Círculo del Miedo: por ahora tienen 7.500 seguidores en Facebook
A
LA GENTE LE GUSTA EL TERROR. LO SABEN LOS DEL CÍRCULO DEL MIEDO, UN
GRUPO QUE SE ESCUDA EN UN CRUCIFIJO Y LAS REDES SOCIALES PARA DESVELAR
LOS MISTERIOS DE LA CARACAS PARANORMAL Y SUS ALREDEDORES, DONDE LO QUE ABUNDA ES EL FANTASMA HEREJE
POR MARLON ZAMBRANO • @MARLONZAMBRANO / FOTOGRAFÍAS ENRIQUE HERNÁNDEZ
Lo único misterioso, a simple vista, de Lala y Beatriz Ferreira
Goncalves, es que son idénticas, como dos gotas de agua infernal. La
sensación que producen es que estás viendo doble: la mujer y su sombra,
la tesis y la antítesis espectral de la misma portuguesita, a Jekyll y a
Mr. Hyde con el mismo aspecto, o a Dorian Grey y su retrato madeirense.
De resto, son como dos pancitos dulces. Muy panas y sabias en materia
del más allá. Ellas conforman, junto a Denitze Veludo, Darwin Ortega y
Carlos Oliveros, el Círculo del Miedo, una cofradía de cazafantasmas
tropicales que lo menos que meten es miedo, pero con los que se pasa del
carajo una tarde persiguiendo espíritus en los meandros de la ciudad;
más aún cuando, como afirman, Caracas y sus alrededores están plagados
de entidades superiores, oscuras, negativas, malignas, que te poseen y
anulan, que están ahí a veces para el bien, pero la mayoría de las veces
para el mal.
Lo de ellos es escudriñar los asuntos paranormales, investigarlos,
medirlos, darles sentido y narrarlos con criterio de redes sociales a
través de su perfil en Facebook, que ya cuenta con 7.500 seguidores,
además de las visitas fortuitas que algunas veces suman más de 100.000
“me gusta” sobre algunas de las historias más escalofriantes, como la de
las momias del doctor Knoche en el Waraira Repano o la Casa del Fin de
los Tiempos de El Paraíso, que a cualquiera ponen los pelos de punta.
También colaboran para el portal español
hablemosdemisterio.com,
donde tienen pegada trasatlántica y a quienes ofrecen sus fortalezas:
utilizar los sentidos a la hora de investigar, más allá de los que se
conforman solo con los equipos electrónicos. “Nosotros usamos todos
nuestros sentidos y artilugios técnicos, los péndulos, varillas de
radioestesia, las mansias, el Mel Meter, grabadora de video y de audio
para descubrir qué fue lo que sucedió, qué mensajes quieren
transmitirnos desde el más allá y traducirlos en esta dimensión”.
Caracas está plagada de entidades
Tampoco andan uniformados, armados con disparadores nucleares de
protones de alta capacidad, ni se desplazan en una ambulancia Cadillac
del 59, como los Ghostbusters, atravesando la avenida Francisco de
Miranda, sino a pedal y bomba, completando el sencillo para el pasaje en
el Metro, pero llenos de una vitalidad excitada por las señales que
para otros pasarían desapercibidas: estremecimientos al recalar en el
baño de un restaurante chino, déjà vu telúrico al escuchar a Ramos Allup
hablar de futuro, sinsabor del paladar al saber que van a explotar el
arco minero del Orinoco, sudores al ir a chequear el precio de algún
producto de la cesta básica en un automercado, y así.
VADE RETRO
Veludo tiene un toque de malicia en la mirada. Hay algo en la
profundidad de sus ventanales verdes que hace presumir que alguna vez
voló de noche sobre una escoba flotante. Denitze es Ministra
Extraordinaria de la Eucaristía, preparada por los sacerdotes
salesianos. Tiene licencia para exorcizar y no le gusta la poesía, a
menos que sea macabra. “A la gente, aunque pase miedo, le gustar
acercarse a lo desconocido, a algo que no está desvelado”, dice antes de
sacar su Mel Meter y activarlo para requisar presencia incorpórea en el
templo Dulce Nombre de Jesús de Petare, un punto neutral entre el más
allá y el más acá en el que nos dimos cita, con un pie en el acelerador
del bachaquismo crónico y el otro en el altozano de un portal a la
dimensión desconocida.
