miércoles, 30 de noviembre de 2016

Nick Vujicic Predica en más de 601 prisiones de los EE.UU


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Noticias Cristianas

Nick Vujicic evangeliza
Nick Vujicic evangeliza
Nick Vujicic conocido a nivel mundial por su impresionante testimonio de superación física, ahora se encuentra llevando el mensaje de salvación a unas 601 cárceles de los EE.UU.
Dios está usando de una manera sorprendente la historia de Nick, demostrándoles a las personas la esperanza y confianza que tiene hacia Jesús, para así poder tocar las vidas de aquellos que se encuentren atrapadas. La organización LIFE WITHOUT LIMBS, ha publicado un vídeo en las cárceles con la finalidad de que sean utilizados por un  Clérigo mientras estén dando lo estudios bíblicos.
“Actualmente tenemos 601 reos en 21 estados matriculados. Oren por los ocho estados que mostraron interés, a la espera de sus respuestas; Dios es muy bueno”, resalto el cuerpo ministerial de Vujicic.
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Nick ha llevado a distintos lugares un mensaje de inspiración, enseñándoles sobre la esperanza que se puede tener en Dios en momentos difíciles, también predicando a muchos internos.
En un comunicado de los internos de la cárcel de Unidad Telford, ubicada en New Boston – Texas, a inicios del presente año, Nick declaro a la audiencia reconociendo que hay personas que no les gusta que le lleven un mensaje positivo, que vengan dirigidos de personas que “No” comparten sus situaciones difíciles por la que estén pasando.
La gente puede venir aquí y decir “bueno, sólo sé positivo”. Es fácil para usted porque va a volver a casa mientras que ellos no volverán a casa”, declaro Vujicic
El evangelista reitera que no hay esperanza más allá de lo que se puede ver”, “Me presento ante ustedes, sin brazos y sin piernas. Yo no estoy incapacitado absolutamente y quiero que sepan que sólo porque usted está detrás de las rejas, no significa que no puede ser libre en Jesucristo” declaro.
Vujicic también menciono sobre una historia que le toco vivir donde conoció a un prisionero peligroso, quien le declaro que era libre porque creía en Jesús, entretanto que muchos guardias de la prisión que no tenían la oportunidad de regresar a sus casas para estar con sus familiares, no eran verdaderamente libres porque no llegaban a entender  la vida eterna.

Teólogo evangélico: “La noche que hablé del Apocalipsis con Fidel Castro”


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le-predican-a-fidel-castroCon el título “La noche que enseñé el Apocalipsis a Fidel Castro”, el teólogo evangélico Juan Stam relata un encuentro insólito que ocurrió en 2002, en Cuba, entre un grupo de pastores protestantes y el líder cubano.
El teólogo cuenta que corría el mes de octubre del año 2002 y se encontraba en La Habana participando en un encuentro teológico sobre la Reforma protestante.
“Una noche, nuestro líder nos reunió para darnos el aviso que el presidente nos había invitado para una entrevista esa misma noche. Llegamos al lugar, nos saludamos y nos sacamos fotos con él. La sala era bastante larga pero muy angosta, y me tocó sentarme a un extremo”, dijo Stam.
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Al principio Fidel hablaba en voz baja y no pude oír todo bien. Pero de repente me di cuenta de que estaba preguntando sobre el Apocalipsis: “Ustedes que son pastores, ¿cómo entienden el libro del Apocalipsis?”, al parecer lo había estado leyendo. Con mucho respeto nos preguntaba: “¿Qué pasa con los derechos humanos, cuando se mata tanta gente que parece un genocidio? ¿Y cómo explicar ecológicamente la destrucción de los bosques y mares?” Eran buenas preguntas, pero difíciles y él esperaba una respuesta. Mis compañeros le dijeron al líder que había alguien que se lo podía aclarar, pues conocían de mis escritos sobre el  Apocalipsis.
“Nunca había esperado tal situación, pero de repente me encontraba con la pelota entre mis pies, a ver si se podría lograr un gol del Espíritu Santo, como suele decir nuestro querido amigo, Pablo Richard” contó el teólogo. “Oré a Dios, traté de organizar mis ideas, y comencé a responder sus preguntas. Comencé a aclararle que esa palabra no significa catástrofe, hecatombe o calamidad, como su mala fama lo ha hecho creer, sino que el significado de Apocalipsis es “la manifestación de esperanza en Cristo Jesús”.fidel-castro
Fidel se mostró sorprendido y dijo: “Entonces, hay un problema semántico con ese término”, con su comentario pude ver que tenía buen alumno. Después señalé que la mayor parte del Apocalipsis son visiones, y hay que saber interpretarlas. Pueden ser literales y futuras, aunque no necesariamente, pero siempre son mensajes de Dios a los impíos, llamándoles a la conversión. Por eso el libro dice varias veces, después de unas visiones muy fuertes, “y sin embargo, no se arrepintieron”.
“Yo había escrito mucho sobre eso, y ahora sentí que Dios me había estado preparando para decírselo a una de las personas más importantes de nuestro tiempo, en esa inesperada oportunidad”.  Al finalizar, Fidel comentó: “Usted tiene mucha razón, veo que los jesuitas me enseñaron mal el Apocalipsis”. A mediados de la entrevista le hablamos a Fidel de nuestra fe en el Dios de amor, de la vida y de la justicia. Dijimos que muchos ateos están rechazando al Dios verdadero, a lo que Fidel respondió: “Por supuesto, la fe es un asunto personal que tiene que nacer de la conciencia de cada persona. Pero el ateísmo no debe ser una bandera”.


