*Miguel Ugas
Estando ya despejado el escenario electoral para las
elecciones de gobernador, a realizarse, el venidero 15 de octubre, luce
imprescindible hacer una evaluación de
las posibilidades de triunfo de las fuerzas patrióticas bolivarianas
planteadas en la presente realidad política mirandina y que, sin dudas, es de
suma necesidad se concreten positivamente para poder superar la situación de
desatención en la que está sumergida la población del estado Miranda, producto
del desgobierno del flaco-fiasco Capriles.
Fiasco opositor
Que la gestión del flaco Capriles resultó un fiasco es
más que notorio, fueron 8 años perdidos en los que cuesta ubicar una obra, una
sola obra, material o espiritual, destinada a elevar y dignificar la vida ciudadana
de los mirandinos y mirandinas y no precisamente por falta de recursos pues en
sus dos períodos dispuso de la bicoca de más de 16 mil millones de dólares que
resultaron difuminados en los meandros de la burocracia, la ineficacia y la
corrupción; Capriles, así como malgastó los recursos del estado, despilfarró el
capital político que en un momento dispuso, dedicado como estuvo a guarimbear
el orden constitucional en función de su obsesiva terquedad de alcanzar, a como
diese lugar, la presidencia de la República, ello, en aras de su manifiesto propósito clasista de retomar el
poder político de la nación, supeditándolo a los intereses de la élite local
tradicional y de los círculos financieros internacionales, principalmente,
estadounidenses.
Desatención total en materia de seguridad (Miranda queda
convertido en el estado más inseguro del país), falta de mantenimiento de la infraestructura,
desestimulo a la economía productiva y pronunciado deterioro de los servicios
públicos, fue el sello de la gestión Capriles al frente de la
gobernación, siendo, tal vez, su demostrada incapacidad en estimular en el conjunto de la
colectividad mirandina una visión cohesionadora y esperanza progresista de
futuro lo que más marca el signo de su deplorable pasantía por la Casa Amarilla
de Los Teques.
Derrota
opositora
Al fracaso de Capriles en la gobernación hay que sumar
la ostensible derrota sufrida por la derecha opositora proimperialista en su
desesperado intento de derrocar al gobierno constitucional del presidente
Nicolás Maduro.
Como es público y notorio, el estado Miranda fue
trocado en plataforma operativa para el desarrollo de los planes conspirativos
de la derecha antipatriótica y antinacional, creándole a la base social
oposicionista mirandina la falsa expectativa de la inminencia de la salida del
presidente Maduro de Miraflores; creencia que al no ser correspondida con la
realidad- y más, por el contrario, con la afirmación que ha tenido el gobierno
bolivariano a través de la consistente elección e instauración soberana de la
Asamblea Nacional Constituyente (ANC)-, ha tendido a generar, como en efecto se
observa, en un amplio fragmento de la población opositora, un franco
sentimiento de frustración y de desconocimiento hacia su errática dirección
política, que, comprensiblemente, ha de derivar en una postura apática y
abstencionista frente a las venideras elecciones del próximo domingo 15 de
octubre.
Prurito
guarimbérico
A la pésima gestión de Capriles habría que agregar el
lamentable desenvolvimiento de los alcaldes opositores en el Área Metropolitana
Mirandina de Caracas y en los Altos Mirandinos que tampoco supieron ocuparse de
las funciones inherentes a sus cargos como administradores de sus respectivos
Municipios y antes, por el contrario, se dedicaron, también, al perdulario
ejercicio de pretender el derrocamiento del gobierno constitucional, condenable
actitud que ocasionó que dos de ellos (Muchacho- Chacao y Smolansky-El hatillo)
ante la gravedad de los hechos acontecidos en sus jurisdicciones fuesen
sentenciados a 15 meses de prisión por el Tribunal Supremo de Justicia (razón
por la cual se fueron de fuga) y los otros cuatro fueron conminados a deponer
la insidiosa práctica.
Y es el caso que uno de estos últimos, Carlos Ocaríz,
es el candidato que presenta la oposición para aspirar a mantener el control de
esta importante gobernación, pero con el hándicap que trae tanto por su triste
gestión en el Municipio Sucre como por el prurito guarimbérico y subversivo que
lo reviste, luce poco probable, a nuestro entender, que pueda materializar tal
aspiración; aunque al contar con el apoyo de los llamados poderes fácticos
(grupos empresariales, jerarquía eclesiástica, el sionismo, la mediática
privada, la omnipresente embajada yanqui, etc.), todo indica que la pelea
electoral no será tan fácil como pelar una mandarina, pues, cuenta, además, con
la potente arma de la guerra económica que los empresarios inescrupulosos
tienen desatada en contra del bravo pueblo.
La pelea es
peleando
Sí, la pelea es
peleando, las fuerzas bolivarianas, a diferencia del adversario se encuentran altamente
moralizadas, por un lado, con el esplendoroso reciente éxito de la elección de
la ANC que arrojaron, en el estado Miranda, el auspicioso resultado de más de750
mil votos,-unos cuantos de los cuales votantes opositores que reaccionaron
hastiados por el acoso a que fueron sometidos por las guarimbas,
particularmente, en los municipios metropolitanos-, y por la respuesta del
pueblo patriótico que lejos de amedrentarse ante las ominosas amenazas de
Donald Trump se ha cohesionado en torno al liderazgo del país con decidida
postura nacionalista y claridad antiimperialista y, por otro lado, está el
hecho contundente de que tienen como abanderado para la gobernación a un candidato
extraordinario como Héctor Rodríguez,
carismático, inteligente y dotado de una alta sensibilidad social.
Mirando al
Futuro
Héctor
Rodríguez,
conocedor como el que más de la realidad del estado, ha presentado una
propuesta de gobierno, Mirando al Futuro,
construida con la participación de los más destacados profesionales y de
voceros de todas las comunidades mirandinas, concebida en cuatro dimensiones de
trabajo, a saber: Seguridad y Paz
Ciudadana, para garantizar el derecho de los mirandinos y mirandinas a
disfrutar una vida segura y en paz; Economía
Productiva, para desarrollar las potencialidades económicas del estado y
podamos todos disfrutar de una vida próspera basada en el trabajo productivo; Desarrollo Social y Misiones de Chávez,
para generar la mayor suma de felicidad posible para todos los mirandinos y
mirandinas; y Derecho a la Ciudad,
para transformar los espacios urbanos y servicios públicos para el disfrute de
la vida colectiva y el desarrollo pleno de las personas en armonía con la
naturaleza.
Sí, con Héctor
Rodríguez vamos a ganar Miranda. Mirando al Futuro para el beneficio del pueblo.
*miguelugas@gmail.com
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