
CANDIDATOS DE CARACAS TANIA DÍAZ
> Aspira a seguir legislando y convoca, incluyendo a la oposición, a visibilizar los logros y a construir el nuevo país
“Quiero tener la oportunidad de recopilar parte de esta gesta histórica que vivimos junto a Chávez. Soy esencialmente periodista y quiero desde ese hermoso oficio contar esa experiencia profundamente bolivariana e integracionista que es nuestra Revolución”.
Eso dijo la segunda vicepresidenta de la Asamblea Nacional y candidata a la reelección Tania Valentina Díaz González, segura de que la Revolución no tiene freno y sus diputados mantendrán mayoría el 6 de diciembre.
Su nombre, que significa bella princesa con valor y salud, se ha visto dignificado en la acción de esta revolucionaria, que se dio más a conocer con su famoso Dando y Dando y del cual promete una edición de recopilación para 2016: Dando y Dando con Chávez, a manera de homenaje a su mentor en la conformación de la nueva visión del país y del mundo, “donde el epicentro de desarrollo es el ser humano y no el capital”, asegura.
Asume la autocrítica como un ejercicio cotidiano y reconoce errores y sendas por recorrer, pero a su vez pide al pueblo opositor –a quien asegura respetar profundamente– que visibilice lo que se ha avanzado desde 1998 para acá y, que con las lógicas diferencias, se unan en la construcción del país.
Se muestra pensativa: “No dejo de nombrar el milagro que Chávez le hizo básicamente a la clase media al eliminar los créditos indexados y las cuotas balón. Nadie tuviese su propiedad como la tienen. Y ahora pretenden olvidar eso”, lamenta.
—Por su experiencia como asambleísta, ¿qué le falta por construir desde su curul?
—Una vez le dije al Comandante Chávez que el liderazgo está por detrás de las demandas del pueblo. Y la dinámica sigue demostrándolo. Debemos subsanar la deuda social y cultural que se recibió en 1998, pero debemos mirar hacia adelante; construir desde lo legal y lo conceptual, que sea tangible. Debemos fortalecer las bases jurídicas para el accionar comunal como célula representativa del pueblo organizado. Le hicimos 10 leyes, pero nos falta reglamentarlas; además, debemos humanizar más los intereses del pueblo.
Trabajar en instrumentos que erradiquen el imperialismo financiero que está de espaldas al pueblo.
Nos relata que su papá René quedó huérfano desde muy joven y fue adoptado, literalmente, por el PCV. Se formó como linotipista, lo que le facilitaba el acceso a grandes lecturas, “de las que recuerdo los discursos de Fidel; La Madre, de Máximo Gorki y una que me marcó mucho: Los árboles mueren de pie, de Alejandro Casona. Tuve una formación primaria estricta, apegada a las letras. Mi mamá, que se conoció en actividades del Partido con mi papá, era la secretaria de la escuela”. De allí la sólida base de su formación inicial.
—¿Eres ejemplo de la inclusión?
—Este país, durante la Cuarta República, marginó a la mujer y sus logros. Pero además, minimizó los alcances de algunos otros sectores. Ahora la mujer tiene cabida, respetamos las preferencias y las diferencias y no se excluye a nadie por su color de piel.
—¿Cree en los méritos?
—¿Cree en los méritos?
—El asunto es complejo. La Revolución la construimos todos; incluso quienes la adversan en paz, porque estamos labrando el camino de un país para todos. No hay dudas de que los méritos son necesarios, aunque la Revolución requiere más entrega, lealtad y disciplina. Pero para eso no hay leyes.
—¿Qué significa disciplina?
—Es la base de la organización. En mi caso, la adquirí de la danza, que practiqué durante 10 años para combatir mi timidez. La danza me sembró espíritu de superación y disciplina que trasladé a otros campos. También me dio la salud que se requiere para estar en esta lucha. Y ayuda a la esteticidad natural; por ello recomiendo a todas las niñas una actividad física constante, y si es danza mejor. Gracias a sus beneficios hoy aguanto esta pela.
—¿Ese trajinar en la política necesita un desestrés?
—Tengo como aliada la salsa, como toda catiense: Ismael Rivera, Héctor La Voe, La Ponceña… Y el sentimiento de pueblo que eso genera.
—¿Cómo es eso de la timidez?
—Aunque no parezca, yo era excesivamente tímida y la danza me sirvió para romper esa limitación; y más adelante con el periodismo derroté ese cerco que me aislaba.
—¿Suena lógico invitar a la oposición a construir, cuando muestran desapego y negación por todo lo que parezca chavista?
—Quisiera que entiendan que estamos innovando con nuestro sistema incluyente, tanto es así que en otros países como Ecuador, Argentina, Uruguay y Bolivia han tomado de ejemplo nuestra tan criticada Ley Resorte y la adecuaron a sus realidades tomándonos como referencia. Hasta en Colombia, cuyos políticos nos adversan, el pueblo se identifica con nosotros; de no ser así cómo se explica los más de cinco millones de hermanos colombianos que viven en Venezuela. De eso se trata la Revolución, de innovación, de convivir con las diferencias, para ir juntos en la construcción del nuevo país y la formación del nuevo ciudadano. Esos sectores contaminados con la guerra sicológica deberían acercarse y ver qué somos; deben aceptar que somos un solo pueblo, que goza y sufre junto, que va al estadio y se echa su cerveza, todos juntos.
—¿Hay unas tareas inmediatas?
—Lo primero es ganar las elecciones y de ello no tengo dudas, porque el pueblo cada vez se convence más. Esto es un aluvión de ideas. De sueños, de amores, sembrados por Chávez. Debemos romper moldes. Atacar la burocracia; saltar estructuras inoperantes que aún hay. Apartar a funcionarios que se quedaron en la propuesta burguesa de creerse mejores que otros. Es parte de la lucha desde la Asamblea. Hay que seguir oyendo a todos porque las demandas emanan del pueblo.
—¿Cómo evalúa la gestión revolucionaria en general?
—Reivindico lo hecho hasta ahora, conscientes de que estamos bajo asedio constante. Sin embargo, hemos vencido. Redimensionamos el Poder Popular que es la base del sistema de gobierno. Acá se frenó a las revoluciones de colores. Aquí manda el pueblo, que ha adquirido condición de ciudadano con deberes y derechos.
—¿Pero falta más apoyo?
—A pesar de las políticas comunicacionales, el manejo perverso de los medios y la invisibilización de las estrategias y metas alcanzadas por la Revolución nos muestra en deuda. El enfoque de los medios privados es negativo porque apunta a la individualización. Nosotros vamos a lo colectivo. Allí los medios serían ideales aliados.
Confiesa que le preocupa la violencia emergente, importada, las mafias del crimen organizado y los paramilitares; “por ello trabajaremos más en las leyes y en aspectos de formación. Formando al hombre nuevo ganaremos todos”, afirmó.
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BiografíaMínima
Tania Valentina Díaz González nació el 18 de junio de 1963 en la Cruz Roja en Caracas. Es la mayor de tres hermanas: Tamara y Thayana. Su infancia transcurrió en Gramovén. Sus padres René Díaz y Nelly González. Aprendió el trabajo en equipo y la solidaridad de manos de su abuela materna Rosa Fermín, a quien ayudaba en su oficio de costurera. Su primaria fue en el Simón Rodríguez de Gramovén, donde afianzó el valor de la hermandad. Bachillerato en el Luis Espelozín, “cuando le echaban plomo a los estudiantes”. Cursó Estudios Internacionales, aunque se graduó de periodista en la UCV. Jefa en Venpres en 1998. En 2010, ministra de Comunicación. Suplente de Cilia Flores en la AN Ahora es la segunda vicepresidenta del Poder Legislativo.
LUIS MARTÍN/CIUDAD CCS
FOTO FÉLIX GERARDI/CIUDAD CCS
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