miércoles, 7 de diciembre de 2016
Comunicar significa "hacer común", es decir, hacer que algo sea compartido, mutuo: comunicar significa conectarse, estar conectadas dos o más cosas o seres. Estar juntos.
Decimos que comunicamos cuando compartimos información, cuando hacemos que un conocimiento se convierta en algo común a varias personas, es decir, que muchos posean, de forma compartida, esa información. Ese conocimiento va a consolidarse como verdad en la medida en que su circulación entre los comunes alimente su solidez, ya que cada persona hará propia esa información y la considerará suya en la medida en que la comparte y la reproduce. Acumular información es acumular poder.
Decimos que comunicamos cuando compartimos información, cuando hacemos que un conocimiento se convierta en algo común a varias personas, es decir, que muchos posean, de forma compartida, esa información. Ese conocimiento va a consolidarse como verdad en la medida en que su circulación entre los comunes alimente su solidez, ya que cada persona hará propia esa información y la considerará suya en la medida en que la comparte y la reproduce. Acumular información es acumular poder.
La crisis económica afecta la condición material de las personas, expone a la gente a una situación límite en la que lo que prevalece es el instinto de supervivencia, que apunta a la necesidad única de superación de la situación problemática por cualquier vía. Es aquí donde la política se muestra tal cual es, una operación de dominación o de liberación de la conciencia popular. Claramente quien gane la batalla de la comunicación, es decir, quien gane la batalla por "hacer común" su verdad, tendrá la mayor influencia en el comportamiento de la gente en su lucha por salir de la situación de crisis.
El profesor Vicente Romano explicaba en un artículo titulado La guerra de la información, refiriéndose precisamente a Venezuela, cómo el método más efectivo para la dominación consiste en la manipulación al mismo tiempo en el campo de la vida material y en el campo de la conciencia: "La manera más efectiva de ocultar, esto es, de invisibilizar los actos de violencia psicológica y física de un sistema social que genera angustias, incertidumbre por el futuro, precariedad en el empleo, discriminación de todo tipo, etc., es crear un discurso que mantenga el miedo y haga creer a la población sometida que no hay otra alternativa que la resignación. Es decir, el discurso de la mentira y del engaño".
Romano argumentaba allí mismo que en medio de las situaciones económicas difíciles "se informa de modo selectivo, pero creíble, sobre fenómenos, detalles, sin explicar la esencia del sistema, sin contexto". Y agregaba que: "La sociedad que oculta el conocimiento y genera alienación es un caldo de cultivo para la violencia". Así es como actúan los enemigos de la Revolución para cabalgar sobre la crisis económica para cumplir sus objetivos políticos: derrocar al Gobierno haciendo que pierda el apoyo popular y provocando caos y violencia.
De este lado la metodología debe ser, en cambio, opuesta. Y debe estar basada en el principio de "comunicación". Se debe "compartir" la crisis, en el sentido de hacer común el conocimiento de las causas de la crisis y también de sus efectos. La gente debe estar consciente de que el Gobierno conoce y "comparte" con el pueblo los problemas. Saber que el padecimiento, y por lo tanto la lucha, es común. Solo así la gente se identificará con él y formará un frente sólido de combate. Como señaló en ese mismo artículo Vicente Romano, citando un texto de Carlos Marx en 1846: “La ignorancia jamás ha ayudado todavía a nadie”.
Publicado en Ciudad CCS el 7/12/2016.

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