Adriana González / Isaac Rubio
Alberto Briceño
Confusión era lo que más abundaba en los comercios y centros comerciales que abrieron este martes 21 de agosto sus puertas. Absortos en repetidos cálculos matemáticos se veían los compradores, mientras que el tema de conversación no variaba, buscando responder a preguntas como: ¿Cuánto tengo? o ¿Para qué me va a alcanzar?
El comercio se vio semiparalizado y, con ese escenario, GNB y fiscales de la Sundde continuaron el despliegue para velar por la adecuada adaptación al nuevo cono monetario.
El mercado de Santa Rosalía arrancó su actividad comercial a medias. En contraste con múltiples santamarías abajo, una venta de verduras recibía a marabinos que, con cálculos previos, se atrevieron a ser los primeros compradores de la semana en ese local.
“¡Estamos vueltos un ocho, ni sabemos cuánto vamos a cobrar!”, exclamaba, con tono entre jocoso y preocupado, un vendedor. Con calculadora en mano, hacía sumas con costos en bolívares fuertes y dividía luego, entre 100.000 para dar a los usuarios el total a pagar.
Los compradores no hacían la diferencia. Con timidez se iban acercando y, preferiblemente acompañados de familiares, acudían a hacer sus compras.
“Ayer pasé todo el día aprendiéndome la equivalencia de los nuevos billetes y monedas. Salí con la ‘chuleta’, la calculadora y con mucha esperanza de que me alcance el dinero para hacer las compras”, sostuvo Yoselín Prieto, ama de casa, del sector Belloso.
Tampoco hubo el usual movimiento en Las Pulgas. Varios comerciantes se abstuvieron de ofrecer sus productos. Sin embargo, algunos ofrecían en sus mesas alimentos en “soberanos”.
Los costos sufrieron otro aumento: el kilo de arroz en Bs. S. 12 (Bs.1.200.000), el kilo de harina y el de azúcar en Bs. S. 10 cada uno, equivalente a un millón de bolívares “de los viejos”. Precios que eran en efectivo.
En Las Playitas, la desolación ganó. Los pasillos se mantuvieron con candado temprano en la mañana, situación que no cambió pasado el mediodía.
Contados talleres y locales de la avenida 16 estaban abiertos. En el centro comercial Acedo Plaza, los comerciantes se ausentaron en múltiples locales. Tampoco en Lago Mall hubo gran actividad y menor era el flujo de visitantes.
Caso contrario presentaron los bancos. Aglutinados en los cajeros estaban los usuarios ansiosos por sostener en sus manos los billetes del nuevo cono monetario. Hasta tres horas esperaron con tal de tener el anhelado efectivo.
En oficinas del banco Mercantil, por taquilla (interna) los usuarios podían pedir hasta Bs. S 500 (Bs. 50 millones), mientras que por cajero podían recibir hasta Bs. S. 10 (Bs. 1 millón).
“Fui a buscar efectivo y en el Mercantil de Ciudad Chinita estaban dando por taquilla 500 bolívares soberanos, que antes eran 50 millones”, dijo Gabriel Antúnez, de Altos del Sol Amado.
En el Banco de Venezuela de 5 de Julio la cola de usuarios para hacer retiros en taquilla era abrumadora. “Por fin podemos retirar el dinero y no tenemos que ir a diario en la semana para retirar los montos”, opinó Jesús Quevedo.
Ayer en la tarde, el secretario de Gobierno, Lisandro Cabello, ofreció un balance de la jornada en la sede del Banco de Venezuela del casco central. Aseguró que hubo normalidad en el comercio y que los puntos de venta están actualizados y “en pleno movimiento”. “La oposición y la mediática internacional decían que esto iba a ser terrible, que las tarjetas no iban a funcionar, pero están funcionando. De nuevo mintieron y de nuevo vencimos”, dijo. Sobre los comercios que estén especulando, resaltó que “a todo el que viole la ley, le vamos a aplicar la ley (..) donde hemos conseguido irregularidades, abrimos un procedimiento y aplicamos la venta controlada con los precios que establecen”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario