Hoy martes 31 de marzo se reportaron ocho nuevos registros de Covid 19. Estos 143 casos de coronavirus en Venezuela ya están aislados. Dijo el mandatario Nicolás Maduro que el país está tratando estos registros.
Estos 143 casos de coronavirus en Venezuela se reportaron en Aragua y Miranda. Se detectaron ocho nuevos casos. El mandatario dijo además que de los registros tres personas de Perú. Tres de Gran Bretaña y dos de casos comunitarios.
Apuntó que hay además 41 casos recuperados. Una dama de 23 años de edad de Maracay. Por estar en la fiesta de Los Roques. Dijo de la famosa fiesta de Los Palos Grandes que se hizo anoche. Y llamó a cumplir la cuarentena.
Aragua el segundo caso con la misma fiesta de Los Roques. Cuarto caso, 72 años una mujer peruana que llegó el 16 de marzo. Además de un caso de un hombre en Chacao. Una mujer en Baruta hospitalizada.
Séptimo Caso, también de una dama que ingresó de Perú. Octavo caso una mujer de 31 años del municipio Baruta. Dijo el mandatario que esta mujer se encuentra embarazada. Peor que está tratada.
El mandatario hizo el anuncio en medio del Consejo de Estado. Esto para tratar los registros en todo el país. Comparó el mandatario las cifras mundiales de la enfermedad, Dijo que es algo preocupante para todo el planeta.
143 casos de coronavirus en Venezuela, donará máquinas a Colombia
Dijo que el plan será ayudar a Colombia y dijo que donará máquinas. Esto con el fin de detectar los casos rápidamente. Comentó que estas máquinas que vienen de China. Y dijo que está dispuesto a ayudar a Colombia.
Ante estos nuevos casos dijo el mandatario que el país sigue con la prevención. La misma es el punto más importante para poder vencer la enfermedad. Mientras hasta ahora Miranda sigue punteando en los registros.
De igual modo estos 143 casos de coronavirus ya están siendo evaluados. Dijo el mandatario también acerca de la misión médico cubana que está en el país. Por su parte esta misión recorre todo el país para dar a conocer nuevos casos.
Toda esta semana el país ha recibido ayuda humanitaria de China. Desde el Aeropuerto Simón Bolívar se han reportado la llegada de estas. Las pruebas y test han llegado al país, como equipos de protección médica, dijo el Mandatario.
El secretario de Estado de la Administración Trump, Mike Pompeo. Foto: Mary Altafer / AP
Este martes 31 de marzo, el gobierno estadounidense, mediante el secretario de Estado Mike Pompeo, ha propuesto lo que denominaron un “Marco Democrático para Venezuela”, el cual consiste en una hoja de ruta para, en teoría, dar con una “solución política” al conflicto venezolano.
Mediante vía de presiones políticas y a expensas de un grave bloqueo contra la economía venezolana, Washington presentó una propuesta para formar un “gobierno de transición” en Venezuela, en el que tanto el presidente Nicolás Maduro como el diputado opositor Juan Guaidó no estarían incluidos, lo cual supondría un desmantelamiento del gobierno legítimo en funciones y una victoria estratégica de la Administración Trump.
Ese “Consejo de Estado” estaría conformado por cinco miembros, tanto del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) como de los opositores liderados por Voluntad Popular que forman parte de la Asamblea Nacional (AN). Dicho consejo gobernaría hasta las elecciones presidenciales y legislativas, a finales de 2020.
Este mecanismo desconoce los procedimientos previstos en la Constitución de Venezuela para un cambio de gobierno por circunstancias excepcionales.
Según Pompeo, de cumplirse todos los requerimientos de la Casa Blanca, podrían “levantarse” las medidas de bloqueo contra Venezuela.
Esta hoja de ruta ya había sido adelantada en la opinión pública por Elliot Abrams, designado por el Departamento de Estado para propiciar un cambio de régimen en Venezuela, en un artículo publicado en The Wall Street Journal.
Abrams indicó que la proposición busca “ayudar a los venezolanos a escapar de la crisis nacional que la actual caída de los precios del petróleo y el coronavirus han profundizado”, aunque es sabido que el antichavismo ha jugado un rol clave en los últimos años en solicitar y avalar las medidas de cerco financiero-comercial ejecutadas por Washington y sus aliados, y que han profundizado la crisis económica interna.
Tutelaje y anulación de las posibilidades políticas dentro y fuera de Venezuela
Esta “propuesta” del Departamento de Estado es revelada días luego de que el Departamento de Justicia estadounidense pusiera precio por la captura del Presidente venezolano y parte de su gabinete ejecutivo y alto mando militar bajo falsas acusaciones de “narcoterrorismo”.
Pero es, adicionalmente, un nuevo “inamovible” de los estadounidenses para determinar, según ellos, una “solución” a la crisis venezolana. Una crisis en la que la Administración Trump ha sido un factor clave, especialmente desde inicios de 2019 cuando programaron el ascenso de Juan Guaidó como “presidente encargado” al margen de la Constitución venezolana y dando forma a un desestabilizador proto-gobierno paralelo sin ningún poder real en Venezuela.