Como a las dos de la madrugada Fidel se disculpó porque tenía otro compromiso, pero dijo que tenía una última duda: “Veo que ustedes son evangélicos. Explíquenme que significa eso, quien sabe si soy uno de ustedes sin darme cuenta”. Nuestro líder, Israel Batista, no despreció tan oportuna invitación, y le expuso el evangelio en términos que él iba a entender bien. Al final de su exposición propuso que nos pusiéramos en pie para orar. Nos pusimos todos de pie, incluyendo Fidel, e Israel nos dirigió en la  oración.
El día siguiente tuvimos la tradicional visita con el director de relaciones religiosas del gobierno, Balaguer, y comenzó la sesión comentando: “Me dicen que tuvieron una conversación muy interesante anoche sobre el Apocalipsis, y yo también tengo una pregunta”. Creo que todo esto es representativo de un gran interés en el Apocalipsis y, en general, en la palabra de Dios. ¡Oremos por Cuba, hermanos y hermanas, y por los demás países de nuestro continente en esta coyuntura decisiva!. “Agradezco a Carmelo Álvarez haberme ayudado a recordar esta conversación con Fidel dijo Juan Stam”.

Tres evangélicos sobrevivieron al accidente aéreo Chapecoense


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Tres evangélicos sobrevivieron al accidente aéreo en Colombia- Chapecoenses
Tres jugadores de fútbol, una azafata, un técnico de avión y un periodista han sobrevivido al accidente de avión en Colombia, en el que otras 75 personas perdieron la vida.
Ximena Suárez, la azafata de la aerolínea Lamia, es boliviana y se congrega en una célula de una iglesia evangélica en Bolivia.
Ella es quien se encuentra en mejor estado de salud.
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Según los informes médicos, su posición en el momento del impacto “logró el milagro de la salvación”.De hecho, ha sido trasladada desde urgencias a una cama del hospital.
Como puede leerse en su perfil de Facebook, son numerosos los mensajes de ánimo y reconociendo la mano de Dios en su supervivencia a la catástrofe aérea.
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       Ximena Suárez, la azafata de la aerolínea
“Tu vida es un milagro de Dios”, o “Mi niña hermosa Dios te ama, como tu familia y todos tus vecinos de dónde vives, Dios es grande Jimenita”.
Alan Ruschel y su esposa Amanda. También dos de los tres jugadores de fútbol del Chapecoense que fueron rescatados con vida pertenecen a la fe cristiana evangélica. “La situación es complicada, difícil.
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Alan Ruschel y su esposa Amanda
Sólo Dios puede dar fuerzas ahora. Gracias por tu ayuda Señor”, escribió Amanda, la esposa de Alan Ruschel en Instagram poco después de que se confirmase que el jugador de fútbol del Chapecoense había sobrevivido y le habían llevado a un hospital, donde se mantenía estable.
Agregó.“Estamos orando para todos los que aún no han sido rescatados, y por fortaleza para toda la familia “.
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Helio Neto
NETO HABLABA DE SU FE HORAS ANTES DEL ACCIDENTE, uno de los seis supervivientes, él es cristiano. Pocas horas después del accidente, se supo que el jugador Helio Hermito Neto había sido encontrado con vida y llevado a un hospital, aunque su estado de salud es delicado.
Según JM Noticia, Neto es cristiano evangélico. En una entrevista pocas horas antes del accidente de avión, Neto habló sobre el cuidado de Dios en el proceso de recuperación de una lesión: “Tuve una lesión grave; y no esperaba que evolucionase tan bien como ha ido. Fue una situación que sé que Dios permitió en mi vida “.
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El tercer jugador de fútbol que sobrevivió es Jackson Follman
El tercer jugador de fútbol que sobrevivió es Jackson Follman. En lo que respecta al estado de los tres futbolistas, el diario brasileño Globo informa de que Follman, de 24 años, ha sufrido la amputación de una de sus piernas y que Ruschel, de 27, tiene una lesión en la espina dorsal además de múltiples fracturas en brazos y piernas. No hay información detallada sobre el estado de salud de Neto.
Cientos de seguidores del equipo de Brasil se reunieron en su estadio para expresar su apoyo a las familias y los heridos. El equipo fue fundado en 1973 en Chapecó (estado de Santa Catarina). Brasil ha declarado tres días de luto.


