jueves, 1 de junio de 2017

Salvó a su familia del fuego y murió entre las llamas, Mara


Luis Bravo
Luis Bravo
Helí Saul Bravo Muñoz (Helisito), de 33 años, será recordado por siempre entre familiares y amigos  tras pasar a la eternidad mediante la hazaña heroica que le costó la vida: salvó a toda su familia de las llamas, pero las fuerzas no le dieron para escapar del fuego voraz, que consumió su casa la madrugada de este jueves 1 de junio en el sector La Colorada del Municipio Mara.
Su esposa, y la menor de sus dos hijas hembras, de dos años, quedaron con serias lesiones y son atendidas en una clínica de Maracaibo. Ambas presentan problemas de asfixia y están hospitalizadas.
La niña debió ser internada en la Unidad de Cuidados Intensivos mientras que la madre estaba en observación, con lesiones internas a nivel del esófago, producto de humo caliente inhalado al respirar en medio de las llamas.
“La mamá es la que se encuentra en peor estado, sin embargo el médico dijo que está estable. La niña no presenta gravedad, pero la llevaron a la UCI para hacerle seguimiento más riguroso”, explicó un familiar.
El hijo varón, de 11 años, y la mayor de las hijas, de 9, salieron ilesos gracias a la valiente intervención de Helí Saul, que pudo sacarlos de primero. Su suegro, quien también dormía en la casa, solo inhaló un poco de humo e igualmente fue salvado por Bravo y el vigilante que ayudó desde el exterior a romper las ventanas para sacarlos.
Según los testigos y familiares que llegaron al sitio tras los gritos de auxilio del vigilante de la granja donde estaba ubicada la casa, las llamas comenzaron a las 3:00 de la madrugada aproximadamente cuando todos se encontraban durmiendo.
“Él nos sacó a mí y a Juan (el hijo mayor) por una ventana de atrás y nos dijo que nos quedáramos allí porque había fuego por todos lados. Se regresó a buscar a la esposa y a las dos hijas, pero ya ellas habían salida por un boquete que había abierto el vigilante por la parte del frente. No sabemos qué le pasó que no volvió a salir. No se podía entrar por el humo y el fuego en todos lados”, explicó Isaías Bravo, suegro de Helí Saúl.
Tras varios minutos de angustia, llegó un tío de Bravo y rompió una de las paredes con un camión para buscarlo. El fuego y el humo hacían imposible la tarea, sin embargo lograron llegar hasta la habitación donde lo encontraron tirado en el piso boca abajo en actitud de protegerse del fuego. Ya había fallecido.
Al parecer, según los bomberos, el fuego comenzó en la sala y se originó en un teléfono celular que estaba conectado a la electricidad  o de una linterna recargable enchufada a la misma toma.
Las llamas se extendieron a una lámpara y de allí al cielo raso de anime. El fuego se dispersó rápidamente alimentado por el combustible del anime y del asfalto del techo de láminas de acerolit.
Helí Saul deja una viuda y tres hijos. Era agricultor y comerciante. También tenía animales de cría. Nunca quiso abandonar las tierras que heredó de sus abuelos donde,  a fuerza de trabajo, había construido una hermosa granja a la que quería tanto como a su hermosa familia.
El Cicpc hizo el levantamiento del cadáver y los bomberos del municipio Mara las respectivas evaluaciones del siniestro.







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