Ha sido precisamente el diputado Guaidó quien desde hace días había anticipado en sus redes sociales la “urgencia” de darle paso a un “gobierno de transición” en Venezuela y declaró “hacerse a un lado” de su presidencia inexistente para tales fines.
Estas recientes “propuestas” desde Washington vienen al unísono de la crisis sanitaria, pero que también es económica y política a escala planetaria, que pretenden emplear como un espacio de oportunidad política para cabildear las posiciones en la política venezolana.
En este punto el máximo empleo de las presiones económicas son fundamentales.
Sin embargo, Venezuela ha actuado en el escenario multilateral en días recientes. De manera simultánea se han resquebrajado los consensos alrededor del bloqueo en Venezuela, mediante el apoyo de la Unión Europea a la solicitud del Gobierno Bolivariano ante el FMI, el pronunciamiento del Alto Comisionado de los Derechos Humanos de la ONU para suspender el bloqueo y las solicitudes que han hecho senadores demócratas al despacho de Mike Pompeo de detener el bloqueo económico ante la crisis del Covid-19.
Ben Cardin, senador por el estado de Maryland, fue uno de los 11 senadores que firmaron la petición a Pompeo para el cese del bloqueo en Venezuela ante la pandemia. Foto: cardin.senate.gov
Dentro de Venezuela, el presidente Maduro está acoplando lo que podrían ser consensos esenciales entre los factores dentro de la política, aislando a Guaidó, quien tiene como soporte único a Washington.
En días recientes, Maduro propuso un acuerdo político con partidos opositores que, en teoría, estarían dispuestos a una solución política de emergencia para que Venezuela pueda afrontar la crisis de la pandemia mundial.
Ello supone un diálogo político para que el Ejecutivo en funciones y la AN con mayoría opositora soliciten a las instancias internacionales una suspensión del bloqueo y acciones de apoyo humanitario. Lo cual implicaría un flujo de recursos por valor de miles de millones de dólares que hoy están congelados en el extranjero y probablemente el uso conjunto de ellos por parte de las fuerzas políticas de Venezuela para abocarse en la atención de la población.
En ese ítem, Maduro ya cuenta con un sólido respaldo de Rusia, China y Cuba, países que están liderando la acción humanitaria internacional en la lucha contra la pandemia.
Sin embargo, aunque aún son muy intrincados los detalles de un eventual acuerdo entre el chavismo y factores mayoritarios de la dividida oposición venezolana, tal parece que Washington juega por adelantado colocando nuevos inamovibles que en primer plano parecen irrealizables.
No solo porque implican la dimisión de Maduro, sino que además suponen un decreto de tutelaje que anula otras alternativas y posibilidades que podrían surgir de los factores de la política interna.
Las amenazas desatadas por el Covid-19 han colocado a los factores de la política venezolana en estado de alerta. Ninguno de ellos quiere lidiar el costo político de un desbordamiento de la crisis sanitaria, sin embargo, es la oposición la que más responsabilidad tiene en ese escenario, por haber promovido un bloqueo que ha degradado significativamente la base de recursos de la nación (así reconocido por actores multilaterales en el concierto internacional) y, por ende, las condiciones del sistema público de salud.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha anunciado que habrá disponibilidad de una vacuna contra el Covid-19 dentro de año y medio. Lo cual es un plazo sumamente extenso, de estado de alerta permanente e incertidumbre para los gobiernos. Es una crisis proyectada al mediano trecho y obliga a los gobiernos a estar preparados.
Para Venezuela, la persistencia del bloqueo económico es un obstáculo y aparentemente hay sectores dentro de la oposición que lo han entendido así, aunque no les agrade la presencia del presidente Maduro en su cargo.
Por otro lado, Venezuela se prepara para unas elecciones parlamentarias este año. Las facciones de la oposición, con mayoría en el parlamento, conjuntamente con diputados chavistas, han convenido renovar las autoridades electorales y establecer una hoja de ruta política. Importantes partidos que han apoyado a Guaidó, acudirán a la cita electoral.
Esto también implica que la agenda del “cese de la usurpación” para que haya elecciones se ha ido al traste. De manera que esta “propuesta” de Washington intenta revitalizarla.
Todo parece indicar que Washington está gestionando su agenda fallida en Venezuela anticipándose a la posibilidad de que el gobierno de Nicolás Maduro articule una solución política dentro y fuera de Venezuela, con una participación protagónica y esencial de factores muy importantes de la oposición.
De hecho, la posibilidad de que varios partidos opositores abandonen a Guaidó y den al traste con la agenda de la Administración Trump yacen en que la presencia de Guaidó, impuesta por los estadounidenses, solo ha propiciado prerrogativas desestabilizadoras que han inhabilitado a las fuerzas opositoras más allá de Guaidó y, en consecuencia, han imposibilitado un acuerdo político entre venezolanos.