El aparato, un Avro Regional Jet 85, fletado por la aerolínea boliviana Lamia y que llevaba 77 personas a bordo, “se declaró en emergencia” anoche a las 22.00 hora local (03.00 GMT del martes) “por fallas eléctricas” cuando se aproximaba al Aeropuerto Internacional José María Córdova de Medellín, en el noroeste de Colombia, sede del Atlético Nacional, el que este miércoles debía ser su rival.
Menos de dos horas después, la Aeronáutica Civil (Aerocivil) confirmaba el accidente sufrido por el avión en las faldas del Cerro Gordo, entre las localidades de La Unión y La Ceja, en el departamento de Antioquia, y a solo 17 kilómetros en línea recta de Rionegro, localidad donde está situado el aeropuerto de Medellín.
Junto con el análisis de las cajas negras, el testimonio de los 6 supervivientes -especialmente los 2 miembros de la tripulación- será fundamental para entender qué pudo pasar. Sin embargo, se empiezan ya a apuntar algunas posibilidades. La única hipótesis que parece descartada por las autoridades es que el mal tiempo esté detrás de la catástrofe.


En su primer comunicado emitido esta madrugada, el aeropuerto José María Córdova de Medellín informaba de “fallas eléctricas” que pueden haber causado una emergencia en la maniobra de aproximación.
Una de las causas que cobra más fuerza es que el aparato siniestrado se hubiese quedado sin combustible. Expertos en aeronáuticas explican que la aeronave accidentada se destina a vuelos cortos, por lo que no se explican que en este caso realizara un trayecto de 4 horas para cubrir una distancia de 2.265 kilómetros, casi la misma distancia que tienen de autonomía máxima estos aparatos.

