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viernes, 27 de febrero de 2015

Zulia: Investigan a enfermeras por "caleta" de insumos en hospital de Lagunillas

Credito: Panorama Digital

27-02-15.- Por el hallazgo, el fin de semana de medicamentos e insumos médico-quirúrgicos en ciertos lockers del área de dormitorios del Hospital Pedro García Clara (Hpgc) de Ciudad Ojeda, en la COL, se investiga a un personal de enfermería.

Sobre este hecho, el director del Hpgc, Freddy Urdaneta, señaló que recibieron una denuncia que desencadenó la realización de una inspección y revisión de todas las áreas, entre ellas, los dormitorios de médicos y enfermeras.

“Estamos aplicando los controles. Se hallaron medicamentos e insumos en lockers y hasta debajo de las camas. No sabemos que hacían allí, no podemos afirmar que eran para venderse o si iban a movilizarse, tampoco podemos decir que el personal de guardia sea el culpable. Se van a levantar los expedientes y si hay que imponer sanciones, se harán. El caso está en manos del departamento legal del Seguro Social (al que pertenece el hospital)”, aseguró Urdaneta.

La inspección, según enfermeras que por temor no se identifican, “hubo violación de nuestros derechos. Abrieron los candados de los lockers sin nuestra autorización y sin que alguno de nosotros estuviera presente”.

Ante este cuestionamiento, el director aseveró: “los lockers son un bien de la nación. Lo usa el personal que esté de guardia, que al terminar su labor, toma sus cosas y se retira. Si las enfermeras van a salir a la luz pública ¿por qué no explican qué hacían allí esas cantidades importantes de medicamentos e insumos? No se justifica que eso esté en ese lugar”, recalcó el funcionario.

Señaló que mantienen un mecanismo de control y este generó un alerta. “Hay un proceso actual: los servicios hacen solicitudes y se les despachan. Hemos venido disminuyendo las cantidades para que se hagan requerimientos por turnos y por los pacientes que tengan. También activamos una central de suministro las 24 horas. Con eso supervisamos que había coordinaciones que seguían pidiendo cantidades que no se correspondían con la morbilidad que tenían, por eso revisamos todos los depósitos y no conseguimos nada. Pero por una denuncia, que nos llegó, revisamos las habitaciones y los lockers”, describió Urdaneta.

A esa inspección asistió Luz Marina Maldonado, contralora social del hospital. “Estuve presente el sábado en un procedimiento que se hizo en el tercer piso. Cuando me dicen que le vulneraron los derechos (refiriéndose a las enfermeras), los lockers son bienes nacionales que se les presta a ellos. Ahora digánnos ¿qué hacían esas medicinas allí?”, interpeló.

Agregó “no estoy señalando a nadie, pero hay una evidencia real, lamentablemente, con estos insumos, que se consiguieron, están en la calle bachaqueando”, indicó Maldonado.

Una pariente de un paciente, Esperanza Carrillo describió como crítica la situación del hospital. “No hay medicamentos, tenemos que comprarlos. Una paciente me informó anoche (miércoles) que ella había comprado a una enfermera una solución fisiológica en 200 bolívares. Aquí mismo en el hospital”.

La presidenta del Colegio de Enfermeras del Estado Zulia, Hania Salazar, al ser consultada, aclaró que no conoce el caso, pero por su experiencia ha visto que “enfermeras compran (guardando las facturas), y aportan lo necesario para ayudar al paciente. Cada profesional es celoso de su guardia y trata de asegurar insumos para atender los casos, eso mucha veces no lo sabe el director. Deben revisar a ver dónde está la fuga”.

domingo, 26 de octubre de 2014

Destacan riqueza cultural y pedagógica de Colección Bicentenaria


Destacan riqueza cultural y pedagógica de Colección Bicentenaria
Barquisimeto (AVN).- Los libros de la Colección Bicentenaria, textos de estudio de educación primaria y media promovidos por el Gobierno nacional, fomentan la riqueza cultural de Venezuela, América Latina y el mundo, así como una conciencia crítica de los estudiantes. Así lo destacó Marienela Morales, una de las coautoras de los temas de arte que forman parte de esta obra educativa durante su participación en el II Seminario sobre la Colección Bicentenaria, que se inició ayer martes en Barquisimeto, estado Lara, y se extenderá hasta el próximo jueves 23 de octubre.
Morales dijo que los libros de la Colección Bicentenaria «permiten destacar la diversidad y la riqueza de nuestra cultura venezolana y latinoamericana, así como una pedagogía crítica y liberadora, en la que el sujeto de aprendizaje, el estudiante, lo hace de manera activa y participativa».
Agregó que «en estos textos no seguimos la historia desde la visión europea o eurocentrista, como sucedía anteriormente. Ahora respondemos a nuestras necesidades de conocimiento como pueblo venezolano y latinoamericano».
Morales formó parte del grupo de autores de los libros de educación primaria y educación media de esta colección, que participó en el seminario de Barquisimeto, donde se debaten estrategias de abordaje del conocimiento de estos libros.
En el evento se encuentran directores de las zonas educativas de los estados Lara, Yaracuy, Portuguesa, Falcón y Carabobo, también a docentes con función de supervisión en estos estados, municipios y parroquias.
Dicho seminario forma parte del lanzamiento del Sistema de Investigación y Formación del Magisterio Venezolano, así como de las políticas de calidad educativa, repolitización y reinstitucionalización de la educación venezolana.
En el seminario se discute con los educadores la fundamentación pedagógica que oriente los textos de la Colección Bicentenaria, se intercambian ideas y se dan a conocer distintas estrategias didácticas que ofrecen los libros.