La crisis sanitaria abre así un marco de oportunidad inédito. Urge a los venezolanos superar la coyuntura mediante un acuerdo en el corto plazo.
“Las decisiones sobre Venezuela se toman en Caracas”
De acuerdo con Arreaza, Venezuela no aceptará tutelajes ni de Washington ni de otro actor internacional: “Ellos pierden el tiempo en su laberinto”.
Agregó que el gobierno no discutirá la propuesta estadounidense:
“La oposición y el gobierno tenemos acercamientos diarios y cualquier propuesta que surja en las mesas de diálogo se van a estudiar siempre y cuando se apeguen a las leyes venezolanas”.
Arreaza, tal como ya lo mencionara recientemente el presidente Maduro, señala nuevamente “acercamientos” entre los políticos venezolanos. En ese escenario, las figuras esenciales en la oposición venezolana podrían ser Henrique Capriles de Primero Justicia, Henry Ramos Allup de Acción Democrática y Manuel Rosales de Un Nuevo Tiempo, partidos que integran el llamado G4, de la que también forma parte la tolda de Leopoldo López y Juan Guaidó: Voluntad Popular (VP).
Si aquellos tres partidos coinciden en un acuerdo con el chavismo, aislando a VP, la agenda estadounidense naufragaría sin remedio.
Es por ello que, para la Administración Trump, se ha hecho impostergable acelerar la colocación de obstáculos e incluso mercenarizar el desmantelamiento del chavismo del poder.
Venezuela ha sido para los estadounidenses un nudo crítico de valor estratégico y la actual administración de la Casa Blanca ha colocado su modelo de presión contra el país como “vitrina” de su gestión para América Latina.
Un fracaso de Trump en Venezuela se sumará a su cada vez más comprometida reelección, de cara al escenario adverso de los Estados Unidos frente a la pandemia actual y los múltiples fracasos de su gobierno en materia de política exterior.
“Felicito a los miles de médicos, enfermeras, milicianos, protección civil, jefas y jefes de calle desplegados casa por casa. Es importante avanzar con la metodología del despistaje ampliado, obtenida del Sistema Patria para proteger la salud del pueblo”, expresó este martes el presidente de la Repúbica Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro a través de su cuenta en la red social Twitter.
A la fecha, se registran 135 casos de contagio confirmados, 39 pacientes recuperados y 3 lamentables pérdidas humanas.
La vicepresidenta Ejecutiva, Delcy Rodríguez, anunció este lunes que el país se encuentra en una nueva etapa de detección masiva. “Estamos yendo a cada una de las personas que ingresaron a Venezuela, debido a que la principal fuente de contagio han sido los viajeros que regresaron al país. De hecho, uno de los vuelos donde fue detectado uno de los primeros casos el 08 de marzo, ya tiene producto de las pesquisas que se le ha practicado a estas personas viajeras, un total de seis casos que han resultado positivos”, aclaró.
La Comisión Presidencial para la Prevención, Control y Seguimiento del Covid-19, anunció que hasta este lunes un total de 16.129.012 han contestado la Encuesta Patria, de los cuales se han registrado 61.859 casos a visitar y se les ha practicado la visita a sus casas a 49.853 personas en todo el país.
El ministro del Poder Popular para Relaciones Exteriores, Jorge Arreaza, destacó y agradeció la solidaridad del Grupo de Puebla, al impulsar un pronunciamiento mundial para que se levanten los bloqueos y demás medidas coercitivas unilaterales contra los pueblos de Cuba y Venezuela.
La cancillería venezolana difundió las palabras del alto diplomático venezolano sobre la declaración internacional del Grupo de Puebla que insta a las naciones del mundo a exigir el cese de los bloqueos criminales impuestos por EE.UU. hacia ambos países.
“#LasSancionesSonUnCrimen”, recordó en su cuenta @jaarreaza.
“Estos bloqueos, que son sanciones políticas en contra de sus gobernantes, han violado desde hace décadas los derechos de los habitantes de estos países, condenándolos a vivir sin acceso a medicamentos o bienes materiales. Esto, que en situaciones normales es una crueldad, hoy -en el contexto de la pandemia por el coronavirus o Covid-19- es el anuncio de una tragedia que debemos, a toda costa, evitar”, alertó el Grupo de Puebla.
Aseguró que son la solidaridad y la paz las que deben primar como políticas de relación internacional entre los pueblos del mundo e invita a apoyar las posiciones del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres; de la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet y de un grupo de senadores estadounidenses, que abogan también por el fin de los bloqueos, dentro de una estrategia de guerra para enfrentar la propagación exponencial del Covid-19.
El Grupo de Puebla es un foro político y académico integrado por representantes políticos de todo el mundo, fundado en 2019 en la ciudad mexicana de Puebla, con el propósito general de articular ideas, modelos productivos, programas de desarrollo y políticas de Estado de carácter progresista.
Gobierno Bolivariano destaca y agradece a Grupo de Puebla que exige cese del bloqueo contra Cuba y Venezuela