Dios no existe y es más cercano a nosotros que los intelectuales


Dedicado a la vida plena de Aníbal Tobón, Sergio Ríos, Juan Carlos Martínez, Napoleón Barreto, Hugo Chávez y Fidel Castro, quienes en sus afectos, discursos y acciones refrendaron su vocación de vida en lo junto.
Para fundar el país de los juntos, de la cultura colectiva, de lo distinto, se requiere transformar la realidad de la mina en que hemos nacido, en que se nos ha educado. Se necesita que sepamos quiénes somos como esclavos modernos, porque querámoslo o no, somos los pobres quienes podemos crear esta cultura para sustituir la existente.
El problema está planteado desde esta perspectiva: la eficiencia del actual modo de producción sólo le sirve a quienes controlan el aparato de producción, pero es absolutamente ineficiente para resolver las necesidades de las mayorías esclavizadas, porque justamente esas mayorías les somos necesarias a los dueños para la producción limitada de riquezas y su usufructo. Porque es imposible que la riqueza sea suficiente para suplir las necesidades de aquellos que las producimos. Esa imposibilidad, física y matemática, está sobredemostrada; más aún, cuando la publicidad ha exacerbado el deseo y la necesidad, y ya hoy los niveles de consumo, en la mente, superan la simpleza del trabajar para vivir.
En más de quinientos años los extranjeros que invadieron estas tierras nos transmitieron fue el deseo de tener, de saquear, de irse del territorio con las manos llenas de plata. Se cuenta que muchos curas para hablar de los santos, no de los criminales convictos y confesos que salían como campesinos de Europa con una mano alante y otra atrás, soñaban con regresar a sus tierras como señores, con los bolsillos llenos de riquezas. Pues imaginemos a los que vinieron preparados para el crimen y el robo. En ambos casos, su falta de querencia por el territorio es absoluto. Esto no quiere decir que las excepciones no existan, pero son tan pocas que les han hecho estatuas por lo raro, son como los héroes: poquitos.
Los descendientes de estos criminales y ladrones se quedaron en el territorio pero soñando con irse a las tierras de sus padres y abuelos que siempre contaron las maravillas ideologizadas de lo ordenado que era todo, lo bello, lo educado de las Cortes, de lo limpio, de lo respetuoso que eran con la ley en Europa, pero nunca se les ocurrió pensar en las razones del porqué vinieron a estas tierras, cómo fue que se planificó su expulsión, cómo fue que sirvieron de peones a los planes de las grandes corporaciones humanistas invasoras que trajeron la tragedia de la carencia a estas tierras de abundancia.
Esto se expresa en la manera como es tratado el territorio. La visión extractiva, el no importar qué se dañe y qué no, sólo prevalece lo que nos puede aportar como riqueza, y esa conducta de las élites que controlan la producción ha permeado como ideología hacia las clases media y pobre. Todos queremos al país para ver qué le aprovechamos. Todos somos Cisneros o Lorenzo Mendoza, saqueadores compulsivos, destructores desaforados, imbuidos en el abandono, separados en los afectos, buscadores de acomodos imposibles.
La juntura nos duele, constantemente conspiramos contra nosotros mismos cagándonos en el budare que nos da la cachapa, meándonos en el agua que bebemos, añorando ser el dueño que jamás seremos como clase sin comprendernos desde el esclavo moderno que somos, sin valorar las energías invertidas, desconociendo que cada unidad energética que gastemos es el cuerpo deteriorándose en la búsqueda del no ser nosotros.
Siempre imitando, siempre repitiendo, siempre alabando lo extranjero, siempre deseando no ser nosotros como parte integral telúrica del territorio. Sin ninguna intención de sembrarnos, siempre persiguiendo quimeras, utopías, esperanzados en la nada, sin un plan colectivo de país a fundar, sin entender la maravillosa oportunidad que se nos brinda en este tiempo histórico.
Nuestra conducta debe separarse, en este tiempo, de los viejos hábitos esclavos
Con una intelectualidad absolutamente extranjera que en estos 17 años no ha invertido una sola neurona para explicarnos las claves, los signos, los códigos que emiten este desbarajuste en el que está inmerso el planeta, producto de las necesidades del gran capital. Una intelectualidad que sólo se diluye en lo anecdótico de los sorprendentes hechos, en donde se está desbaratando todo el andamiaje del Estado-nación y se intenta imponer el gobierno directo de las corporaciones, donde ellos seguirán siendo peones asalariados, jalabolas infinitos.
Una intelectualidad que vive a la caza de las equivocaciones de quiénes hacen para criticar y poder tener existencia propia, sin percatarse de que no dependen de su propia voz sino del hacer de los otros. Una intelectualidad acomodaticia, chantajista, que sólo mira al Estado como el causante de los problemas sin comprender que el poder no radica en el gobierno sino en las corporaciones, exigiéndole al gobierno que les satisfaga sus veleidades o de lo contrario lo condenan y rápidamente saltan hacia el otro bando, repitiendo los manoseados panfletos de la dictadura comunista como antes alabaron y ponderaron los conceptos comunistas, como la panacea. Sin ningún tipo de vergüenza, con una desmemoria que raya en la idiotez. Sin entender lo valioso que es producir ideas para un tiempo donde ya no están el asombro, la creación, el arte que creó el individuo-humano, éste como concepto. Perdiendo la extraordinaria oportunidad que se nos brinda para diseñar lo distinto, desde la posibilidad de lo colectivo.
Una intelectualidad que nunca quiso trascender sustancialmente, sino ser consumidora compulsiva de un concepto que ni aun en estado inercial le mueve las fibras de la interrogante, por el simple hecho de que esa intelectualidad nunca lo fue, sean estos de izquierdas o de derechas, porque sólo rumiaron en los pastos de la intelectualidad extranjera. Tan es así que hasta las excepciones cuestan justificarlas.
Nuestra conducta debe separarse, en este tiempo, de los viejos hábitos esclavos. Debemos saber que no es tiempo de libertades, igualdades y fraternidades. Somos esclavos. No confundamos estos estremecimientos sociales con posibilidad de satisfacciones, de hambres y deseos insatisfechos ya perdidos. La opción está en no añorar las mieles del capitalismo, ya que esa batalla ya fue perdida y a muy alto costo para la clase.
No estamos en tiempos de prodigios, estamos en tiempos inestables, de desacomodo, de quiebre, de fractura total, donde campea el hambre, el miedo, la ignorancia y la guerra como corolario en todo el planeta. En beneficio de los planes corporativos, que necesitan con urgencia librarse del exceso de mercancía, y para ello están obligados a los asesinatos en masa. Nosotros los pobres somos la mercancía: ninguna esperanza, ningún milagro, ningún líder, ninguna pedigüeñería resolverá la situación; porque no es un fenómeno, ni una casualidad. Son hechos de la realidad física que toca analizar, procesar, saber, digerir como clase, para poder ser y crear lo distinto.
Es la hora de decirnos las verdades descarnadamente. No hay manera de satisfacer esas hambres, de espantar esos miedos, de violentar esas ignorancias, porque ya señorean y son el sustento de lo existente sin los cuales es imposible su estar. Por lo tanto no tienen solución en este sistema, en esta cultura. Ya no más vino, pan y circo, no más demagogia, no más progreso y crecimiento económico. Ya es tiempo de cerrar el terrorífico espectáculo de la lucha por el poder que por quince mil años atormentó a la especie y destruyó el resto de la naturaleza. No es hora de arreglos y coger goteras, debemos aceptar que el techo se vino abajo porque sus bases están jodidas, podridas y no en una parte sino en general.
Saberlo asusta, paraliza y provoca matar al que lo señale, pero la única salida sensata está en pensar, diseñar otra cultura, donde por la vía del conocimiento, de la planificación, podamos esbozar formas de producción que se entiendan desde lo colectivo, donde la competencia y la ambición de estar por encima de los otros no sean las motivaciones. Que la multitud de alienados no chantajee el deslumbre de lo otro.
La clase nos heredó con sus vidas el ejemplo de lo que no debemos hacer
Los pobres en este hoy tenemos la inmensa oportunidad de concebirnos, de parirnos como arquitectos de la otra cultura. Esta inmensa rendija nos brinda la posibilidad de cambiar, de ser otros, de cimentar lo distinto, porque debemos saber que en esta guerra estamos intelectualmente solos. De hecho, Dios no existe y podemos decir que está más cerca de nosotros que los mismos intelectuales.
Nosotros los pobres estamos en la capacidad de crear el otro discurso no sustentado en la esperanza y en la utopía, porque eso nos mantiene en los límites del espejismo. La esperanza nos aquieta, no permite hacer nada, inmoviliza, nos pone a esperar y ahí quedamos, esperando el mesías, el líder, el Donald Trump, el Lorenzo Mendoza, el Capriles, el Leopoldo que nos va a resolver. Ya no es tiempo de individualidades, es el tiempo de las mayorías nombrándose, sabiéndose clase. Haciendo, creando, ejerciendo la política como un todo, no alimentando la monstruosidad representativa que le ha cagado la vida a este planeta.
Tenemos que decidirnos y ese es el discurso que tiene que florecer: la idea de que somos la clase, de que en el hacer colectivo está la historia que decidamos. Por eso el discurso y la aptitud no puede ser esperar a que alguien resuelva, porque eso nos separa e inmoviliza. Allá los líderes y acá nosotros, no.
Nosotros debemos comprender que juntos es como debemos diseñar la política, no como grupos o gremios, porque de otra manera ese legado de Chávez, de la participación protagónica, se quedará en puras palabras, en retórica. Aquí ni discurso vacío ni dirección representativa va a resolver la creación de la otra cultura. Por esa vía nos mantendremos como esclavos a la espera de la providencia divina para que un día nos mande a otro Chávez. La única opción está en las manos, en el corazón, en el cerebro, en las vísceras juntas de toda la clase.
Eso significa que debemos genera una organización no para que nos resuelva los problemas de las necesidades creadas por el capitalismo, sino que sea para crear lo distinto. Hay que discutir esa organización: cuál es, cómo, dónde, cuándo, y tenemos que ser millones de nosotros discutiendo, analizando, experimentando, creando el otro modo de producción, de manera que lo otro debe nacer de aquello que pueda ser incorporado en el cuerpo como costumbre, como cotidianidad, que el discurso y el hacer sean lo mismo.
Nosotros tenemos que estudiar los distintos ejemplos donde en nombre de la clase se ha tomado el Estado y los resultados están a la vista. El ejemplo de China, Vietnam, Cuba, la Unión Soviética, demuestran que el capitalismo y el humanismo nunca han ganado la guerra contra los pueblos, pero la hemos perdido en el ámbito de la cultura, de la producción, porque al final terminamos comiendo perros calientes, hamburguesas, cocacolas y ambicionando vivir en el capitalismo.
Todos estos pueblos pagaron caro el atrevimiento de intentar vencer al humanismo. No repitamos esa historia, la clase nos heredó con sus vidas el ejemplo de lo que no debemos hacer.
Esta batalla contra la guerra económica, no tenemos ninguna duda, en lo inmediato la ganaremos y podemos ganar muchas batallas más. Pero el problema no es ese. El problema es ganar definitivamente la guerra cultural, y esa sólo es posible creando el pensamiento de lo distinto. Eso requiere de una gran valentía y no la del asustado, sino la de aquel que abandona el deseo de consumo individual y dona la vida desprendidamente al futuro.