La iglesia de 1621, ubicada al frente de la plaza Sucre, es un
reconocido epicentro de actividad paranormal. Se dice que hay un monje
sombrío que vaga por las noches, imágenes que en fechas de procesión
duplican su tamaño y no se dejan sacar a través de las puertas
principales, santos milagreros como el mismísimo Niño Jesús o el Cristo
de la Salud. Entre otros vestigios de la memoria y el olvido cuenta con
un extraordinario retablo mayor, ubicado en la pared de fondo del
presbiterio, hojillado en oro, que no ha sido casi tocado desde el siglo
XVII. Entre sus pasillos exhibe losas cinceladas con los nombres de
ilustres desconocidos. No es difícil presumir que allí pasan cosas
ocultas por los arcanos de lo esotérico. El Mel Meter (detector
electromagnético infaltable en el kit de cualquier cazafantasmas) no
registraba alta energía aunque sí cambios bruscos de temperatura. “Eso
indica que hay calor pero que, residualmente, no hay una energía fuerte,
lo cual debe significar que las presencias no están”. Las chicas
estaban sudando y llamaron la atención de mi aspecto distendido. “Quizás
estás bloqueando la energía, pero nosotros venimos preparadas a
recibirla”.
En La Casa del Fin de los Tiempos de El Paraíso, la cosa fue
distinta: los valores eran altísimos y el grupo logró ver a dos mujeres
ectoplasmáticas y grabar la sicofonía de un niño. La vivienda, que
alguna vez perteneció al jefe de la Seguridad Nacional, Pedro Estrada, y
cuyos sótanos insondables sirvieron de centro de tortura durante la
represión perezjimenista, fue locación para la película de terror de
2013 del mismo nombre protagonizada por Ruddy Rodríguez. Hoy es la sede
local del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
Lo de Caricuao sí fue heavy metal. Cuentan que lo que sucedió allí
movió los cimientos del grupo y provocó la salida de unos cuantos,
cautivos del pánico. Tenían que investigar a una dama que estaba
poseída. La noche anterior una de las integrantes del Círculo soñó que
ingresaba a una habitación donde había una peinadora y una mujer se
estaba alisando los cabellos convertidos en hebras de fuego. Así y todo
trataron de llegar al sitio al día siguiente con gran esfuerzo:
autobuses que no pasaban, moscas que atravesaban ventanas, hasta que
llegaron al apartamento y, tal como lo soñaron, había una peinadora y en
la sala cuadros sobre incendios y hogueras. Comenzaron los rezos y todo
se volvió un tráiler de El Exorcista: lámparas que tintineaban, olores,
sensaciones y la repentina petrificación de una abuela de lentes
oscuros que empezó a hablar con distintas voces. Cuando le dieron la
mano a la señora para dejarle el pelero, esta atenazó a las gemelas y no
las soltó más, mientras Denitze rezaba sortilegios liberadores. Uno de
los compañeros trató de ayudar a desentrañar el nudo de brazos y lo que
recibió fue un corrientazo que le atravesó el cuerpo y estalló en su
corazón. No le quedaron más ganas. La abuelita endemoniada, que
permanecía rígida, fue recostada sobre un mueble mientras hablaba con
voz de niña dulce (“esas son artimañas del demonio”, nos explica
Denitze) y recibió un bombardeo de oraciones de exorcismo, a todas estas
sin soltar a las gemelas con una fuerza increíble; hasta que invocaron
el Salmo 91 de la Biblia: “El que habita al abrigo del Altísimo morará a
la sombra del Omnipotente. Diré yo al Señor: refugio mío y fortaleza
mía, mi Dios, en quien confío. Porque Él te libra del lazo del cazador y
de la pestilencia mortal…”, que la señora empezó a repetir con tonos
misteriosos para, finalmente, tranquilizarse y soltar a las portus.
Salieron de ahí volando, con dolor de cabeza, malestar y un pinchazo en
el corazón. “Y entonces ¿por qué lo hacen?”… “Por gusto, amamos el
misterio”.
