuales solo para cubrir la cuota de albergue.

Esa cifra, solo incluye los servicios de cuidado y alimentación, ya que otras variantes como las dotaciones de medicinas o los tratamientos médicos que requieren los “viejitos”, generan a los núcleos familiares una cuenta de gastos adicionales que definitivamente golpea la economía del hogar.


DURA REALIDAD

Juan Castillo, administrador de la residencia para mayores “Alegría”, señaló que más del 80% de los abuelitos que llegan a centros geriátricos padecen algún tipo de discapacidad psicológica como el Alzheimer o demencia senil. Estas patologías, extienden el daño más allá de la persona afectada, generando desgaste psicológico extremo en los núcleos familiares, que en algunos casos deriva en discusiones o conflictos familiares.

Ahora bien, ¿Qué factores influyen para que una familia incorpore a un abuelito a una casa de cuidados? Lourdes Ortiz, ciudadana residenciada en Cagua, hija de un adulto mayor de 78 años de edad que padece Alzheimer, confesó, que a pesar del fuerte nexo afectivo que lo unió a su padre a lo largo de su vida, “llega un momento en cual se deben tomar decisiones que quizás no sean las que uno más quiera asumir por amor a tu pariente, pero por evitar conflictos mayores con tu esposo e hijos, lamentablemente debemos afrontar ciertas encrucijadas”.

Cuidar a un adulto mayor que padece Alzheimer, “es una tarea titánica”, expresó Ortiz, quien además reveló que los pacientes con estas afecciones “son como bebés, que no están conscientes de sus acciones y requieren una gran suma de atenciones -que a la larga- terminan absorbiendo no solo tu tiempo, sino el de todos los componentes de una familia. Ortiz, jubilada del área docente, ha compartido su vida con su conyugue de la misma profesión, y a pesar de estar ambos en situación de retiro, mantener a su padre en casa generó algunas diferencias que “deterioraron el matrimonio”. Tras severas discusiones con el resto de sus hermanos, finalmente tomaron la triste decisión de internar al señor Luis en una casa hogar ubicada en Cagua. Hoy, el adulto mayor ya ha cumplido cinco años habitando el centro de atención y a pesar de no estar en casa las 24 horas del día, aún sigue absorbiendo el tiempo de Ortiz según nos comentó.


GASTOS Y MÁS GASTOS

Una de las realidades que atraviesa la nación en la actualidad, es la escasez de medicamentos y los abuelitos no escapan del alcance de la carencia de insumos médicos en el mercado. La señora Lourdes, comentó que su papá emplea unos parches controladores para el Alzheimer denominados “Ebixa”, medicamento que contiene 30 aplicaciones (Una dosis diaria) y tiene un precio en las farmacias “cuando se consigue” entre los dos mil y los dos mil 500 bolívares.

Si sumamos eso a los siete Mil 500 bolívares promedio que cuesta el servicio geriátrico el presupuesto ronda los 10 mil bolívares. No obstante, La ciudadana expresó que entre otros medicamentos, más las consultas regulares, se pueden llegar a gastar unos cinco mil Bolívares adicionales, lo cual deja el balance mensual cercano los 15 mil bolívares. “La única forma de mantener esos gastos es entre varios hermanos y cada uno hace su aporte mensual”, concluyó.


REGULAR ES VITAL

En relación a la variación de los precios en las casas de cuidado diario, la inconsistencia en las tarifas presenta una probable carencia de fiscalización por parte del estado. De hecho, se conoció extraoficialmente, que la división regional de la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socio Económicos (Sundde) no ha supervisado los precios que imponen estos establecimientos en lo que va de 2014.

Una fuente comentó que emisarios de Sundde si visitaron los geriátricos de la entidad, pero para velar por el área de las medicinas. Esta información de carácter extraoficial contrasta con lo anteriormente mencionado y más, si se toma en cuenta que entre los servicios que ofrecen los albergues privados no destacan la distribución de medicamentos, por lo que a falta de confirmación, y el velo hermético que manejan los funcionarios del ente al no atender las llamadas telefónicas se vislumbra un escenario confuso para el consumidor.





DEL PUEBLO PARA EL PUEBLO


Un dato que pocos conocen es que el artículo N° 30 de la actual Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, nació en una mesa de trabajo promovida por funcionarios del Servicio Autónomo de Geriatría y Gerontología (Sager) en el año 1997. Esta disposición señala que “El Estado tendrá la obligación de indemnizar integralmente a las víctimas de violaciones de los derechos humanos que le sean imputables, o a su derecho habiente, incluido el pago de daños y perjuicios”.

 



PROTECCIÓN A LOS ABUELITOS



Sager, institución pionera en la nación, atiende actualmente solo en su sede de Maracay a un promedio diario de 600 adultos mayores que son beneficiados por los distintos servicios que allí ofrecen completamente gratuitos. Entre ellos, la hospitalización, bienestar social, alimentación y terapias ocupacionales. Allí, unos 155 funcionarios se dedican al cuidado de los abuelitos y velan por el correcto empleo de sus pensiones. Se conoció en una visita al edifico localizado en la avenida Bolívar que en algunos casos los hijos de los ancianos mayores persiguen los beneficios de la pensión pero no cumplen con los cuidados diarios de sus parientes, por lo que los funcionarios de Sager están siempre alerta de hacer cumplir los derechos fundamentales de los ciudadanos de edad avanzada.

 




 

La atención integral es vital para que los abuelitos puedan sentirse cómodos en las casas de cuidado diario






Julio Alberto Gil
julioalbertogil@elperiodiquito.com
Fotos Raúl Milán




 

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