¿CANIBALISMO EN CÁRCELES? DORANGEL "EL COMEGENTE" ROMPIÓ EL SILENCIO EN ENTREVISTA (+FOTOS)


miércoles, 30 de noviembre 2016
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El convicto José Dorancel Vargas Gómez, mejor conocido como Dorangel, “El Comegente”, ha reaparecido en los medios tras una entrevista que ofreció recientemente desde la sede principal de la policía del estado Táchira, el sexagenario paga condena desde el año 1999 por presuntamente practicar canibalismo.

La periodista Omaira Labrador del diario La Nación, fue la encargada de interrogar al hombre de 60 años quien luce un aspecto rural y responde con timidez, ante los efectos del calmante. Al parecer, el preso “no tuvo nada que ver con el motín ocurrido en Politáchira, donde desaparecieron dos personas asesinadas”.

Vargas Gómez permanece en el Cuartel de Prisiones de la Policía del Táchira, en San Cristóbal, allí llegó “provisionalmente” con una medida tribunalicia por considerarse “un enfermo mental con historial de canibalismo”.

Respuestas frías y concisas

“Los muertos. Hubo cuchillos. Me quedé tranquilo encerrado en mi celda, qué más va a hacer uno” respondió con naturalidad Dorancel, al preguntarle sobre los hechos violentos ocurridos en Politáchira, que él presenció dentro de la cárcel.

Por otro lado, la periodista le preguntó a “El Comegente”, qué haría si lo dejarán en libertad, él respondió “me iría a trabajar” y pidió “comida” como regalo al Niño Jesús en víspera de la Navidad.

Dorangel aunque nunca mencionó la palabra “canibalismo” y aseguró no ser un asesino, afirmó luego que “sí come gente” y que la última vez que lo hizo fue cuando se lo llevaron preso.

¿Y cuándo fue la última vez que comió gente? preguntó Labrador, “Cuando me trajeron para acá. Eso no es nada malo, es una necesidad comer carne de gente. Uno tiene que llenarse con algo”, respondió el recluso sin remordimiento ni pena.  

¿Entonces este hombre tiene algo que ver con la desaparición física de los dos presos? Juzgue usted mismo.  

Acá la entrevista completa: 

Tímido, sonriente y cabizbajo. Franela azul, estilo chemise, pantalón negro sostenido con una correa que da cuenta de la pérdida de varios kilos y botas plásticas que, él se encarga de recalcar, son nuevas. La barba encanecida y su pelo en menor grado blanco indican que ya camina a sus 60 años, aunque no dice la edad, sino su año de nacimiento: 1956. En verdad nació el 14 de mayo de 1957.

A las 10 en punto estaba listo en la oficina del director de Politáchira para ser entrevistado. Allí entró casi como invitado de honor, sin esposas, y se sentó donde le indicaron, para que estuviera más cómodo. Él, acostumbrado a situaciones difíciles, muy difíciles, no entiende a qué se deben tantas atenciones en una oficina que quizás no visita con frecuencia. Se muestra con la característica de los hombres humildes y rurales: mirada baja y callado, al insistir a las periodistas de Diario La Nación y Analítica.com que tiene botas de goma nuevas.

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Es José Dorancel Vargas Gómez. Casi como las grandes estrellas, pocos saben su nombre de pila, pero sí lo identifican en el plano nacional e internacional como Dorangel, “el Comegente”, apodo ganado en 1999 al atribuírsele asesinatos para prácticas de canibalismo cometidas en el Táchira, específicamente en el municipio Cárdenas.

Su nombre, su historia, su enfermedad, sus monosílabos, sus dudas, emergen luego de 17 años de habitar en el Cuartel de Prisiones de la Policía del Táchira, en San Cristóbal, sitio al que llegó “provisionalmente” con una medida tribunalicia por considerarse que un enfermo mental -con historial de canibalismo- corría grave peligro en un penal común.

Parecieran existir dos leyendas: la de Dorancel, el señor de aspecto inofensivo, y la de Dorangel, “el Comegente”.