Lala y Beatriz Ferreira Goncalves
ZAPE GATO
“Nuestro interés es rescatar leyendas y mitos de la Venezuela pasada
que los jóvenes ni conocen. Cuando posteamos las historias en la página,
hay mucha gente que dice que tiene toda la vida viviendo en ese sitio y
nunca habían visto tal cosa, así que nos acusan de mentirosos. Bueno,
no todo el mundo tiene la sensibilidad de presentir actividad paranormal
o no todas estas presencias quieren dejarse ver”, dice Veludo.
La estación del Metro Gato Negro, el Camino de los Españoles, La
Pastora (donde aparece la famosa Mujer de los Cachos), el tren de El
Encanto y Villa Teola en Los Teques, la casa del Club Caraballeda en el
Litoral han sido algunas de sus locaciones; pero también son asiduas
informantes, cual brujas cibernéticas, de cómo celebrar la noche del
Walpurgis con calabazas ensangrentadas y todo, hechizar a través de
fotografías, utilizar correctamente atrapasueños, hacer limpiezas
rituales y narrar historias increíbles como la de Franklin Tortoza, un
hombre que cohabita con el demonio Merlsum en los Altos Mirandinos y a
quien entrevistaremos próximamente, ¡con el favor de Dios!
“¿Se sienten cazafantasmas?”. “No —salta Beatriz—, investigadores
paranormales. Nosotros en realidad somos muy sensitivos y mucha gente se
nos acerca para averiguar qué es lo que sucede en su entorno”. “¿Qué
buscan con esas investigaciones?”. “Conocer la historia. Si hubo un
enterramiento, un tesoro oculto, un suceso, una muerte, algo que haya
marcado ese lugar”, remata Lala.
Como buen ateo, que en momentos de pánico se persigna y entona un
Padre Nuestro, debo concluir diciendo que esta nota permaneció detenida
en la pauta durante tres semanas. No terminaba de salir por algún poder
superior urdido, quizás, en los sótanos espectrales de la sede central
de
Épale CCS, ubicada en una
de las esquinas más antiguas del centro de Caracas. Al redactarla, lo
juro, se bloqueó internet, se borró misteriosamente el texto casi al
terminar y, finalmente, pude rehacerlo entre muchos tropiezos
inexplicables, incluyendo una indisoluble sensación de sombra que me
escudó de principio a fin durante todo el proceso de redacción. Huelga
decir que, al poner el punto final, e incluso después, estuve chorreado.
Ectoplasma: formación paranormal de una sustancia de
naturaleza desconocida que, generalmente, sale de la boca del médium
durante una sesión.
Encantamiento: conjunto de fenómenos de origen paranormal en un determinado lugar: telequinesis, poltergeist, etc.
Espectro: en parapsicología se utiliza para definir un fenómeno de fantasmogénesis o una aparición.
Exorcismo: conjunto de fórmulas y de ritos que se
practican para expulsar un espíritu maligno, especialmente el demonio,
del cuerpo de una persona, de un lugar, etc.
Mancias: técnicas de adivinación. La mayoría de ellas ancestrales como el tarot, quiromancia, etc.
Mel Meter: artefacto electrónico utilizado para la detección estándar de campos electromagnéticos, dando también lecturas de temperatura.
Orbes: término utilizado para definir esferas de origen desconocido captadas por las cámaras, bien sea de fotografía o de video.
Paranormal (actividad): término usado para dar nombre a
cierta clase de experiencias que se encuentran al margen del campo de
lo explicable científicamente.
Parasicología: estudio de los fenómenos y las aptitudes mentales paranormales.
Péndulo radiestésico: especie de plomada o péndulo de metal utilizado por el radiestesista para encontrar indicaciones paranormales.
Poltergeist: del alemán “espíritu ruidoso”. Se denomina así a una extensa gama de fenómenos parafísicos.
Radiestesia: es el arte de captar, por medio de
varillas o péndulo, presencias no físicas mediante la percepción
extrasensorial del individuo.
Sicofonía: grabaciones de audio de voces humanas, ruidos, música, etc., de ignorada procedencia.
ÉPALE 180