martes, 9 de septiembre de 2014

El anciano y el niño



Eramos la única familia en el restaurante con un niño. Yo senté a Daniel en una silla para niño y me di cuenta que todos estaban tranquilos comiendo y charlando. De repente, Daniel pegó un grito con ansia y dijo, "Hola amigo!".

Golpeando la mesa con sus gorditas manos, sus ojos estaban bien abiertos por la admiración y su boca mostraba la falta de dientes en su encía.

Con mucho regocijo él se reía y se retorcía. Yo miré alrededor, vi la razón de su regocijo.

Era un hombre andrajoso con un abrigo en su hombro; sucio, grasoso y roto.

Sus pantalones eran anchos y con el cierre abierto hasta la mitad y sus dedos se asomaban a través de lo que fueron unos zapatos.

Su camisa estaba sucia y su cabello no había recibido una peinilla por largo tiempo.

Sus patillas eran cortas y muy poquitas y su nariz tenía tantas venitas que parecía un mapa.

Estábamos un poco lejos de él para saber si olía, pero seguro que olía mal. Sus manos comenzaron a menearse para saludar.

"Hola bebito, como estas muchachón," le dijo el hombre a Daniel.

Mi esposa y yo nos miramos, "Que hacemos?"

Daniel continuó riéndose y contestó: "Hola, hola amigo."

Todos en el restaurante nos miraron y luego miraron al pordiosero. El viejo sucio estaba incomodando a nuestro hermoso hijo.

Nos trajeron nuestra comida y el hombre comenzó a hablarle a nuestro hijo como un bebe. Nadie creía que era simpático lo que el hombre estaba haciendo. Obviamente el estaba borracho. Mi esposa y yo estábamos avergonzados.

Comimos en silencio, menos Daniel que estaba súper inquieto y mostrando todo su repertorio al pordiosero, quien le contestaba con sus niñadas.

Finalmente terminamos de comer y nos dirigimos hacia la puerta.

Mi esposa fue a pagar la cuenta y le dije que nos encontraríamos en el estacionamiento.

El viejo se encontraba muy cerca de la puerta de salida.
"Dios mío, ayúdame a salir de aquí antes de que este loco le hable a Daniel" -dije orando, mientras caminaba cercano al hombre.

Le di un poco la espalda tratando de salir sin respirar ni un poquito del aire que él pudiera estar respirando.

Mientras yo hacía esto, Daniel se volvió rápidamente en dirección hacia donde estaba el viejo y puso sus brazos en posición de "cárgame."

Antes de que yo se lo impidiera, Daniel se abalanzó desde mis brazos hacia los brazos del hombre.

Rápidamente el muy oloroso viejo y el joven niño consumaron su relación amorosa.

Daniel en un acto de total confianza, amor y sumisión recargó su cabeza sobre el hombro del pordiosero.

El hombre cerró sus ojos y pude ver lágrimas corriendo por sus mejillas.

Sus viejas y maltratadas manos llenas de cicatrices, dolor y duro trabajo, suave, muy suavemente, acariciaban la espalda de Daniel. Nunca dos seres se habían amado tan profundamente en tan poco tiempo.

Yo me detuve aterrado.

El viejo hombre se meció con Daniel en sus brazos por un momento, luego abrió sus ojos y me miró directamente a los míos.

Me dijo en voz fuerte y segura: "Usted cuide a este niño."

De alguna manera le conteste "Así lo haré" con un inmenso nudo en mi garganta.

El separó a Daniel de su pecho, lentamente, como si tuviera un dolor.

Recibí a mi niño, y el viejo hombre me dijo: "Dios le bendiga, señor. Usted me ha dado un hermoso regalo." No pude decir más que un entrecortado gracias.

Con Daniel en mis brazos, caminé rápidamente hacia el carro.

Mi esposa se preguntaba por qué estaba llorando y sosteniendo a Daniel tan apretadamente, y por qué yo estaba diciendo:

"Dios mío, Dios mío, perdóname."

Yo acababa de presenciar el amor de Cristo a través de la inocencia de un pequeño niño que no vio pecado, que no hizo ningún juicio; un niño que vio un alma y unos padres que vieron un montón de ropa sucia.

Yo fui un cristiano ciego, cargando un niño que no lo era.

Yo sentí que Dios me estuvo preguntando: "Estás dispuesto a compartir tu hijo por un momento?

"Cuando El compartió a su hijo por toda la eternidad.

El viejo andrajoso, inconscientemente, me recordó aquellas palabras que dicen: "De cierto os digo, que el que no recibiere el reino de Dios como un niño, no entrará en él." (Marcos 10:15)