Caracas, 21 de noviembre de 2015.- El domingo 22 de noviembre, el mundo conocerá un nuevo rostro frente a la silla presidencial de Argentina. En la segunda vuelta electoral, el candidato Daniel Scioli representa la continuidad de una gestión enfocada en responder al pueblo, en tanto la derecha argentina apuesta por políticas neoliberales que podría ejecutar Mauricio Macri.
Macri es candidato por el Frente Cambiemos. Es el actual gobernador de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, pero su gestión ha hablado por sí sola. La ciudadanía reclama una ineficiente obra pública en el asfaltado, ausencia de una política de construcción de viviendas y el endeudamiento público desmedido.
Su perfil
Macri nació el 8 de febrero del año 1959 en Tandil, en la provincia de Buenos Aires. Hijo de Franco Macri, empresario dueño de uno de los grupos económicos más importantes del país. Mauricio se graduó como ingeniero civil en la Universidad Católica de Argentina.
Inició su carrera como empresario en el poderoso grupo económico que fundó su padre, y cuando quiso un camino propio pasó a dirigir el club Boca Juniors, trampolín que lo llevó a la arena política, en la cual incursionó en 2003 y que, tras ocho años de gestión en la Jefatura de Gobierno de la Ciudad, logra ser uno de los dos protagonistas del primer balotaje presidencial de la historia del país.
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En 2005, creó junto con Ricardo López Murphy la alianza electoral Propuesta Republicana (PRO), en estos comicios fue el precandidato presidencial del PRO por el frente Cambiemos junto a Gabriela Michetti. Tras esta incursión política, su nombre no solo figura en campañas, sino también en señalamientos por polémicas.
La agencia Telam resume algunas de las críticas más contundentes bajo las cuales ha estado señalado el candidato derechista: “Fue relacionado con casos de espionaje en la ciudad de Buenos Aires, fue demandado por discriminación contra las personas con sobrepeso y por recibir financiamiento de una red de prostitución durante su campaña por la reelección en 2011. Macri y su familia se beneficiaron  del gobierno dictatorial de Videla en la ejecución de distintos negocios y en la condonación de deudas que tuvieron que pagar los argentinos”.
Además, su familia apareció en escándalos relacionados al contrabando, a lo cual Macri se justificó respondiendo: "Yo no tengo la culpa de los negocios de mi papá".
En el año 2011 Wikileaks lo señaló de tener vinculaciones con la embajada norteamericana para criticar y desprestigiar al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, con la finalidad de captar adeptos a su favor.
Ante este contexto, ha sido frontal en su rechazo al movimiento peronista y las políticas progresistas que inició Néstor Kirchner y que luego continuó Cristina Fernández. El candidato del PRO es partidario de políticas neoliberales como la reducción del gasto público, achicamiento del papel del Estado en la economía y el fin de la política de redistribución de la riqueza, cita TeleSUR. / MVC