Dorancel aún es ese personaje de voz pausada, cabizbajo y respuestas que se debaten entre la inocencia y lo macabro. Estar medicado lo mantiene tranquilo, pero con recuerdos que el encierro no ha podido eliminar y permanecen acorazados.

—Dorancel, ¿por qué está aquí en Politáchira?

—Ah, porque a uno lo agarran y lo encierran. Me reclutaron. Ya tengo ganas de irme —responde pausadamente y sin ningún tipo de gestos.

—¿Y qué le gustaría hacer si no estuviera aquí?

—Trabajar —dice secamente. De hecho el mundo exterior, que ha cambiado mucho en 17 años, él lo relaciona con trabajo y comida.

Un motín, dos muertes y Dorancel

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Luego de 30 días de motín en la sede de Politáchira, al conocerse que en la reyerta asesinaron a dos reos y que los cadáveres, que nunca aparecieron, fueron comidos por parte de los internos en conflicto, era imposible que no se vinculara el nombre de Dorancel -mejor dicho, Dorangel- con tan dantesca historia.

Quienes visitan por trabajo la sede policial siempre han notado la presencia de Dorancel. A veces lo veían ayudando a servir café o haciendo otra actividad, como barrer, pues vivir allí por 17 años lo hacen como de la familia. Además, su pasividad contrasta con la historia que en 1999 llamó la atención del mundo.

Él mismo admite que sus amigos en Politáchira, entre los que lógicamente se encuentran presos y funcionarios, lo molestan. Nadie obvia que detrás de este sexagenario se esconde una leyenda cruel de canibalismo.

El periodista y escritor Sinar Alvarado, autor del libro “Retrato de un caníbal. Los asesinatos de Dorancel Vargas Gómez” (Debate, 2005), luego del motín escribió un artículo para The New York Times que inicia con el siguiente párrafo: “Dorancel Vargas Gómez, bautizado ‘el Comegente’ por la prensa de Venezuela, no es, como también lo llamaron, un ‘Hannibal Lecter de los Andes’. Sí mató y descuartizó a cinco hombres; sí devoró sus restos bajo un puente a fines de los años noventa”.

—Dorancel, hace algunas semanas ocurrieron aquí en la sede de Politáchira hechos violentos que causaron conmoción en el país. ¿Usted los recuerda? —la pregunta, en verdad, va dirigida a Dorangel.

—Los muertos —ratifica—. Hubo cuchillos. Me quedé tranquilo, qué más va a hacer uno —responde con naturalidad mientras come una galleta de chocolate obsequiada por el director de Politáchira, Amador Torres, quien es testigo silente de la conversación.

—¿Y qué hizo usted mientras otros presos se peleaban?

—¿Cuándo se estaban matando? —se pregunta él, y responde de inmediato— Me quedé tranquilo. —No suelta de su mano el empaque de la pequeña galleta que con gran gusto consumió.

—¿Y usted estuvo en la celda donde dice que había cuchillos y se estaban matando? —no se inmuta ante ninguna pregunta y siempre mantiene su voz neutral.

—No, yo estaba encerrado —precisa sin darle importancia al caso del motín que lo llevó a estar nuevamente en primeras planas de medios nacionales e internacionales, esta vez como el presunto descuartizador de los cuerpos.

Complementa su respuesta al explicar que al él lo trasladaron a otra celda, donde había mucha gente. La palabra motín no está en su jerga.

Su historia, antes de 1999

Para el mundo, Dorancel Vargas Gómez nació en 1999 cuando lo calificaron como el “Hannibal Lecter de los Andes”. 42 años, barba y pelo desgreñado ayudaron a robustecer el mito.

Recuerda perfectamente a sus padres, Pedro y Guadalupe, esta ya fallecida. Su niñez trascurrió en un campo de El Vigía. Aunque él no lo dice, la pobreza dominó su vida.

Algunos de sus hermanos -son 10 y él es el tercero- lo han visitado, pero cada vez es más esporádica la presencia familiar.

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Sabe leer y escribir y lo demostró al tomar un lapicero de la mesa del director de Politáchira y escribir “comisionado Amador Torres”, en lo que para él quizás era una forma de agradecer las amabilidades de la mañana del miércoles 22 de noviembre.

Igualmente el encierro bajo el diagnóstico de Ezquizofrenia Paranoide no le impide conocer la historia contemporánea, sobre todo política. Identifica bien quién es el Presidente de Venezuela, dice que es amigo del gobernador y sabe que Hugo Chávez murió. Esto lo precisa al señalar los cuadros de la cadena de mando exhibida con grandes fotografías que existen en la principal oficina de la sede policial. A quien no identifica es al rostro del Che Guevara, que también luce al lado de las autoridades venezolanas.

Toma medicamentos que lo tienen relajado. Tiene muy presente el nombre de una dama llamada Magaly, quien le suministra los fármacos requeridos. Cree en Dios y reza.

—Dorancel, si en este momento lo dejaran en libertad, ¿qué haría primero?

—Me iría a trabajar.

—Si tuviese que pedirle un regalo al Niño Jesús, ¿qué le gustaría?

—Comida —dice entre risas. Y es que los internos también tienen las raciones alimenticias medidas y su delgado cuerpo así lo delata.

—¿Y cuál es su plato favorito?

—Fideos… con carne. —Varias veces habló de comida; es más, pareciera asemejar la libertad con la posibilidad de comer.

Sueña con volver a Táriba

Si se escribe el nombre de Dorangel Vargas en el buscador Google, arroja 14.200 menciones; pero si teclea ‘el comegente’, aparecen 143.000 resultados. Él, que por su condición no conoce nada del mundo hiperconectado, tiene hasta su biografía en Wikipedia.

Las acusaciones sobre el canibalismo que le atribuyeron autoridades y especialistas y que los medios de comunicación ayudaron a engrandecer aún sorprenden, más por la naturalidad e ingenuidad del responsable que por los mismos hechos.

—Dorancel, si pudiera salir hoy, ¿a cuál sitio iría primero?

—A Táriba —espeta sin titubear mientras degusta otra minúscula galleta, esta vez de vainilla, que nuevamente le obsequia el jefe policial.

—¿Por qué tiene tantos años encerrado?

—A uno lo agarran y lo traen.

—¿Y dónde estaba el día que lo agarraron?

—En el parque de Táriba, estaba haciendo una sopa de verduras —sabe perfectamente que vivía debajo del puente del 12 de Febrero, aunque él dice que era un parque de niños.

—¿Y usted mató al alguien?
—No —Él no relaciona la palabra canibalismo con su caso, incluso dice que no sabe qué significa.

—A usted lo conoce toda Venezuela, incluso a escala internacional. ¿Eso sí lo sabe?

—Sí, porque como gente… qué tal.

—¿Y usted come gente?

—Claro —dice con tanta naturalidad que es imposible evitar la risa.

—¿Y cuándo fue la última vez que comió gente?

—Cuando me trajeron para acá —responde sin titubear.

—Pero acaba de decir que no ha hecho nada malo…

—Eso no es nada malo, es una necesidad comer carne de gente —contesta nuevamente sin alternaciones en el tono de voz—. Uno tiene que llenarse con algo.

—¿Acaso le gusta ser famoso por comer gente?

—No.

Si sus respuestas son tan verdaderas como su ingenuidad, no tuvo contacto con carne humana en los dantescos hechos que, dicen, ocurrieron durante un mes de motín, pues no estuvo cerca de la zona donde ocurrieron los sucesos que nuevamente conmocionaron a Venezuela.

Espera la Navidad

Contempla la esperanza de que los Vargas Gómez lo recuerden y lo visiten en esta época navideña. Relaciona la presencia familiar con la comida que tanto parece añorar.

—Y Dorancel, ¿a qué le teme?

—A la muerte —precisa inmediatamente.

Dorancel, mas no Dorangel, posa para el lente de Omar Hernández. Lo invitan a desayunar y sale despacio, callado y cabizbajo como entró 45 minutos antes al presentar sus botas de caucho recién estrenadas.

(LaIguana.TV/lanacionweb.com)

DIPUTADO OLIVARES DENUNCIA MUERTE DE PACIENTE CON DIFTERIA EN EL LLANITO (+CERCO EPIDEMIOLÓGICO)


miércoles, 30 de noviembre 2016
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Este miércoles 30 de noviembre, mediante su cuenta en la red social Twitter, el diputado a la Asamblea Nacional (AN), José Manuel Olivares, informó que, en horas de la mañana, falleció la paciente con difteria que permanecía recluida en el Hospital Domingo Luciani de El Llanito, estado Miranda.

"Hoy a las 5:15 am falleció la paciente con difteria que estaba recluida en El Llanito, su hijo también está contagiado", indicó el parlamentario a través de su usuario @joseolivaresm.

"En El Llanito hay otro caso sospechoso de difteria, igual que en el Pérez Carreño. Hay que hacer el cerco epidemiológico", solicitó el diputado. En este sentido, hizo un llamado al gobierno nacional para que tome acciones de forma inmediata.

(LaIguana.TV)